Aristocles, más conocido por Platón, nació en Atenas en el 427 a.C., y es autor de una vastísima producción de obras maestras. Se inició en la filosofía de la mano de Crátilo, pero el que marcó su vida y el estilo de sus diálogos fue su maestro Sócrates. Tras la muerte de este, dejó Atenas y se dirigió al sur de Italia, donde entró en contacto con el pitagórico Arquitas de Tarento. Siempre estuvo en su ánimo dar empuje a la realidad social y política, pero tras la injusta condena y ejecución de que fue objeto Sócrates, decidió abandonar el ejercicio de la política. Sin embargo, intentó poner en práctica los ideales que tenía sobre la república en Siracusa, siendo tirano Dionisio I. Sus propósitos se vieron frustrados, y por intrigas del propio Dionisio, Platón fue vendido como esclavo, y éste habría sido su destino si Anníceris, antiguo condiscípulo suyo, no lo hubiera reconocido y pagado su rescate. De regreso a Atenas, Platón quiso devolver a Anníceris el dinero de su rescate, pero no lo aceptó, y con ese dinero Platón adquirió unos terrenos en los jardines donde estaba instalado el santuario al héroe Academo, de quien tomaría el nombre la escuela que allí fundó "Academia" (esta perduró hasta el 529 d.C., cuando Justiniano la cerró). Dos veces más intentó Platón llevar a la práctica sus ideales políticos con Dionisio II y con Dión (en el 361 a.C.). Dión fue asesinado y Platón pasó algún tiempo en la cárcel. A su salida se entregó definitivamente, a la labor filosófica, como maestro de la Academia, y a sus escritos. Se opuso al relativismo sofístico y se aplicó a la búsqueda de la verdad, con una filosofía acerca de las ideas, que marcó el acontecer filosófico de Occidente. Murió en el 347, y fue enterrado en los jardines de la Academia.
Platón define el bien en sí como “las realidades eternas que se hallan en un mundo separado no perceptible por nuestros sentidos”. A esto lo denomina “Ideas” y la realidad la divide en dos mundos, el sensible (el que percibimos con los sentidos formado por cosas materiales, cambiantes e imperfectas y que sólo nos proporcionan opinión) y el inteligible (con ideas o formas eternas, perfectas e inmutables, accesibles sólo con la razón y que son la base del conocimiento verdadero). Para Platón conocer es recordar, por reminiscencia, las verdades ya sabidas por el alma antes de su encarnación y el camino para alcanzar el conocimiento. Conocer la verdad de un ser no es ir en busca de él, sino de su “Idea”, de lo inmutable que en él reside, ya que toda la esencia nos ha sido dada de antemano, y no por la experiencia. Esta doctrina del conocimiento la relata en el mito de la caverna (libro VII de la República), donde ilustra la diferencia entre el mundo de las sombras (mundo material) y el de las ideas (realidades), con la pretensión de reconciliar la teoría parmenídea del ser inmóvil con la heraclitiana del devenir incesante. De un lado está el ser y su unidad que conforman el mundo de las ideas, y de otro, las cosas sensibles que conforman el mundo del devenir, del cambio. Las “Ideas” están jerarquizadas, así que las inferiores están comprendidas en las superiores, en una escala que culmina en la “Idea de Bien”, de la que participan, en última instancia, todas las demás.
Platón no llega a una identificación expresa de su “idea de bien con su
idea de Dios”. Aunque habla a menudo de los dioses, piensa en un solo Dios,
pero no al estilo cristiano, sino de un primer demiurgo, quien, valiéndose de
demiurgos mediadores, configura el mundo a partir de la materia preexistente y
crea las almas individuales. El mundo se debe a la bondad de Dios y expone el
proceso de la creación en el Timeo. Según él, el demiurgo infundió un alma a la
naturaleza amorfa preexistente, configurando las cosas en vista a los modelos
de las “Ideas”.
