La palabra sintaxis proviene del griego y significa “ordenar u organizar”. Es una rama de la lingüística que estudia la estructura, el orden y jerarquía de las palabras, y explica su unión con un conjunto de reglas y principios que rigen como se combinan para formar sintagmas (SN y SV) y oraciones (simples o compuestas). El análisis sintáctico consiste en atribuirles una función dentro de la oración a todas las palabras y construcciones. Es fundamental para la comunicación efectiva, ya que estudia el orden de las palabras, los tipos de oraciones, las funciones sintácticas y la concordancia.
Un sintagma es un conjunto de palabras que se agrupa alrededor de un núcleo que determina el tipo de sintagma: SN (la barca azul), SV (llegó bien), SAdj (de joven), SAdv (antes de todo) y SP (para todos). También es posible que un sintagma esté formado por una única palabra, como en Víctor trabaja mucho.
El enunciado. Es la unidad comunicativa mínima
portadora de intención, sentido y significado entre el hablante y el oyente. Es
un mensaje con sentido completo en el contexto en que se produce. Sus características
son:
Posee valor comunicativo y
entonación propia.
Tiene autonomía sintáctica, es
decir, aparecen aislados.
En el habla, se asocian a los
actos verbales.
Constan de dos componentes que
configuran su sentido y los ordenan como unidad:
La secuencia
expresa el contenido de los mensajes, que se manifiesta en la secuencia sintáctica,
y pueden ser:
Una sola
palabra (¡silencio!).
Una oración
(el gorrión común es propio de la península ibérica).
Varias oraciones
sintácticamente relacionadas.
Un grupo
de palabras que no presenta estructura oracional (¡qué día tan hermoso!).
La modalidad o expresión de la actitud del hablante (modus) en relación con el contenido (dictum) del mensaje. El emisor es quien enuncia, interroga, exclama, desea o duda, y se expresa con los recursos sintácticos y fonológicos.
La entonación. Al hablar, la voz se eleva
y desciende alternativamente, esta variación tonal o entonación, unifica cada enunciado,
independientemente de su estructura interna. Los rasgos de la entonación son los
mismos que los del acento (tono, intensidad y cantidad o duración), pero la entonación
difiere del acento, al incorporar en el enunciado un nuevo significado independiente
de la secuencia de fonemas. Estás con Ana. ¿Estás con Ana?
Se expresa con la curva melódica y su significado
consiste en la modalidad asignada a cada enunciado:
El ascenso tonal caracteriza enunciados
inconclusos, preguntas, manifestaciones de admiración y afectivas.
El descenso tonal acompaña al
final del enunciado asertivo.
Toda curva melódica se mueve entre tres niveles (grave, medio y agudo). Al inicio, las cuerdas vocales se ponen en tensión, el tono asciende y se mantiene en una línea media con alguna oscilación. Al final, el tono cambia a los graves (cuerdas vocales se distienden) o a los agudos (se tensan). El rasgo pertinente en la entonación es esa inflexión final, mientras que los tonos anteriores pueden fluctuar, sugiriendo estados de ánimo o la actitud del hablante. A esta última fase de la curva melódica de un grupo fónico que varía en función del significado se conoce como tonemas, acento tónico o de intensidad, que diferencian formas idénticas (canto/cantó).
En español hay cinco tipos de tonemas:
-Descendentes:
Cadentes. Marcan la aserción y
la conclusión de una secuencia.
Semicadentes. Indican el final
de un segmento unitario dentro de la secuencia.
-Ascendentes:
Anticadentes. Señalan la no conclusión
de la secuencia y la interrogación.
Semianticadentes. Marcan el final
dentro de la secuencia que va a proseguirse.
-Uniformes:
Suspensivos. Marcan la interrupción
del tono, cuando se inserta una pausa o segmento más en la secuencia.
Cuando la sintaxis se combina con la
morfología (estudio de la formación de las palabras), tenemos la morfosintaxis.
En la sintaxis se distinguen unidades o
elementos y se conoce como análisis sintáctico. Sus elementos son:
Palabra. Es la
unidad mínima o más pequeña de la sintaxis. Siempre cumple una función dentro
de la oración y/o dentro de un sintagma o construcción (sustantivos, adjetivos,
verbos, adverbios, etc.).
Frase. Conjunto
de palabras con sentido completo, aunque no forman una oración por carecer de S
o P. Está formada por palabras nominales, como nombres, adj. y adverbios u
otras categorías que funcionen como éstas.
Oración. Es la
unidad máxima o combinación de palabras más grande de la sintaxis. Presenta un
sentido completo y suele tener un S y un P (simples y compuestas).
Cláusula. Es la unidad
estructural entre la oración y el sintagma. La cláusula principal no depende de
ninguna otra parte de la oración (llego el hombre, después de irse el autobús).
