Es la ocupación, común al hombre y el animal, más universal e importante para el progreso en la vida.
Es un proceso de adaptación activo que origina cambios progresivos
y relativamente duraderos en la conducta, el comportamiento o la comprensión. Dichos
cambios afectan a nivel intelectual y psicomotor y se manifiestan como resultado
de la incorporación de nuevos conocimientos, y el desarrollo de habilidades o la
modificación de actitudes.
Es el proceso, consciente o inconsciente, mediante el cual el hombre adquiere, modifica, refina o refuerza conocimientos, habilidades, técnicas, destrezas, actitudes o valores a través de la experiencia, el estudio, la observación, la práctica o la enseñanza. Se da en solitario o en colaboración con otros, tanto en un entorno formal, como en el trabajo o la vida diaria. Aprendemos siempre, desde que nacemos hasta que envejecemos.
El aprendizaje es fundamental para el desarrollo personal y social, permitiendo adaptarse a nuevos retos y aprovechar oportunidades a lo largo de la vida. Es vital para el hombre, pues permite adaptarnos, crecer, comunicar, resolver problemas y saber cómo actuar en el medio en que vivimos y en las diferentes situaciones a las que nos enfrentamos.
En el aprendizaje se usan los dos hemisferios cerebrales, el izquierdo que procesa la información lógica, analítica y verbal (precisión, estructura y lenguaje), y el derecho que procesa la información holística, intuitiva y creativa (intuición, emoción y percepción global).
Para lograr el aprendizaje, además de la comprensión, fijación, retención y evocación, es necesario seguir unos pasos encadenados e iniciados con un chispazo o motivo para emprender, seguido de una concienciación del problema que cree en el sujeto la necesidad de resolverlo. Su organización y práctica se produce por diferenciación o discriminación, integración o generalización, y graduación o relación de utilidad.
Desde la recepción de la información hasta su asimilación y aplicación, todos pasamos por un proceso similar en el aprendizaje, pero le abordamos de diferentes formas, aunque podemos hablar de las siguientes etapas comunes:
- Acceso a la información: para aprender sobre algo, primero debe haber información accesible para el individuo.
- Procesado: la persona recibe la información expuesta, la procesa empleando sus sentidos y la analiza.
- Asimilación: en esta se interioriza la información que recibió y procesó antes, es decir, ha ampliado su conocimiento sobre la materia.
- Aplicación: una vez asimilada la información se pone en práctica lo aprendido, y se da cuenta de lo útil que es el conocimiento adquirido, validándolo y transfiriéndolo a otras situaciones.
Leyes del aprendizaje. Son principios fundamentales que explican cómo se adquieren los conocimientos y habilidades de manera efectiva:
- Primacía. Es esencial enseñar lo más relevante al principio.
- Intensidad. Cuanto más entusiasmo, se aprende más fácil y se recuerda mejor.
- Preparación. El aprendizaje sólo puede tener lugar cuando se está listo para aprender.
- Transferencia: Esta se refiere a la capacidad de aplicar lo aprendido de un contexto a otro.
- Recencia. Se recuerda mejor lo más reciente (último), de aquí la importancia del resumen final.
- Ejercicio. Cuanto más se repita una respuesta, más largo y duradero será su tiempo de retención.
- Requisito. Para aprender algo nuevo, es necesario tener conocimientos previos que sirvan de base.
- Finalidad. El aprendizaje será más positivo cuanto más claro sean los objetivos y beneficios aportados.
- Libertad. El aprendizaje mejora cuando el estudiante tiene autonomía y toma decisiones sobre su proceso.
- Disposición o motivación. Sólo el aprendizaje deseado que surge de la necesidad personal es fértil y duradero.
- Efecto. La respuesta seguida de una consecuencia gratificante se repite más que la seguida de una insatisfacción.
Teorías del aprendizaje. Las diferentes estrategias e hipótesis en las que se basan crecen de continuo, pues el cómo aprendemos, analizamos y nos relacionamos está en constante desarrollo y cambio. Sus teorías explican el proceso de aprendizaje, además de ser esenciales para el diseño de planes educativos eficaces. Dichas teorías ofrecen perspectivas para interpretar los hechos del aprendizaje y sugerencias ante las dificultades, e implican utilizar herramientas tecnológicas y colaborativas para compartir, adquirir y comparar información de forma continua. Las principales fueron diseñadas desde cuatro perspectivas: conducta observable, proceso mental, emoción y afecto y aprendizaje social. En su formulación debemos tener en cuenta:
Los procesos cognitivos o funciones que permiten adquirir, almacenar,
procesar y utilizar la información.