En el diálogo de Fedro describe temas como el amor, la retórica y la
naturaleza del alma. Para Platón, el hombre se compone de alma y cuerpo, pero
la parte más noble es el alma, porque es espiritual, y por lo tanto, eterna e
imperecedera. Por ello, la unión alma-cuerpo es accidental, pero no con
absoluta independencia. La interdependencia la explica acudiendo a las tres
partes de que consta el alma, la parte concupiscible o apetitiva (con sede en
el vientre y a la que se deben las sensaciones placenteras), la parte irascible
o volitiva (que reside en el pecho y a la que corresponden los afectos) y la
parte racional o intelectual (que reside en la cabeza, que constituye la parte
específicamente humana y que está en contacto con las ideas). La vida humana significa
para el hombre la búsqueda de la verdad. Por eso, la parte más valiosa del
hombre, el alma, añora el retorno a la contemplación directa y plena de las
“Ideas”. A esta contemplación llega mediante la perfección que le da la
práctica de las virtudes, correspondientes a las partes del alma. Establece
cuatro virtudes fundamentales, a la parte concupiscible le asigna la templanza
o moderación, por la cual el hombre domina las pasiones; a la parte irascible,
la fortaleza o valor; y a la superior o razón, la prudencia o sabiduría. Por
encima de todas ellas, está la justicia, virtud por excelencia, en la que se
intercomunican las otras tres.
Platón se centra en la polis (kallipolis), y considera que la vida en común de los hombres se debe al imperativo del instinto, y no a un acuerdo deliberado. A imagen del alma, la polis está constituida por tres clases o estamentos, el pueblo (cuya virtud fundamental es la templanza, le compete producir los bienes para sí y para los otras dos clases), los guerreros (a quienes se les asigna la virtud de la fortaleza, les corresponde el mantenimiento del orden y la defensa de la ciudad) y los filósofos (cuya virtud será la prudencia, les está asignado el gobierno y la educación de los ciudadanos "porque no acabarán las desdichas de los pueblos hasta que los filósofos sean reyes y los reyes filósofos"). La armonía entre las tres clases se garantiza con la justicia, que regula las relaciones entre los hombres. Platón opta por la monarquía como clase de gobierno. El soberano deberá ser elegido entre los más preparados. Si el soberano no es elegido, se corre el peligro de que los guerreros se adueñen del poder, y entonces se da la timocracia, y si el gobierno cae en manos de los poderosos, se cae en la oligarquía. La democracia es una forma de gobierno indeseable, porque al amparo de las libertades ficticias, se llegará al desgobierno, y en el desorden provocará la toma del gobierno por parte del tirano. Esta concepción utópica propuesta en La República, dice que se tenga en cuenta la "debilidad de la naturaleza humana", y promueve la adhesión al bien y la ley.
Los sólidos platónicos (en adelante SP) son un grupo de poliedros convexos en los que todas sus caras son polígonos regulares (tiene el mismo n.º en cada vértice) congruentes, lo que significa que cada cara es idéntica en forma y tamaño, todos los ángulos sólidos son iguales, y todas las aristas de igual longitud. Sólo hay cinco que los hace un grupo exclusivo dentro de la geometría tridimensional porque las combinaciones de polígonos regulares alrededor de un vértice son limitadas. Son el tetraedro, el cubo, el octaedro, el dodecaedro y el icosaedro (únicos casos posibles para los que el n.º de polígonos regulares en cada vértice es tan pequeño como para que la suma de los ángulos en el vértice sea inferior a 360°). Platón los estudió y organizó en dos grupos por un lado los que se generan el uno al otro, y por otro el éter o cosmos. Existe una simetría perfecta entre los pares de elementos, tierra-aire y agua-fuego.