Sintagma. Grupo
de palabras menor que la cláusula, que forma una unidad gramatical. Está
formada por al menos una palabra, que puede recibir modificadores o no. Existen
distintos tipos de sintagmas, según cuál es su palabra más relevante (N, Adj, V,
Adv, o Preposicional).
Núcleo. Es la
palabra más importante de un sintagma o una construcción.
Complemento o
modificador. Es una palabra o construcción que complementa o modifica al núcleo
de un sintagma.
Proposición. Es la
unidad, que por sí sola, no tiene sentido completo pues depende de la oración.
Los pasos necesarios para llevar a cabo
un análisis sintáctico son:
Encontrar el
verbo y señalarlo.
Buscar el sujeto
preguntando quién realiza la acción expresada por el verbo.
Analizar los
sintagmas que tenga el sujeto y las palabras que lo componen. Distinguir
determinantes, núcleo y adyacentes.
Decidir si el
predicado es N o V. Si es N, analizar el atributo. Si es V, analizar los
complementos: D, I, C (de qué tipo), etc.
Las funciones sintácticas o los papeles
más habituales en la oración son: sujeto, verbo y predicado.
Sujeto. Su núcleo
es un sustantivo o un pronombre y hace referencia a la persona que lleva a cabo
la acción o al elemento sobre el que se habla.
Verbo. Es la
palabra que indica la acción en la O, y por lo tanto se halla siempre en
concordancia con el núcleo del sujeto.
Predicado. Su núcleo
verbal, es un verbo conjugado o una frase verbal. Concuerda en persona y número
con el núcleo del sujeto y hace referencia a la acción o información que se dice
sobre el sujeto.
Cada una de estas estructuras puede contener
distintos modificadores o complementos.
Dentro del sujeto (o de cualquier sintagma
nominal) se pueden encontrar un modificador:
Directo. Es un artículo
o un adjetivo que modifica a un sustantivo de manera directa (el suéter rojo es
de lana).
Indirecto. Es una
construcción que modifica a un sustantivo y que está formada por una preposición
seguida de un término.
Aposición. Es un
sustantivo o una construcción sustantiva que añade información sobre el núcleo del
sujeto.
Dentro del predicado, pueden aparecer:
CD., es una construcción
que modifica al núcleo verbal y que indica el elemento o la persona que recibe la
acción del verbo.
CI., es una construcción
que modifica al núcleo verbal y que indica al beneficiario o destinatario de la
acción del verbo.
CC. Son palabras
o construcciones (en general, adverbios o sintagmas preposicionales) que modifican
al núcleo verbal e indican las condiciones en las que se desarrolla la acción.
C. de régimen. Es
la construcción que comienza con una preposición necesaria para que el verbo complete
su sentido.
Atributo. Es la palabra
o construcción que solo aparece con verbos copulativos y que menciona características
del sujeto.
Predicativos. Son
palabras o construcciones que aparecen con verbos predicativos (no copulativos)
y que mencionan las características del sujeto o del objeto directo.
Complemento agente.
Es una construcción formada por la preposición por seguida de un término, que en
las oraciones de voz pasiva indica el individuo que lleva a cabo la acción.
La sintaxis se caracteriza por varios aspectos
y los más relevantes son:
Orden de las palabras.
El orden típico es Sujeto-Verbo-Predicado “María come manzanas”.
Jerárquica. Las oraciones
tienen una estructura jerárquica. Esto significa que las palabras se agrupan en
unidades más grandes, como frases y cláusulas, que a su vez se combinan para formar
oraciones completas.
Concordancia gramatical.
Es la forma en que las palabras deben coincidir en género, número, persona y tiempo.
Funciones sintácticas.
Cada palabra o grupo de ellas en una oración cumple una función sintáctica específica,
como S, P, CD, CI, CC, etc., que determinan el papel que desempeña cada elemento
en la oración.
Reglas de formación
de oraciones. La sintaxis establece reglas que permiten construir oraciones gramaticalmente
correctas. Estas reglas incluyen la combinación de sujeto y verbo, el uso de preposiciones,
y la colocación de adjetivos, entre otros.
Flexibilidad y variación.
Aunque la sintaxis sigue reglas específicas, también permite cierta flexibilidad
en la construcción de oraciones, cambiando el orden de las palabras sin alterar
el significado.
Relación con la semántica.
La sintaxis está muy relacionada con la semántica (estudio del significado). Aunque
la sintaxis se enfoca en la estructura de las oraciones, esta estructura influye
directamente en el significado. Por ejemplo, “El perro mordió al hombre” y “El hombre
mordió al perro” tienen estructuras sintácticas similares, pero significados completamente
diferentes.
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