Los factores que potencian o dificultan el proceso de aprendizaje:
Factores internos:
Inteligencia, habilidad cognitiva y estilo
de aprendizaje: la capacidad intelectual, la memoria y la atención.
Motivación y actitud: el interés, la curiosidad,
la disposición positiva, la autoestima y la autoeficacia favorecen el aprendizaje.
Estado emocional y social: emociones como
la ansiedad o la confianza, y factores como el apoyo social o la rivalidad.
Salud física y mental junto a una alimentación
y un sueño y descanso adecuados son fundamentales para el aprendizaje.
Factores externos:
Ambiente familiar:
el apoyo emocional, recursos educativos y tecnológicos en casa y la valoración por
el aprendizaje.
Calidad de la enseñanza:
competencia del profesorado, métodos de instrucción y motivación docente.
Contexto escolar y
socioeconómico: acceso a materiales y programas extracurriculares, infraestructura
educativa y de apoyo.
Cultura y valores
sociales: creencias, normas, costumbres y expectativas sociales influyen en los
objetivos educativos.
Las posibles intervenciones para diseñar estrategias y métodos de estudio,
e identificar posibles dificultades o problemas.
Las teorías más importantes son:
Conductismo: Se basa en las conductas observables y medibles,
siendo el aprendizaje el resultado de la asociación entre estímulos y respuestas
reforzadas por el ambiente. Su fundador fue John. B. Watson, y sostiene que todo
comportamiento puede ser explicado en términos de condicionamiento y aprendizaje.
Este es el resultado del condicionamiento, donde las respuestas se asocian a estímulos
por repetición y refuerzo. Se alcanza cuando se demuestra una respuesta adecuada
ante un determinado estímulo (frente a una regla de tres (estímulo), uno averigua
el resultado (respuesta)). El objeto de estudio es la conducta manifiesta que se
observa y mide. De esta deriva el:
Condicionamiento operante. El aprendizaje
es el resultado de la asociación de estímulos y respuestas (Skinner).
Condicionamiento clásico. Pávlov propone
que todo estímulo neutro, cuando se completa el condicionamiento, pasa a ser un
estímulo condicionado que provoca una respuesta condicionada.
La Gestalt, considera al aprendizaje intencional,
explorador y creativo. Maslow, Koffka y Kohler consideran que el hombre responde
al estímulo a través de su percepción (formula las leyes de cierre, semejanza, proximidad,
simetría y continuidad).
Cognitivismo: Examina los procesos mentales internos del pensamiento,
la percepción, memoria, atención y el razonamiento. El aprendizaje implica desarrollar
habilidades intelectuales, para clasificar y estructurar los conocimientos. Es comprendido
como un proceso activo de adquisición y almacenamiento de la información. Las teorías
cognitivas enfatizan que el conocimiento debe ser significativo. D. Perkins con
su premisa, se debe hacer visible lo invisible, pone énfasis en el rol activo de
quien aprende, en base a lo que le resulta significativo, pues la persona entiende
su mundo por sus experiencias. En este se apoyan:
Psicología genético-dialéctica. Luria,
Rubinstein y Wallon dicen que el desarrollo cognitivo se produce a partir del contexto
social, histórico y cultural en el que ocurre.
Procesamiento de la información. Basado
en la analogía entre la mente humana y las máquinas. Gagné, Newell, Miller, Mayer
o Pascual explican los procesos internos del aprendizaje basados en la interconexión
y la idea de redes (el ser humano procesa la información como un ordenador). Sus
teorías se centran en la integración de las nuevas tecnologías en el proceso educativo.
George Siemens y Stephen Downes proponen la teoría del “conectivismo”, que sugiere
que el aprendizaje es un proceso de conexión de fuentes de información.
Aprendizaje latente. Los nuevos comportamientos
están ocultos hasta que un estímulo les manifiesta (Tolman). Se da en ausencia de
reforzamiento o recompensa y sólo se manifiesta en la conducta o actuación.
Constructivismo: Sostiene que el conocimiento se construye
activamente por la experiencia del sujeto, relacionando nueva información con experiencias
previas y el contexto social. Piaget, Bruner, Rogoff y Vygotsky (enfatiza la interacción
social y el entorno como motor del aprendizaje, con el lenguaje y la cultura). Esta
teoría depende de la interpretación, es decir, el aprendizaje no se trata de procesar
y almacenar información, sino de construirla. La realidad no se percibe de forma
objetiva, por lo que aprender es un proceso dinámico que implica interpretar y reorganizar
la información. Las actividades deben estar vinculadas a experiencias reales y familiares
al alumno y su entorno sociocultural.
