martes, 23 de diciembre de 2025

EL BEHAVIORISMO

 

El behaviorismo es un anglicismo que proviene de la palabra “behavior” y significa conducta en inglés.

Apareció a principios del s. XX en EEUU como reacción al paradigma de la psicología de entonces, por una parte la introspección de Wundt, que utiliza métodos subjetivos para el estudio de la consciencia, las relaciones dinámicas de adaptación al medio del funcionalismo de J. R. Angell y de W. James (enfoque holístico y funcional), el pragmatismo de J. Dewey, el estructuralismo de E. Bradford Titchener y los estudios sobre psicología animal (de J. Loeb, R. MacDougall…), y por otra la reflexología rusa y su concepto de esquema reflexológico o condicionamiento. Aunque fueron los descubrimientos de Pávlov los que animaron a los conductistas a trabajar sobre los conceptos de reflejo y estímulo condicionados, los que cambiaron el rumbo de las investigaciones psicológicas. Este cambio de paradigma epistemológico, así como las críticas de K. Popper (filosofía de la ciencia y el falsacionismo) y sus seguidores, rompieron el esquema E-R y abrieron el camino a la utilización de múltiples variables.

Watson fundador de la escuela conductista, sostiene que se puede desarrollar una psicología científica para predecir y controlar el comportamiento, sin tener en cuenta los procesos mentales ni la conciencia, con leyes y modelos de aprendizaje por condicionamiento. Para considerar a la psicología como ciencia propone que su objeto de estudio sea la conducta manifiesta, susceptible de observación, medición y verificación. Según esta perspectiva, lo importante es la relación entre estímulos (lo que ocurre fuera o dentro de nosotros y que provoca algo) y respuestas (las acciones o reacciones que observamos). Todas las formas de conducta, incluyendo el razonamiento, los hábitos, las reacciones emocionales y el habla son sólo respuestas a estímulos, que pueden ser medidos y observados. Cada estímulo tiene una respuesta, de modo que conociendo una respuesta sabemos qué estímulo la ha provocado, y conociendo la naturaleza de un estímulo podemos predecir la respuesta que dará el organismo. Si es posible controlar los estímulos, entonces es posible controlar la conducta. Es decir, aprendemos en función de lo que nos pasa y de las consecuencias de nuestras acciones. Además se adhiere a los conceptos de la filosofía positiva de A. Comte, opuesta a la introspección y al finalismo.

Watson fue profesor de psicología animal en la universidad John Hopkins. En 1913 publica “La psicología tal como la ve el behaviorismo” (rama experimental absolutamente objetiva de la ciencia natural, con el objetivo teórico de la predicción y control de la conducta). Su discurso inaugural anual de la APA, de la que en 1915 era presidente, versó sobre el libro de Bechterev “El lugar del reflejo condicionado en psicología” que tiene a la columna vertebral como punto clave sobre el reflejo condicionado muscular. En 1919 publicó “La psicología desde el punto de vista de un conductista” y en 1948 escribió “El conductismo” donde defiende que el aprendizaje es un proceso de reflejos condicionados que se produce mediante la sustitución de unos estímulo por otros. Además se atiene a las exigencias del positivismo, que obliga a que la psicología sea, sobre todo, fisiología con un lenguaje fiscalista que cuantifique tanto los estímulos como las respuestas.

Watson dedicado a la psicología animal se limita a la observación del comportamiento externo, pero al comprobar que ocurre lo mismo en la psicología infantil, empieza a prescindir de la introspección y se limita al estudio del comportamiento externo, y con ello la psicología se convierte en una ciencia de lo que el hombre externamente hace de su conducta (estudio de la relaciones que hay entre los estímulos y las respuestas, o conjunto de reacciones ajustadas a los estímulos que las provocan). Es decir, el estudio de la actividad humana se reduce a la relación estímulo-respuesta. El termino estímulo para Watson es un complejo de estímulos a los que llama “circunstancias o situaciones” y dice que es el conjunto de excitaciones (estímulos físicos y fisiológicos) que actúan sobre el organismo en un momento dado. Y las respuesta son los movimientos musculares, las secreciones glandulares y el lenguaje.