Su estudio se
remonta a la antigua Grecia, en la escuela pitagórica (de hecho en un principio
se llamaron sólidos pitagóricos), pero pasan a llamarse SP tras ser citados por
Platón en su diálogo “Timeo” (358 a.C.), donde ilustra la búsqueda de las
harmonías y relaciones fundamentales del universo, y da razones para las
asociaciones basadas en sus propiedades (el calor punzante del fuego con el
tetraedro, la suavidad del aire con el octaedro, el flujo del agua con el
icosaedro y la estabilidad de la tierra con el cubo). Además asocia el
dodecaedro con las doce constelaciones, al cosmos y los reinos celestiales,
porque se parece más a una esfera (Aristóteles lo llamó éter). Arquímedes de
Tarento y su alumno Hípaso de Metaponto son los primeros en construir un
dodecaedro. El matemático Teeteto de Atenas, que vivió en el siglo IV a.C.,
descubrió el octaedro y el icosaedro, y fue el primero en construir los cinco.
Euclides hace referencia a algunos de los primeros registros de estos objetos
alrededor del año 300 a. C., en su obra “Los Elementos”. La fascinación por estos
sólidos continuó durante el Renacimiento, cuando artistas y científicos
buscaban aplicar el conocimiento geométrico a sus trabajos. Figuras como
Leonardo da Vinci y Alberto Durero exploraron la belleza de los SP en su arte y
estudios.
Kepler en su obra “Mysterium Cosmographicum” de 1596, presentó un modelo de sistema solar donde los sólidos de Platón encajaban unos dentro de otros separados por esferas inscritas y circunscritas correspondientes a los planetas conocidos en la época (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno). Según él, la estructura del sistema solar y las relaciones de distancias entre los planetas estaban dictadas por los sólidos de Platón.
Un SP es un
poliedro convexo cuyas caras son polígonos regulares idénticos (todas las caras
tienen la misma forma y tamaño, y sus ángulos están en los vértices del sólido
en la misma disposición), además todos pueden inscribirse en una esfera. Cada
arista es compartida por dos caras idénticas y los ángulos entre las aristas
son iguales en todos los vértices. Un poliedro es un objeto geométrico
tridimensional con caras planas en su superficie que son polígonos. Los
polígonos son formas bidimensionales planas que tienen al menos tres bordes
rectos que se encuentran en los vértices. Son formas geométricas únicas debido
a su simetría perfecta y regularidad entre sus caras, aristas y ángulos. Según
Platón, son la base de nuestro universo y determinan los enlaces atómicos de la
materia. Para que un poliedro sea considerado SP debe cumplir unas condiciones
estrictas:
- Todas las caras deben ser polígonos regulares idénticos.
- Los vértices son idénticos, y en cada uno se encuentra el mismo n.º de caras y aristas.
- Todas las aristas (segmentos de línea que unen dos vértices) son del mismo tamaño y se encuentran en el mismo n.º en cada vértice.
- Por lo menos 3 caras deben encontrarse en cada vértice (si se encuentran sólo dos, no es posible formar una figura tridimensional cerrada).
- Los ángulos internos de un vértice deben ser menores a 360° (si son iguales a 360°, la figura sería plana).
- Cumplen la fórmula de Euler, que acata la relación “(C + V – A = 2) o (C + V = A + 2)”. Donde C representa el n.º de caras, V el n.º de vértices y A el n.º de aristas. Este teorema se utiliza para demostrar que sólo existen cinco SP.
- Cada uno de ellos presenta simetría rotacional y reflexional (pueden ser rotados o reflejados sin cambiar su apariencia). Son simétricos respecto:
- A un punto, denominado punto central, que es el centro de simetría.
- A un eje, aunque tienen varios ejes de simetría cuya característica común es que pasan por el centro de simetría.
- A un plano, con simetría afín a varios planos y combinaciones de los ejes de simetría
Son duales, pues intercambian caras y vértices. El cubo y el octaedro son duales entre sí, al igual que el icosaedro y el dodecaedro, el tetraedro es auto-dual.
Las únicas figuras que pueden formar a los SP son los triángulos equiláteros (tetraedros, octaedros e icosaedros), los cuadrados (cubo) y los pentágonos (dodecaedros).