Aprendizaje significativo: Propuesta por Ausubel, destaca la importancia
de conectar conocimientos previos con la nueva información, facilitando la comprensión
profunda con el descubrimiento creativo. Propone, por una parte, una diferencia
entre aprendizaje por recepción (el sujeto recibe acabados los contenidos que debe
aprender) y por descubrimiento (debe descubrir los contenidos); y por otra entre
aprendizaje significativo y mecánico o repetitivo. C. Rogers basa el aprendizaje
en la experiencia que, junto a la curiosidad innata, el impulso básico a actuar
y su desarrollo lo impulsan a aprender y crecer por inclinación natural. Consiste
en unir lo ya sabido con lo nuevo para producir un reajuste en el conocimiento del
aprendiz, eliminando lo irrelevante y reafirmando lo pertinente. Es tanto un proceso
de expansión de conocimientos como de introspección y reflexión.
Aprendizaje social: Bandura plantea que se aprende observando
y modelando el comportamiento de otros, donde los determinantes sociales y la interacción
son claves. Se aprende en un contexto social (grupo), y para ello usamos cinco capacidades
básicas que son la simbolización, aprendizaje vicario, previsión, autorregulación,
y autorreflexión. Con ellas propuso el determinismo recíproco.
Inteligencias múltiples: H. Gardner propone que existen varias
inteligencias independientes, influidas por factores culturales y ambientales, y
que no todos aprenden igual. Sostiene que la comprensión de la inteligencia no está
dominada por una sola capacidad general, y el nivel de inteligencia de cada persona
se compone de numerosas y diferentes inteligencias.
Humanismo. Maslow estudia al individuo como un conjunto
a lo largo de su vida. Representó la escala de necesidades en una pirámide y un
sistema conceptual para pasar de la ignorancia al conocimiento en cuatro fases:
Incompetencia inconsciente: es la etapa
en el que no sabemos cómo hacer una tarea o no entendemos un tema, pero tampoco
somos conscientes de la falta de conocimiento. No hay inquietud por la ignorancia.
El resultado es la ejecución automática de una conducta motora (aprendemos desde
que nacemos, sin enterarnos). Es clave para la supervivencia.
Incompetencia consciente: somos conscientes
de la falta de conocimiento, y nos disponemos a aprender y adquirir información
que nos ayude a progresar.
Competencia consciente: en esta asimilamos
y ponemos en práctica el conocimiento que queríamos interiorizar. Se da cuando trabajamos
sobre lo que no sabemos para conseguirlo, y se logra.
Competencia inconsciente. Tras aplicar y poner en práctica lo que antes desconocíamos, llegamos a un punto que ya no tenemos que pensar en ello, al haber asimilado toda la información y adquirido el hábito que nos faltaba desarrollar (etapa caracteriza por la maestría).
Tipos de aprendizaje:
En función de los medios que utiliza: Ensayo-error
(el más primitivo). Reflexivo (relación causa-efecto; deducir; generalizar; discernir).
Apreciativo (con relación a experiencias de éxito/fracaso).
Por la forma de enseñar: Asociativo. No
asociativo (habituación/sensibilización). Receptivo. Colaborativo/cooperativo. Observacional,
vicario o de imitación (niños). Emocional. Descubrimiento. Memorístico o repetitivo.
Por la forma de aprender: Visual (mapas
mentales); verbal; lógico; musical, solitario; auditivo; lectivo y escrito.
Por el enfoque y metodología aplicada,
unos se basan en cambios observables (conductismo) y otros en los procesales (cognitivismo).
El aprendiz desarrolla un papel que puede
ser activo o pasivo, en solitario o en colaboración con otros, también se vincula
con variables sociales, emocionales, culturales y biológicas, en el que la motivación
es un componente esencial, ya que, al ser un proceso activo, implica atender selectivamente
al medio, emplear la memoria, razonar y aplicar diversas herramientas mentales.
La psicopedagogía estudia los distintos tipos de aprendizaje y sus
dinámicas en diferentes áreas y etapas, y se ocupa de diseñar estrategias educativas
y planes pedagógicos para potenciar las capacidades de cada individuo. No existe
uno fijo o estándar, sino que cada persona utiliza y desarrolla una serie de estrategias
que le permite asimilar y poner en práctica lo aprendido. Los tipos de aprendizaje
son muy variados, algunos son tradicionales, otros son más recientes e innovadores,
fruto de la evolución de la pedagogía y de las nuevas tecnologías. Los más habituales
son:
Dialógico. Se construye a través del intercambio de ideas.