Su experimento más conocido, para formar el denominado reflejo condicionado, se basa en el realizado con la ayuda de R. Rayner y protagonizado por el niño Albert. Con el que tomó el esquema estímulo-respuesta como la unidad básica de la conducta humana. Con este proceso se puede explicar, según él, toda la riqueza expresiva del hombre, desde las respuestas reflejas simples hasta los pensamientos más fecundos del hombre. Lenguaje, pensamiento y emociones no son más que respuestas manifiestas o inhibidas.

Luego diversos autores introducen variantes conductistas y neoconductistas, como E. Tolman con su idea de conductismo intencional (condicionamiento clásico). Clark Hull (método hipotético-deductivo. El potencial de reacción es igual a la fuerza del hábito) y Albert Bandura (conductual-cognitiva). La idea del behaviorismo era entender el comportamiento humano como una adaptación al ambiente en el que se encuentra, más allá de lo innato.

Para B. F. Skinner (condicionamiento operante) toda acción humana viene condicionada por una respuesta previa. Publicó en 1971 “Más allá de la libertad y la dignidad” donde argumenta que los conceptos filosóficos de dignidad y libertad no son más que términos que designan la ignorancia que se tiene de las razones por las que los humanos realizan determinadas conductas. La libertad es un espejismo, puesto que el hombre realiza las conductas que han tenido éxito en el pasado y rechaza las que han sido aversivas. En todo acto altruista el hombre busca un reforzamiento social, económico o de satisfacción personal; o la huida de la angustia que provoca no realizar una conducta en la que nos exponemos al sufrir algún daño. Defiende que el estudio del comportamiento debe restringirse a lo que el organismo hace o no hace. Desarrolló el método de Thorndike y, a través del concepto de condicionamiento operante se centró en la observación y manipulación de la conducta. Para conseguir manipular las variables independientes construyó la llamada caja de Skinner. Este se distanció de los planteamientos conductistas iniciales, para crear una nueva versión del conductismo puro que se llamaría neoconductismo, pues hace caso omiso a problemas watsonianos como la relación mente-cuerpo. Se ocupa sólo de la conducta observable y rechaza cualquier método que no se base en la investigación sensorial, para él los datos observados deben ser identificados y establecidos sin ninguna ambigüedad. La psicología es para él la ciencia de la conducta. La unidad simple de la conducta es el reflejo (íntimamente ligado al bienestar del organismo), pero lejos de basar toda su teoría en el concepto de reflejo, afirma que la mayoría de las conductas se seleccionan por sus consecuencias, pues tendemos a hacer cosas que han constituido un éxito en el pasado. Distingue entre conducta respondiente (cuando una conducta corresponde a estímulos provocadores específicos) y conducta operante (cuando no se presentan estos estímulos), así como entre reflejo respondiente (correlación de un estímulo y una respuesta) y reflejo operante (parte funcional de la conducta, espontáneo). Según su teoría del refuerzo, las repuestas emocionales son reforzadas por sus consecuencias, lo que llamó mecanismo retroactivo. Una privación extrema es usualmente una operación emotiva. Las emociones no deben ser consideradas como causas de conducta, las causas son los estímulos. La conducta observada durante una emoción no debe ser confundida con la emoción como estado hipotético (beber no es lo mismo que tener sed). Trata la conducta en términos de reforzantes positivos (recompensa) que añaden algo a la situación existente, en contra de los negativos (castigo) que apartan algo de una situación determinada (las respuestas de un individuo están en función de los estímulos ambientales).

E. L. Thorndike (conexionismo) intentó elaborar una psicología para los humanos parecida a la de los animales con los que había trabajado en su tesis doctoral. En contra de la escuela anecdotista, pensaba que los animales aprenden por ensayo-error-acierto. Estableció que las respuestas satisfactorias para el animal se conectan con la situación en que da la respuesta, de modo que cuando la situación se vuelve a presentar, la respuesta del animal es también la misma. A este fenómeno que establece la conexión entre una respuesta y una situación lo denominó “Ley del efecto”. Las respuestas que tienen consecuencias desagradables se desconectan de la situación, de forma que no vuelven a darse. Otorgó un papel menos importante al castigo, pues sostenía que cuanto más se repite una respuesta, más se conecta ésta con la situación, y a este fenómeno los denominó “Ley del ejercicio”.