Los sólidos
platónicos, sólidos perfectos, poliedros platónicos o cuerpos cósmicos son:
Tetraedro. El prefijo tetra- significa cuatro y representa las 4 caras del
objeto. Es una forma geométrica en pirámide triangular y el primero de los
sólidos de Platón. Su estructura permite que se apilen de manera muy eficiente
en términos de espacio. Tiene 6 aristas o bordes y 4 caras que se unen en 4
vértices (equidistantes entre sí) lo que lo hace ser el poliedro más simple en
la geometría tridimensional. Cada vértice está unido por tres aristas y por lo
tanto a tres caras, y cada ángulo interno de los triángulos equiláteros es de
60º. No tiene caras paralelas, pero sí 6 planos de simetría. Todos los ángulos
y aristas son iguales. Está asociado al elemento fuego y al chakra Manipura,
que se encuentra en la región del plexo solar o celíaco. Es símbolo de la luz,
el calor, los movimientos y las acciones físicas. Ayuda a alinear las energías
entre el cielo y la tierra y a desatar los bloqueos energéticos. Aumenta la
confianza y la autoestima, estimula las energías positivas y fortalece la
fuerza vital, ayuda a reequilibrar los cuerpos, resolver los conflictos
interiores y desarrollar la capacidad de decidir. En litoterapia está
relacionado con piedras amarillas como la calcita, el topacio, la citrina o el
zafiro amarillo, que tienen propiedades estimulantes y son útiles para
gestionar el estrés y las emociones negativas. Símbolo de Schläfli: {3,3}.(este
símbolo define los poliedros o polígonos estrellados de forma simple. Consiste
en dos números dentro de unos corchetes separados por comas, por ej. {a, b},
siendo “a” el n.º de lados que tiene el polígono que forma las caras, y “b” el
n.º de ellas que concurren en cada vértice). Ej.: Molécula de metano (CH₄), dado y alguna
pirámide.
Cubo hexaedro regular o prisma cuadrado. El prefijo hexa- significa seis y
representa a sus 6 caras cuadradas e idénticas en forma y tamaño, y se conectan
en ángulos (todos iguales) rectos (90º). Tiene 12 aristas, 8 vértices y 3 caras
por vértice. Cada vértice está unido por 4 aristas todas iguales, lo que le
confiere una gran simetría. Su largo, ancho y altura son iguales. Sus aristas y
caras opuestas son paralelas entre sí. Tiene cuatro diagonales. La estabilidad
de su forma y la manera en que se puede apilar y organizar lo convierte en un
objeto común en nuestra vida diaria. Muchas estructuras arquitectónicas se
basan en su forma por la facilidad de construcción y resistencia. También se
encuentra en la naturaleza, en la formación de cristales de sal y hielo. Está
ligado al elemento tierra, y asociado al chakra raíz, o Muladhara, situado en
la base de la columna vertebral, que es el asiento del arraigo, la estabilidad
y el autocontrol. Favorece la atención, la conexión con la realidad, la armonía
entre la tierra y el mar. Está asociado al color rojo y a gemas como el jaspe,
ágata y el almandino. Está relacionado con el cerebro izquierdo y el
razonamiento lógico y racional. Ayuda a recuperar el equilibrio y el arraigo
para las personas que tienden a ser fugaces o inestables. Símbolo de Schläfli:
{4,3}. Ej.: Dado común, azúcar cuadrada, caja cúbica y la pirita.