Se basa en la reflexión conjunta y la colaboración entre los participantes.
Receptivo. El aprendiz recibe y asimila la información que
luego reproduce, sin que medie ningún tipo de descubrimiento personal ni modificación.
Ensayo y error. Consiste en probar una respuesta a un
problema, tantas veces como sea necesario hasta encontrar la adecuada. Es el aprendiz
quien se somete al proceso, viendo qué funciona y qué no, qué tiene sentido… Formula
la ley del efecto y dice que la respuesta a un estímulo se refuerza si le sigue
una recompensa positiva, y que una respuesta se hace más fuerte con el
ejercicio y la repetición (Thorndike).
Memorístico o repetitivo. Con él la información se logra reteniéndola
en la memoria. Esta retención memorística o mecanicista se adquiere con repeticiones
y procesos mecánicos que hacen que se fije la nueva información con poca comprensión,
y si cesan las repeticiones se olvida.
Activo o experiencial. La experimentación del aprendiz es fundamental,
pues fomenta la actividad (individual o grupal), la curiosidad y la creatividad.
Los alumnos aprenden el cómo de los fundamentos que se aprenden y se enfoca a la
asimilación de conocimientos mediante actividades prácticas. La persona no busca
tanto escuchar o que le enseñen teoría, sino que se sumerge de lleno en la experiencia
para aprender.
Reflexivo u observacional. Tiene un alto contenido analítico y una
gran atención al detalle, pero la actividad es poca o nula. Es útil para alumnos
metódicos y meticulosos que les guste cuestionarse el porqué de las cosas. En este
el individuo se limita a observar una experiencia que otra persona lleva a cabo
(sirviendo de modelo), anotando las metodologías empleadas y los resultados obtenidos.
Descubrimiento, heurístico o autónomo. El aprendiz tiene un papel protagonista
al aprender por sí mismo, y el profesor (si lo hay) hace de guía, pero sin llegar
al resultado final. El alumno ha de tener una fuerte motivación y voluntad de aprender,
para ser considerado autodidacta. Es un proceso autorreflexivo en el que uno actúa
tanto como estudiante como su propio maestro. Según Bruner, el aprendizaje es más
efectivo cuando el estudiante participa activamente en la solución y transferencia
de problemas. Piaget propone que el conocimiento es fruto de la interacción
entre objeto y sujeto, y para el desarrollo de la inteligencia lógica, propone
tres tipos de actividades:
Con la
asimilación incorporamos nuevas informaciones o experiencias a las ideas que ya
poseemos.
La acomodación
modifica el ciclo asimilador y lo acomoda para sí.
La adaptación o
equilibrio entre la asimilación y la acomodación, crea nuevas relaciones o
estructuras cognitivas.
Deductivo. Partiendo de un conjunto de reglas generales,
que el aprendiz comprende y observa, va sacando sus propias conclusiones para poder
ponerlas en práctica (va de los general a lo especifico).
Inductivo. Este comienza en una fase de observación para
formular después la regla. Es, en cierto modo, lo contrario del aprendizaje deductivo.
Como es el mismo aprendiz quien va creando las reglas, estas se retienen durante
más tiempo.
Cooperativo o colaborativo. El aprendiz colabora con otros y se intercambian
conocimientos y experiencias. Fomenta la interacción, el trabajo en equipo, se refuerzan
las destrezas sociales y la motivación, al organizar actividades grupales en el
aula. Podemos diferenciar el colaborativo del cooperativo por el grado de intervención
y control del profesor sobre el proceso de aprendizaje. En el cooperativo es el
profesor quien diseña y controla el proceso de aprendizaje y los resultados a obtener.
En el colaborativo los alumnos gozan de mayor autonomía.
Teórico. En este el aprendiz se sirve de modelos teóricos, sobre los cuales
indagan, con una metodología estricta y cerrada. Por un lado, se puede obtener un
conocimiento profundo sobre un tema, por contra, se presentan dificultades a la
hora de poner en práctica lo aprendido, ya que el conocimiento es puramente teórico.
Pragmático. Con este el alumno experimenta y pone en práctica
los conceptos teóricos. Se centra en la finalidad de lo aprendido, respondiendo
a preguntas como: ¿para qué sirve?, ¿cómo puede aplicarse en la vida real o en una
situación hipotética?
Creativo. Este estimula la visión de un tema desde diferentes perspectivas. Promueve y valora la creatividad, poniendo énfasis en la originalidad al abordar las tareas. Este aprendizaje funciona bien en aprendices con el pensamiento lateral muy desarrollado.