 Ideas principales del conductismo:

  • Afirma que todo comportamiento es aprendido y puede ser olvidado mediante nuevas experiencias y entrenamientos.
  • Asegura que el ambiente en el que un individuo se desenvuelve es fundamental para entender su comportamiento.
  • Descarta la introspección, la conciencia y los procesos mentales (pensamiento, intención o emoción) porque no se pueden medir directamente.
  • El aprendizaje del condicionamiento clásico y operante es como la formación de hábitos y respuestas condicionadas.
  • El aprendizaje ocurre mediante estímulos y respuestas. Ante un estímulo, el organismo emite una respuesta observable.
  • El comportamiento se aprende a través de la interacción con el entorno.
  • El mecanismo de los cambios de la conducta es el de asociación de percepciones e ideas.
  • Las recompensas y los castigos influyen en la conducta.
  • Rechaza la idea de que los procesos mentales internos son la causa o explicación de las acciones o comportamientos.
  • Se basa en el análisis objetivo y en la observación de la conducta humana como un producto de la interacción estímulo-respuesta.
  • Se centra en el análisis y estudio de la conducta observable y medible, en lugar de la introspección y los procesos mentales internos.
  • Sostiene que las personas muestran patrones predecibles en su comportamiento que pueden ser estudiados y analizados para entender mejor la mente humana.

Utiliza dos tipos diferentes de condicionamiento para explicar cómo los estímulos ambientales afectan al comportamiento humano:

-El clásico o asociación entre un estímulo y una respuesta involuntaria (Pávlov). Es el aprendizaje por asociación y surge cuando se presenta de forma repetitiva un estímulo seguido de una gratificación. Un estímulo que inicialmente no provoca reacción llega a provocar una respuesta porque se ha asociado repetidamente con otro estímulo que sí la provoca, por ello el primero puede empezar a provocar esa misma respuesta por sí solo. Sus componentes básicos son:

Una consecuencia que aumenta la probabilidad de que una conducta se repita, puede ser reforzador positivo (añadir algo bueno) o reforzador negativo (quitar algo desagradable).

Una consecuencia que disminuye la probabilidad de que una conducta se repita, puede ser castigo positivo (añadir algo desagradable) o castigo negativo (quitar algo desagradable).

-El operante o aprendizaje por consecuencias (la fuerza de las recompensas o castigos tras una acción influyen en su probabilidad futura). Skinner postula que un comportamiento puede ser fortalecido o debilitado por las consecuencias positivas o negativas asociadas a él. En el condicionamiento operante hay patrones que influyen en cómo y cuánto dura el aprendizaje:

Refuerzo continuo: la recompensa se da cada vez que ocurre la conducta. Es útil para enseñar una conducta nueva, pero si se interrumpe la recompensa, la conducta puede extinguirse rápido.

Refuerzo intermitente: la recompensa se da de forma parcial o aleatoria generando conductas más resistentes a la extinción.

Programaciones de intervalo: recompensa tras cierto tiempo.

Programaciones de razón: recompensa tras cierto número de respuestas.

Para su utilización:

  • Recompensa lo que quieres ver crecer. Enfócate en reforzar conductas deseadas en vez de castigar siempre lo que no quieres.
  • Sé consistente al enseñar algo nuevo. Usa refuerzo continuo al principio y luego pasa al intermitente para mantener la conducta.
  • Cuidado con los refuerzos involuntarios no sea que recompenses sin querer conductas indeseadas.
  • Combina técnicas. Para conductas complejas, mezcla reforzamiento con explicación, modelado y apoyo emocional.
  • Evalúa la ética. Asegúrate de que las técnicas respetan la dignidad del otro y su consentimiento.

domingo, 7 de diciembre de 2025

LA SINTAXIS

 

La palabra sintaxis proviene del griego y significa “ordenar u organizar”. Es una rama de la lingüística que estudia la estructura, el orden y jerarquía de las palabras, y explica su unión con un conjunto de reglas y principios que rigen como se combinan para formar sintagmas (SN y SV) y oraciones (simples o compuestas). El análisis sintáctico consiste en atribuirles una función dentro de la oración a todas las palabras y construcciones. Es fundamental para la comunicación efectiva, ya que estudia el orden de las palabras, los tipos de oraciones, las funciones sintácticas y la concordancia.

Un sintagma es un conjunto de palabras que se agrupa alrededor de un núcleo que determina el tipo de sintagma: SN (la barca azul), SV (llegó bien), SAdj (de joven), SAdv (antes de todo) y SP (para todos). También es posible que un sintagma esté formado por una única palabra, como en Víctor trabaja mucho.