Octaedro. El prefijo octa- significa ocho, que es el n.º de caras del
sólido. Todas sus aristas y ángulos son iguales. Consta de 8 caras triangulares
equiláteras (todos sus lados tienen la misma longitud) que se encuentran en un
plano tridimensional (4 caras por vértice). Tiene 12 aristas (cada una conecta
dos vértices y forma parte de dos caras) y 6 vértices (cada vértice está unido
por 4 aristas) lo que demuestra su gran simetría. Tiene la forma de una
pirámide cuadrada doble. Cada una de sus caras se encuentra con otras tres
caras. Todos sus ángulos internos miden 60º. Su forma puede ser visualizada
como dos tetraedros colocados uno sobre el otro, lo que le da una sensación de
ligereza y fluidez. Está asociado al elemento aire, y ligado al chakra del corazón,
conocido como chakra Anahata, situado a nivel del esternón. En aplicaciones
prácticas, esta forma se observa en el diseño de instrumentos musicales, en la
química de cristales y en el diseño de objetos y esculturas. Está relacionado
con las emociones y el amor incondicional. Ayuda a desarrollar la capacidad de
canalizarse y calmarse. Permite una mejor orientación en el tiempo y el espacio
actuando como una brújula para ubicar las seis direcciones (norte, sur, este,
oeste, nadir y cenit). Refuerza la relación tierra-cielo. Se asocia al color
verde y piedras como la esmeralda, aventurina, jade, amazonita y el ópalo.
Posee propiedades calmantes y equilibradoras para el S. nervioso, mejora las
relaciones con uno mismo y los demás y permite recuperar energía. Ayuda a
fortalecer la autoestima, favorecer la expresión y la comunicación. Símbolo de
Schläfli: {3,4}. Ej.: Cristales de fluorita.
Dodecaedro: El prefijo dodeca- representa doce, que es el n.º de caras del
objeto con forma de pentágono (cada lado de cada cara tiene la misma longitud).
Posee 160 diagonales, 20 vértices, 30 aristas, 3 caras por vértice, y 5 caras
conectadas en cada vértice. Cada ángulo y cada arista son iguales lo que
contribuye a su simetría y belleza geométrica. Cada ángulo interior mide 108º,
lo que significa que cada una de las caras es un pentágono equilátero. Su
apariencia puede dar la impresión de estar en movimiento, lo que lo hace una
figura estéticamente atractiva. Tiene aplicaciones en química, al describir
estructuras moleculares en ciertos compuestos. Se considera el corazón de la
intuición y la espiritualidad. Favorece la liberación de pensamientos y emociones
negativos y amplifica la energía espiritual y la conciencia. Aporta un estado
de plenitud y una simbiosis cuerpo-mente. Tiene una gran influencia en la
meditación, la búsqueda de la serenidad y la paz interior. Fortalece la
voluntad y armoniza el sueño colocando uno cerca durante la noche. Está
asociado al universo, el cosmos o el éter, por ser el más próximo a la esfera.
Está ligado a tres chakras (el chakra de la garganta “Vishuddi”; el chakra del
tercer ojo “Ajn” y el chakra coronario “Sahasrara”). Se asocia al color azul
índigo y violeta así como a piedras preciosas como la malaquita, el
lapislázuli, la amatista y el zafiro. Símbolo de Schläfli: {5,3}. Ej.: Virus
(resfriado común).
Icosaedro: El prefijo icosa- representa veinte, que es su n.º de caras. Es el sólido platónico con mayor n.º de caras, además, posee un volumen mayor con relación a su área superficial. Es el poliedro más complejo con 20 caras triángulos equiláteros. Su forma es casi esférica, lo que le confiere una estética única y armoniosa. Cada cara se encuentra dispuesta de tal manera que el sólido puede rodar fácilmente en cualquier dirección. Tiene 12 vértices y 5 caras por vértice. Cada vértice está conectado por cinco aristas. Cada cara triangular comparte dos aristas con otras caras, lo que da un total de 30 aristas. Es popular en aplicaciones de diseño de estructuras y en el arte. Posee propiedades calmantes y puede ayudar a superar los miedos, las dudas, los traumas pasados, mejorar la memoria y la capacidad de comunicación. Sus propiedades energéticas permiten calmar los demonios interiores y favorecer la claridad mental. Calma la agitación mental. Está asociado a la estabilidad, la adaptabilidad, la gestión de las emociones y la conciencia social, a la sexualidad, el placer y la alegría de vivir. Está ligado al elemento agua y al chakra Svadhisthana, también conocido como chakra sacro, que se encuentra a 3 dedos debajo del ombligo. Se asocia al color naranja y a piedras preciosas como la calcita, el ámbar, el ópalo de fuego, la piedra del sol o la cornalina. Símbolo de Schläfli: {3,5}. Ej.: Balón de fútbol, virus (hepatitis).
