El behaviorismo es
un anglicismo que proviene de la palabra “behavior” y significa conducta en
inglés.
Apareció a principios del s. XX en EEUU como reacción al paradigma de la psicología de entonces, por una parte la introspección de Wundt, que utiliza métodos subjetivos para el estudio de la consciencia, las relaciones dinámicas de adaptación al medio del funcionalismo de J. R. Angell y de W. James (enfoque holístico y funcional), el pragmatismo de J. Dewey, el estructuralismo de E. Bradford Titchener y los estudios sobre psicología animal (de J. Loeb, R. MacDougall…), y por otra la reflexología rusa y su concepto de esquema reflexológico o condicionamiento. Aunque fueron los descubrimientos de Pávlov los que animaron a los conductistas a trabajar sobre los conceptos de reflejo y estímulo condicionados, los que cambiaron el rumbo de las investigaciones psicológicas. Este cambio de paradigma epistemológico, así como las críticas de K. Popper (filosofía de la ciencia y el falsacionismo) y sus seguidores, rompieron el esquema E-R y abrieron el camino a la utilización de múltiples variables.
Watson fundador de
la escuela conductista, sostiene que se puede desarrollar una psicología
científica para predecir y controlar el comportamiento, sin tener en cuenta los
procesos mentales ni la conciencia, con leyes y modelos de aprendizaje por
condicionamiento. Para considerar a la psicología como ciencia propone que su
objeto de estudio sea la conducta manifiesta, susceptible de observación,
medición y verificación. Según esta perspectiva, lo importante es la relación
entre estímulos (lo que ocurre fuera o dentro de nosotros y que provoca algo) y
respuestas (las acciones o reacciones que observamos). Todas las formas de
conducta, incluyendo el razonamiento, los hábitos, las reacciones emocionales y
el habla son sólo respuestas a estímulos, que pueden ser medidos y observados.
Cada estímulo tiene una respuesta, de modo que conociendo una respuesta sabemos
qué estímulo la ha provocado, y conociendo la naturaleza de un estímulo podemos
predecir la respuesta que dará el organismo. Si es posible controlar los estímulos,
entonces es posible controlar la conducta. Es decir, aprendemos en función de
lo que nos pasa y de las consecuencias de nuestras acciones. Además se adhiere
a los conceptos de la filosofía positiva de A. Comte, opuesta a la
introspección y al finalismo.
Watson fue profesor
de psicología animal en la universidad John Hopkins. En 1913 publica “La
psicología tal como la ve el behaviorismo” (rama experimental absolutamente
objetiva de la ciencia natural, con el objetivo teórico de la predicción y
control de la conducta). Su discurso inaugural anual de la APA, de la que en
1915 era presidente, versó sobre el libro de Bechterev “El lugar del reflejo
condicionado en psicología” que tiene a la columna vertebral como punto clave
sobre el reflejo condicionado muscular. En 1919 publicó “La psicología desde el
punto de vista de un conductista” y en 1948 escribió “El conductismo” donde
defiende que el aprendizaje es un proceso de reflejos condicionados que se
produce mediante la sustitución de unos estímulo por otros. Además se atiene a
las exigencias del positivismo, que obliga a que la psicología sea, sobre todo,
fisiología con un lenguaje fiscalista que cuantifique tanto los estímulos como
las respuestas.
Watson dedicado a
la psicología animal se limita a la observación del comportamiento externo,
pero al comprobar que ocurre lo mismo en la psicología infantil, empieza a
prescindir de la introspección y se limita al estudio del comportamiento
externo, y con ello la psicología se convierte en una ciencia de lo que el
hombre externamente hace de su conducta (estudio de la relaciones que hay entre
los estímulos y las respuestas, o conjunto de reacciones ajustadas a los
estímulos que las provocan). Es decir, el estudio de la actividad humana se
reduce a la relación estímulo-respuesta. El termino estímulo para Watson es un
complejo de estímulos a los que llama “circunstancias o situaciones” y dice que
es el conjunto de excitaciones (estímulos físicos y fisiológicos) que actúan
sobre el organismo en un momento dado. Y las respuesta son los movimientos
musculares, las secreciones glandulares y el lenguaje.