El enunciado. Es la unidad comunicativa mínima portadora de intención, sentido y significado entre el hablante y el oyente. Es un mensaje con sentido completo en el contexto en que se produce. Sus características son:

Posee valor comunicativo y entonación propia.

Tiene autonomía sintáctica, es decir, aparecen aislados.

En el habla, se asocian a los actos verbales.

Constan de dos componentes que configuran su sentido y los ordenan como unidad:

La secuencia expresa el contenido de los mensajes, que se manifiesta en la secuencia sintáctica, y pueden ser:

Una sola palabra (¡silencio!).

Una oración (el gorrión común es propio de la península ibérica).

Varias oraciones sintácticamente relacionadas.

Un grupo de palabras que no presenta estructura oracional (¡qué día tan hermoso!).

La modalidad o expresión de la actitud del hablante (modus) en relación con el contenido (dictum) del mensaje. El emisor es quien enuncia, interroga, exclama, desea o duda, y se expresa con los recursos sintácticos y fonológicos.

La entonación. Al hablar, la voz se eleva y desciende alternativamente, esta variación tonal o entonación, unifica cada enunciado, independientemente de su estructura interna. Los rasgos de la entonación son los mismos que los del acento (tono, intensidad y cantidad o duración), pero la entonación difiere del acento, al incorporar en el enunciado un nuevo significado independiente de la secuencia de fonemas. Estás con Ana. ¿Estás con Ana?

Se expresa con la curva melódica y su significado consiste en la modalidad asignada a cada enunciado:

El ascenso tonal caracteriza enunciados inconclusos, preguntas, manifestaciones de admiración y afectivas.

El descenso tonal acompaña al final del enunciado asertivo.

Toda curva melódica se mueve entre tres niveles (grave, medio y agudo). Al inicio, las cuerdas vocales se ponen en tensión, el tono asciende y se mantiene en una línea media con alguna oscilación. Al final, el tono cambia a los graves (cuerdas vocales se distienden) o a los agudos (se tensan). El rasgo pertinente en la entonación es esa inflexión final, mientras que los tonos anteriores pueden fluctuar, sugiriendo estados de ánimo o la actitud del hablante. A esta última fase de la curva melódica de un grupo fónico que varía en función del significado se conoce como tonemas, acento tónico o de intensidad, que diferencian formas idénticas (canto/cantó).

En español hay cinco tipos de tonemas:

-Descendentes:

Cadentes. Marcan la aserción y la conclusión de una secuencia.

Semicadentes. Indican el final de un segmento unitario dentro de la secuencia.

-Ascendentes:

Anticadentes. Señalan la no conclusión de la secuencia y la interrogación.

Semianticadentes. Marcan el final dentro de la secuencia que va a proseguirse.

-Uniformes:

Suspensivos. Marcan la interrupción del tono, cuando se inserta una pausa o segmento más en la secuencia.

 

Cuando la sintaxis se combina con la morfología (estudio de la formación de las palabras), tenemos la morfosintaxis.

En la sintaxis se distinguen unidades o elementos y se conoce como análisis sintáctico. Sus elementos son:

Palabra. Es la unidad mínima o más pequeña de la sintaxis. Siempre cumple una función dentro de la oración y/o dentro de un sintagma o construcción (sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios, etc.).

Frase. Conjunto de palabras con sentido completo, aunque no forman una oración por carecer de S o P. Está formada por palabras nominales, como nombres, adj. y adverbios u otras categorías que funcionen como éstas.

Oración. Es la unidad máxima o combinación de palabras más grande de la sintaxis. Presenta un sentido completo y suele tener un S y un P (simples y compuestas).

Cláusula. Es la unidad estructural entre la oración y el sintagma. La cláusula principal no depende de ninguna otra parte de la oración (llego el hombre, después de irse el autobús).

Sintagma. Grupo de palabras menor que la cláusula, que forma una unidad gramatical. Está formada por al menos una palabra, que puede recibir modificadores o no. Existen distintos tipos de sintagmas, según cuál es su palabra más relevante (N, Adj, V, Adv, o Preposicional).

Núcleo. Es la palabra más importante de un sintagma o una construcción.