La armonía y
belleza estética de estos poliedros han llevado a su inclusión en obras de
arte, diseños gráficos, arquitectura y el arte sagrado (A. Gaudí, Leonardo da
Vinci, o Durero). En el juego, dados, rompecabezas (Cubo de Rubik), minecraft,
videojuegos (Objetos 3D). La Kaaba en el centro de la Gran Mezquita de La Meca
y cuyo nombre se traduce literalmente como “El Cubo”. Las Pirámides de Guiza.
En la naturaleza en
la estructura de algunos cristales, minerales, microorganismos y virus.
La simbología
relacionada con estos sólidos ha sido utilizada en diferentes religiones y
movimientos esotéricos como símbolo de la perfección divina.
En química, se
relacionan con la estructura de ciertos compuestos moleculares.
En matemáticas, son
objetos fundamentales en la geometría y la teoría de grupos.
En física, la
simetría de estos sólidos ayuda a entender los principios fundamentales de la
física de partículas y las estructuras cristalinas.
La Merkaba o
estrella tetraédrica, es un poliedro estrellado compuesto por dos tetraedros.
Según la terminología egipcia, el nombre se compone de las palabras “mer” para
la luz celestial, “ka” para el cuerpo energético, y “ba” para el alma
encarnada. Esta forma geométrica se considera un carro para los viajes
interiores en la mística judía y la cábala. El cristal en forma de Merkaba
ayuda a alcanzar tu máximo potencial con diferentes técnicas de meditación, prácticas
de Reiki avanzadas, viajar en los reinos astrales, activar y purificar y para
visualizaciones Mer-Ka-Ba.
El piritoedro con
doce caras pentagonales dispuestas de manera similar a las de un dodecaedro
regular, es un ejemplo de formas alternativas. A principios del siglo XX, Ernst
Haeckel describió muchas especies de radiolarios con estructuras en forma de
diferentes poliedros regulares, como Circoporus octahedrus, Lithocubus
geometricus, Circorrhegma dodecahedra y Circogonia icosahedra con esqueletos de
sílice.
Es posible utilizar
formas geométricas para activar los chakras (hay siete) y mejorar la salud
física, emocional y mental con sólidos cerca de los diferentes chakras (el
raíz, el sacro, el plexo solar, el corazón, la garganta, el tercer ojo y el
coronario). Esto permite reactivar la conciencia de las células, liberar
memorias celulares, aumentar el nivel vibratorio y restaurar la estructura y
fuerza del cuerpo de luz. Cada una de las formas geométricas emite una forma
de vibración, por lo que las sensaciones pueden variar según las personas.
En geobiología, el
uso de las formas geométricas puede permitir tratar diferentes tipos de
contaminación y perturbaciones energéticas en los lugares habituales. Utilizar
los sólidos de Platón en radiónica para emitir información beneficiosa. Entre
los beneficios posibles, están las contaminaciones electromagnéticas, armonizar
las diferentes redes telúricas o cosmos-telúricas (redes Curry y Hartmann),
equilibrar las fuentes subterráneas de energía, borrar las memorias negativas
de las paredes o la presencia de entidades no deseadas. Para beneficiarse de
sus propiedades podemos llevar un colgante de cristal, colocar un cristal en
agua para informarla y luego beberla, coloca un sólido de cristal, grande, en
casa o trabajo para rearmonizar el espacio. Elige la forma geométrica en
función de lo que desea mejorar.
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