Estilos de aprendizaje.
Como cada persona aprende a un ritmo diferente e interioriza la información
de manera distinta, los diversos autores tratan de agrupar las diferentes estrategias
de aprendizaje, con diferentes modelos sobre estilos de aprendizaje y algunos muy
extendidos son:
El modelo de VARK. N. Fleming definió cuatro estilos al
observar el rendimiento de los estudiantes, y los agrupó en cuatro categorías (VARK):
Visual (aprendo viendo). Este tiene que
ver con la capacidad de retención de información y memorización con recursos visuales,
como imágenes y vídeos o herramientas más elaboradas como diagramas, tablas, gráficos,
mapas mentales, infografías, etc. Quienes aprenden con recursos visuales y gráficos
les es más fácil retener información, ya que ven la relación entre ideas de forma
más directa y compacta.
Auditivo (aprendo escuchando y hablando).
Las personas con preferencia en este estilo destacan por absorber mejor la información
escuchando. Por ello, prefieren oír explicaciones o podcasts, asistir a conferencias,
seminarios, exposiciones, debates…Lo crucial es repetir la información o explicar
lo aprendido con otras palabras. Al hablar en voz alta, el hablante participa activamente
y vuelve a escuchar la información.
Read/Write (aprendo leyendo y escribiendo).
Este puede parecerse al visual, pero en este caso, la persona aprende mejor leyendo
y escribiendo la información (resúmenes), no a través de recursos gráficos, sino
tomando notas en una clase, conferencia o seminario.
Kinestésico (aprendo haciendo). Este se
centra en la participación activa y la experiencia directa, es decir, de aprender
haciendo (no es lo mismo explicar qué sucede al combinar ciertos elementos químicos
que realizar un experimento y comprobarlo).
El modelo de Kolb. En este el investigador presenta las
distintas actitudes que uno puede tener frente a una experiencia o idea con el objeto
de aprender. Por lo que se enfoca de manera práctica en las que las personas adquieren
conocimiento. Según Kolb, los estilos de aprendizaje son:
Convergente. En este la persona busca aplicaciones
concretas a ideas y conceptos presentados anteriormente. El objeto es hallar el
para qué de las cosas y entender y asimilar mejor una idea específica.
Divergente. Este se centra en la generación
de ideas a partir de un concepto central o experiencia determinada. Este tiene como
objetivo analizar experiencias concretas y observarlas, reflexionando sobre el porqué
de las cosas.
Asimilador. Estas personas reflexionan,
observan y conceptualizan tanto experiencias como ideas. No busca experimentar o
actuar, ni poner en práctica las ideas, sino asimilar la información viéndola, leyéndola
y escuchándola. Además, de elaborar teorías y escenarios alternativos.
Acomodador. Este se centra en sacar conclusiones
e ideas a partir de la experimentación. Se basa más en aprender usando la intuición
más que el pensamiento lógico, probando distintas cosas hasta entender mejor la
aplicación y utilidad de un concepto.
El modelo de Honey-Alonso. El objetivo es la actitud o relación
entre la persona y la experiencia, en cómo actúa ante ella con el objeto de aprender.
Menciona cuatro estilos de aprendizaje:
Activo. Se centra en aprender al participar
en actividades prácticas. No se trata tanto de reflexionar sobre las ideas, teorizar
o entender el porqué de las cosas, sino en realizar experimentos y prácticas, y
luego observar el resultado o consecuencias que acarrea una u otra.
Reflexivo. Se enfoca en reflexionar y revisar
experiencias pasadas. Para ello, es crucial estudiar y analizar los detalles de
las mismas, aprendiendo sobre los aciertos y errores que cometieron otros. Es a
partir de estas reflexiones que uno piensa en alternativas, concluye las ideas presentadas
en la experiencia y las agrupa antes de actuar. Por lo tanto, una persona que prioriza
el aprendizaje reflexivo se centra en recopilar toda la información posible y entenderla
antes de dar el siguiente paso.
Teórico. Este además de revisar las experiencias
pasadas, elabora teorías sólidas y coherentes. Es decir, para entender mejor un
concepto o experiencia, la persona busca escenarios alternativos o posibilidades
para ver si una idea concreta sigue cumpliéndose o no.
Pragmático. En este, la persona trata de
comprender el para qué de todas las cosas. O sea, aprende y asimila mejor cuando
sabe para qué son útiles las ideas presentadas. Las personas que aprenden así relacionan
conceptos con objetivos concretos.