Su experimento más
conocido, para formar el denominado reflejo condicionado, se basa en el
realizado con la ayuda de R. Rayner y protagonizado por el niño Albert. Con el
que tomó el esquema estímulo-respuesta como la unidad básica de la conducta
humana. Con este proceso se puede explicar, según él, toda la riqueza expresiva
del hombre, desde las respuestas reflejas simples hasta los pensamientos más
fecundos del hombre. Lenguaje, pensamiento y emociones no son más que
respuestas manifiestas o inhibidas.
Luego diversos
autores introducen variantes conductistas y neoconductistas, como E. Tolman con
su idea de conductismo intencional (condicionamiento clásico). Clark Hull
(método hipotético-deductivo. El potencial de reacción es igual a la fuerza del
hábito) y Albert Bandura (conductual-cognitiva). La idea del behaviorismo era
entender el comportamiento humano como una adaptación al ambiente en el que se
encuentra, más allá de lo innato.
Para B. F. Skinner
(condicionamiento operante) toda acción humana viene condicionada por una
respuesta previa. Publicó en 1971 “Más allá de la libertad y la dignidad” donde
argumenta que los conceptos filosóficos de dignidad y libertad no son más que
términos que designan la ignorancia que se tiene de las razones por las que los
humanos realizan determinadas conductas. La libertad es un espejismo, puesto
que el hombre realiza las conductas que han tenido éxito en el pasado y rechaza
las que han sido aversivas. En todo acto altruista el hombre busca un
reforzamiento social, económico o de satisfacción personal; o la huida de la
angustia que provoca no realizar una conducta en la que nos exponemos al sufrir
algún daño. Defiende que el estudio del comportamiento debe restringirse a lo
que el organismo hace o no hace. Desarrolló el método de Thorndike y, a través
del concepto de condicionamiento operante se centró en la observación y
manipulación de la conducta. Para conseguir manipular las variables independientes
construyó la llamada caja de Skinner. Este se distanció de los planteamientos
conductistas iniciales, para crear una nueva versión del conductismo puro que
se llamaría neoconductismo, pues hace caso omiso a problemas watsonianos como
la relación mente-cuerpo. Se ocupa sólo de la conducta observable y rechaza
cualquier método que no se base en la investigación sensorial, para él los
datos observados deben ser identificados y establecidos sin ninguna ambigüedad.
La psicología es para él la ciencia de la conducta. La unidad simple de la
conducta es el reflejo (íntimamente ligado al bienestar del organismo), pero
lejos de basar toda su teoría en el concepto de reflejo, afirma que la mayoría
de las conductas se seleccionan por sus consecuencias, pues tendemos a hacer
cosas que han constituido un éxito en el pasado. Distingue entre conducta
respondiente (cuando una conducta corresponde a estímulos provocadores
específicos) y conducta operante (cuando no se presentan estos estímulos), así
como entre reflejo respondiente (correlación de un estímulo y una respuesta) y
reflejo operante (parte funcional de la conducta, espontáneo). Según su teoría
del refuerzo, las repuestas emocionales son reforzadas por sus consecuencias,
lo que llamó mecanismo retroactivo. Una privación extrema es usualmente una
operación emotiva. Las emociones no deben ser consideradas como causas de
conducta, las causas son los estímulos. La conducta observada durante una
emoción no debe ser confundida con la emoción como estado hipotético (beber no
es lo mismo que tener sed). Trata la conducta en términos de reforzantes
positivos (recompensa) que añaden algo a la situación existente, en contra de
los negativos (castigo) que apartan algo de una situación determinada (las
respuestas de un individuo están en función de los estímulos ambientales).
E. L. Thorndike
(conexionismo) intentó elaborar una psicología para los humanos parecida a la
de los animales con los que había trabajado en su tesis doctoral. En contra de
la escuela anecdotista, pensaba que los animales aprenden por
ensayo-error-acierto. Estableció que las respuestas satisfactorias para el
animal se conectan con la situación en que da la respuesta, de modo que cuando
la situación se vuelve a presentar, la respuesta del animal es también la
misma. A este fenómeno que establece la conexión entre una respuesta y una
situación lo denominó “Ley del efecto”. Las respuestas que tienen consecuencias
desagradables se desconectan de la situación, de forma que no vuelven a darse.
