Es un periodo clave en la historia contemporánea de España entre 1823-33. El término ominosa fue acuñado por los liberales para describir el carácter represivo del periodo, pero algunos historiadores señalan que, pese a su autoritarismo, hubo intentos de modernización institucional, tras el fracaso del Trienio Liberal, y sirvió para sentar las bases institucionales del Estado español contemporáneo, al tiempo que puso en evidencia las profundas tensiones entre absolutismo y liberalismo. Corresponde al último tramo del reinado de Fernando VII, caracterizado por la restauración del absolutismo y una dura represión contra los liberales.
Comenzó en 1823 con la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis, tropas francesas enviadas por la Santa Alianza para restablecer el absolutismo con Fernando VII, y culminó tras su muerte en 1833, dando paso a la regencia de María Cristina y al inicio de la I Guerra Carlista.
Fdo. VII se casó en 1802 con M.ª Victoria de Nápoles, que murió sin
descendencia tras dos abortos. Desposó en segundas nupcias con su sobrina
Isabel de Braganza, que dio a luz a una niña que murió a los cuatro meses, al
poco tiempo la reina murió, el 26/12/1818, de una cesárea. Vuelto a casar en
1819 con M.ª Josefa Amalia de Sajonia tampoco le dio hijos. Por 4.ª y última
vez, en 1829, se casó con otra sobrina, M.ª Cristina de Borbón-Dos Sicilias,
teniendo descendencia (Isabel y Luisa Fernanda). El rey confirmó la Pragmática
Sanción de 1789 que derogaba la ley Sálica, con lo que comprometió las aspiraciones al trono
de su hermano Carlos. El 29/9/1833 Fdo. VII muere, dejando a M.ª
Cristina regente de su hija Isabel, iniciándose la guerra entre carlistas y
liberales, durante la cual se promulga la Constitución de 1837, con el consenso
de moderados y progresistas, que estableció la financiación de la Iglesia por
el Estado.
El día 1/10/1823 en que desembarca en El Puerto de Santa M.ª, Fdo. VII declara «nulos y sin valor todos los actos del gobierno constitucional». Una vez en Madrid, nombró un nuevo ministerio dirigido por el marqués de Casa Irujo y luego por Narciso Heredia, que tuvo que seguir las instrucciones que el Rey dio en un escrito titulado Bases. La 2.ª pide la disolución del Ejército y la formación de otro. Se crean comisiones militares y civiles (el 4.º punto de las bases ordena «limpiar todas las personas adictas al sistema constitucional») para castigar a cuantos hubieran colaborado con el gobierno del Trienio o fuesen sospechosos de liberalismo. La muerte de Mariana Pineda, por bordar una bandera liberal es ejemplo de la situación. Teniendo en cuenta las humillaciones por las que Fdo. VII tuvo que pasar y la participación masona en el triunfo de la revolución de 1820 se explica el que la 5.ª base dijera «Trabajar incesantemente en destruir las Sociedades Secretas y toda especie de secta». La última instrucción de las Bases mandaba que no se reconocieran los empréstitos constitucionales porque «este era el castigo más propio para escarmentar a los que fomentan las rebeliones con sus capitales», de lo que se encargó el ministro de Hacienda López Ballesteros, aunque lo mejor de este fue el establecimiento de los Presupuestos generales del Estado con sus ingresos y gastos. Heredia fue destituido de la secretaría de Estado y se nombró a Cea Bermúdez, a los quince meses el 24/10/1824 fue sustituido por el duque del Infantado, incondicional de Fdo. VII, que a pesar de ser muy conservador su presidencia en el consejo de ministros siguió siendo moderada con Ballesteros en Hacienda, Salazar en Marina y Zambrano en Guerra. El 19/8/1826 cesa el duque del Infantado y le sustituye Manuel González Salmón.
Las características de la década son:
- España quedó al margen de los movimientos liberales europeos.
- La situación económica y social se deterioró por la mala administración, la deuda pública y las guerras coloniales. La Hacienda estaba en quiebra y se perdieron ingresos de América tras las independencias de la mayoría de colonias americanas. Se intentaron reformas como la creación del Consejo de Ministros, el Ministerio de Fomento y la Bolsa estatal.
- Surge el descontento general incluso dentro del absolutismo con divisiones entre los “realistas puros” (más intransigentes) y los moderados cercanos al rey. El periodo se caracterizó por la división interna entre los absolutistas: por un lado, estaban los "reformistas", partidarios de suavizar el absolutismo, y por otro los "ultras" o "apostólicos", defensores de la restauración total y del regreso de la Inquisición. A nivel social, muchos liberales tuvieron que exiliarse y hubo depuración del ejército y la administración pública.
- Se instauró una fuerte censura, se clausuraron periódicos y se prohibieron las tertulias políticas. La Inquisición fue sustituida por tribunales similares. Se anuló la Constitución de Cádiz y toda la legislación liberal del Trienio, y se persiguió a los liberales con dureza. Muchos fueron ejecutados o exiliados.
- En 1830, Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción para permitir que su hija Isabel heredara el trono, y desató un conflicto dinástico y el enfrentamiento con los partidarios de su hermano Carlos María Isidro.
El periodo concluyó con la muerte de Fernando VII en
1833 y la abolición de la Ley Sálica mediante la Pragmática Sanción, que
permitió heredar el trono a su hija Isabel II e iniciar el sistema liberal.
Esto fue lo que provocó el inicio de las Guerras Carlistas, ya que los
partidarios del infante Carlos María Isidro (hermano del rey) no aceptaron a
Isabel como reina.