Complemento o modificador. Es una palabra o construcción que complementa o modifica al núcleo de un sintagma.

Proposición. Es la unidad, que por sí sola, no tiene sentido completo pues depende de la oración.

 

Los pasos necesarios para llevar a cabo un análisis sintáctico son:

Encontrar el verbo y señalarlo.

Buscar el sujeto preguntando quién realiza la acción expresada por el verbo.

Analizar los sintagmas que tenga el sujeto y las palabras que lo componen. Distinguir determinantes, núcleo y adyacentes.

Decidir si el predicado es N o V. Si es N, analizar el atributo. Si es V, analizar los complementos: D, I, C (de qué tipo), etc.

 

Las funciones sintácticas o los papeles más habituales en la oración son: sujeto, verbo y predicado.

Sujeto. Su núcleo es un sustantivo o un pronombre y hace referencia a la persona que lleva a cabo la acción o al elemento sobre el que se habla.

Verbo. Es la palabra que indica la acción en la O, y por lo tanto se halla siempre en concordancia con el núcleo del sujeto.

Predicado. Su núcleo verbal, es un verbo conjugado o una frase verbal. Concuerda en persona y número con el núcleo del sujeto y hace referencia a la acción o información que se dice sobre el sujeto.

 

Cada una de estas estructuras puede contener distintos modificadores o complementos.

Dentro del sujeto (o de cualquier sintagma nominal) se pueden encontrar un modificador:

Directo. Es un artículo o un adjetivo que modifica a un sustantivo de manera directa (el suéter rojo es de lana).

Indirecto. Es una construcción que modifica a un sustantivo y que está formada por una preposición seguida de un término.

Aposición. Es un sustantivo o una construcción sustantiva que añade información sobre el núcleo del sujeto.

Dentro del predicado, pueden aparecer:

CD., es una construcción que modifica al núcleo verbal y que indica el elemento o la persona que recibe la acción del verbo.

CI., es una construcción que modifica al núcleo verbal y que indica al beneficiario o destinatario de la acción del verbo.

CC. Son palabras o construcciones (en general, adverbios o sintagmas preposicionales) que modifican al núcleo verbal e indican las condiciones en las que se desarrolla la acción.

C. de régimen. Es la construcción que comienza con una preposición necesaria para que el verbo complete su sentido.

Atributo. Es la palabra o construcción que solo aparece con verbos copulativos y que menciona características del sujeto.

Predicativos. Son palabras o construcciones que aparecen con verbos predicativos (no copulativos) y que mencionan las características del sujeto o del objeto directo.

Complemento agente. Es una construcción formada por la preposición por seguida de un término, que en las oraciones de voz pasiva indica el individuo que lleva a cabo la acción.

 

La sintaxis se caracteriza por varios aspectos y los más relevantes son:

Orden de las palabras. El orden típico es Sujeto-Verbo-Predicado “María come manzanas”.

Jerárquica. Las oraciones tienen una estructura jerárquica. Esto significa que las palabras se agrupan en unidades más grandes, como frases y cláusulas, que a su vez se combinan para formar oraciones completas.

Concordancia gramatical. Es la forma en que las palabras deben coincidir en género, número, persona y tiempo.

Funciones sintácticas. Cada palabra o grupo de ellas en una oración cumple una función sintáctica específica, como S, P, CD, CI, CC, etc., que determinan el papel que desempeña cada elemento en la oración.

Reglas de formación de oraciones. La sintaxis establece reglas que permiten construir oraciones gramaticalmente correctas. Estas reglas incluyen la combinación de sujeto y verbo, el uso de preposiciones, y la colocación de adjetivos, entre otros.

Flexibilidad y variación. Aunque la sintaxis sigue reglas específicas, también permite cierta flexibilidad en la construcción de oraciones, cambiando el orden de las palabras sin alterar el significado.

Relación con la semántica. La sintaxis está muy relacionada con la semántica (estudio del significado). Aunque la sintaxis se enfoca en la estructura de las oraciones, esta estructura influye directamente en el significado. Por ejemplo, “El perro mordió al hombre” y “El hombre mordió al perro” tienen estructuras sintácticas similares, pero significados completamente diferentes.

EL SILOGISMO

  Comenzaremos aclarando los conceptos de lógica, premisa y falacia. La lógica es la ciencia que comprende las leyes y formas del conocimi...