Otorgó un papel menos importante al castigo, pues sostenía que cuanto más se
repite una respuesta, más se conecta ésta con la situación, y a este fenómeno
los denominó “Ley del ejercicio”.
- Afirma que todo comportamiento es aprendido y puede ser olvidado mediante nuevas experiencias y entrenamientos.
- Asegura que el ambiente en el que un individuo se desenvuelve es fundamental para entender su comportamiento.
- Descarta la introspección, la conciencia y los procesos mentales (pensamiento, intención o emoción) porque no se pueden medir directamente.
- El aprendizaje del condicionamiento clásico y operante es como la formación de hábitos y respuestas condicionadas.
- El aprendizaje ocurre mediante estímulos y respuestas. Ante un estímulo, el organismo emite una respuesta observable.
- El comportamiento se aprende a través de la interacción con el entorno.
- El mecanismo de los cambios de la conducta es el de asociación de percepciones e ideas.
- Las recompensas y los castigos influyen en la conducta.
- Rechaza la idea de que los procesos mentales internos son la causa o explicación de las acciones o comportamientos.
- Se basa en el análisis objetivo y en la observación de la conducta humana como un producto de la interacción estímulo-respuesta.
- Se centra en el análisis y estudio de la conducta observable y medible, en lugar de la introspección y los procesos mentales internos.
- Sostiene que las personas muestran patrones predecibles en su comportamiento que pueden ser estudiados y analizados para entender mejor la mente humana.
Utiliza dos tipos
diferentes de condicionamiento para explicar cómo los estímulos ambientales
afectan al comportamiento humano:
-El clásico o
asociación entre un estímulo y una respuesta involuntaria (Pávlov). Es el
aprendizaje por asociación y surge cuando se presenta de forma repetitiva un
estímulo seguido de una gratificación. Un estímulo que inicialmente no provoca
reacción llega a provocar una respuesta porque se ha asociado repetidamente con
otro estímulo que sí la provoca, por ello el primero puede empezar a provocar
esa misma respuesta por sí solo. Sus componentes básicos son:
Una consecuencia que aumenta la probabilidad de que una conducta se repita,
puede ser reforzador positivo (añadir algo bueno) o reforzador negativo (quitar
algo desagradable).
Una consecuencia que disminuye la probabilidad de que una conducta se
repita, puede ser castigo positivo (añadir algo desagradable) o castigo
negativo (quitar algo desagradable).
-El operante o
aprendizaje por consecuencias (la fuerza de las recompensas o castigos tras una
acción influyen en su probabilidad futura). Skinner postula que un
comportamiento puede ser fortalecido o debilitado por las consecuencias
positivas o negativas asociadas a él. En el condicionamiento operante hay
patrones que influyen en cómo y cuánto dura el aprendizaje:
Refuerzo continuo: la recompensa se da cada vez que ocurre la conducta. Es
útil para enseñar una conducta nueva, pero si se interrumpe la recompensa, la
conducta puede extinguirse rápido.
Refuerzo intermitente: la recompensa se da de forma parcial o aleatoria
generando conductas más resistentes a la extinción.
Programaciones de intervalo: recompensa tras cierto tiempo.
Programaciones de razón: recompensa tras cierto número de respuestas.
Para su
utilización:
- Recompensa lo que quieres ver crecer. Enfócate en reforzar conductas deseadas en vez de castigar siempre lo que no quieres.
- Sé consistente al enseñar algo nuevo. Usa refuerzo continuo al principio y luego pasa al intermitente para mantener la conducta.
- Cuidado con los refuerzos involuntarios no sea que recompenses sin querer conductas indeseadas.
- Combina técnicas. Para conductas complejas, mezcla reforzamiento con explicación, modelado y apoyo emocional.
- Evalúa la ética. Asegúrate de que las técnicas respetan la dignidad del otro y su consentimiento.
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