miércoles, 28 de agosto de 2024

LOS PENSAMIENTOS

La palabra pensar deriva del latín y significa comparar o estimar.

Pensar es una capacidad condicionada por el desarrollo neuronal, físico, motriz, el sistema nervioso, el lenguaje y las costumbres del entorno.

Es la facultad del ser humano por la que se forma ideas y representaciones de la realidad en la mente, relacionando unas con otras razonadamente para tomar decisiones. Es una actividad cognitiva y mental no rutinaria que requiere esfuerzo. Con el proceso de pensar, somos capaces de analizar, sintetizar y evaluar ideas, conceptos y experiencias, con la implicación y uso de habilidades mentales como la percepción, la memoria, el razonamiento, la imaginación y la resolución de problemas.

El pensamiento pertenece a la psicología cognitiva (rama de la psicología que se ocupa de los procesos mentales superiores) que examina el conocimiento, razonamiento, la resolución de problemas, la toma de decisiones y la comprensión del mundo, con nuestra memoria y experiencia. El pensamiento convierte al ser humano en organismo superior al animal, y sólo a través del pensamiento codificamos, procesamos, almacenamos, recuperamos y analizamos la información, en un proceso que dura hasta la muerte (se piensa incluso mientras se duerme).

Pensar es el funcionamiento interno de un individuo, así como una actividad mecánica de la persona. No podemos pensar sólo en símbolos verbales y matemáticos sino también con gestos y una amplia variedad de movimientos expresivos, como el encogimiento de hombros, las cejas arqueadas, la sonrisa, etc. todo el organismo está involucrado en el pensamiento. Por eso se le llama conversación subvocal.

Pensar es satisfacer una necesidad o resolver un problema. Siempre se inicia con un problema y finaliza con su solución. Algunos problemas son fáciles de resolver, otros pueden ser irresolubles, pero, aun así, creemos. Warren, HC y L. Carmichael definen el pensamiento como “un proceso simbólico, iniciado por un problema o tarea del individuo, que implica algunas pruebas y errores, pero bajo la influencia directora de ese problema y que en última instancia conduce a una conclusión o solución del problema”.

El concepto de pensamiento hace referencia a procesos mentales algo abstractos, voluntarios (parte de una orden racional), o involuntarios (estímulo externo), intencionados y automáticos, mediante los cuales el individuo desarrolla sus ideas acerca del entorno, los demás o él mismo, en base a lo que percibe a través de los sentidos.

Su funcionamiento oscila entre dos polos, el realista (sigue las normas de la lógica y está adaptado a la realidad exterior) y el imaginativo (al resolver problemas de forma original). La imaginación representa un término medio entre las conductas intelectuales, dominadas por el razonamiento lógico, y el pensamiento autístico, que obedece de forma exclusiva a las leyes de la afectividad.

Su funcionamiento es complejo e involucra múltiples componentes y etapas como:

  • Percepción: Comienza con la percepción de estímulos externos o internos por los sentidos y la transmiten al cerebro para su procesamiento.
  • Memoria: Una vez que la información es percibida, se almacena en la memoria, y permite recordar experiencias pasadas e interpretar la realidad presente.
  • Razonamiento: Etapa clave en la que analiza, relaciona y estructura la información obtenida a través de la percepción y la memoria. Durante esta etapa, se utilizan estrategias como la deducción, la inducción y la abducción para tomar decisiones lógicas.
  • Imaginación: Crea imágenes mentales, visualiza escenarios futuros y explora posibles soluciones. Estimula la creatividad y la innovación.
  • Resolución de problemas: Consiste en identificar un problema, analizar sus causas y buscar soluciones efectivas. Durante este proceso, se utilizan habilidades como el análisis crítico, la toma de decisiones y el pensamiento lateral.

El pensamiento es la representación o símbolo de la memoria para un propósito. Al ejecutar acciones mentales e implementar decisiones, los individuos se ayudan de representaciones visuales o imágenes mentales de personas u objetos. La activación sistemática de símbolos ayuda a organizar el pensamiento. El pensamiento es una representación simbólica de la conducta abierta. Piaget señala la dependencia del lenguaje respecto al pensamiento, dado que su desarrollo está unido a los estadios evolutivos de aquél. Otros autores supeditan el pensamiento al lenguaje, línea en la que se enmarcan los trabajos de Sapir, que considera la variación de la imagen del mundo en función de los diferentes sistemas lingüísticos, y de Whorf, con su hipótesis del relativismo lingüístico, según la cual las diferencias entre lenguas introducen elementos claves en las formas de pensamiento, por tener el lenguaje un papel primordial en la imagen que nos formamos del mundo. Adam Shaff establece la existencia de una relación mutua entre pensamiento y lenguaje, de tal forma que ambas desempeñan la misma función, que es la base de la cognición humana. En este mismo punto se encuentran los trabajos de Vigotsky y Lenneberg. Hamilton considera tres acepciones de pensamiento:

  • El autístico o fantasioso no dirigido. Normal en ocasiones en ciertos sujetos, pero típico en pacientes esquizofrénicos.
  • El imaginativo. No va más allá de lo racional o lo posible.
  • El racional o conceptual. Intenta resolver un problema.

Harrison y Bramson postularon cinco estilos del pensamiento:

  • Los sintéticos tienden a disfrutar del conflicto y preguntarse ¿Qué pasaría si…?
  • Los idealistas observan todo el panorama en lugar de un solo componente, además piensan y planean para el futuro.
  • Los pragmáticos son los que prefieren hacer “lo que sea que funcione”. Suelen ser creativos y adaptables al cambio.
  • Los analistas descomponen los problemas a componentes específicos. Hacen listas con muchos detalles, de forma que sus problemas y sus vidas permanecen de forma ordenada.
  • Los realistas son los que tienden a hacer lo que se requiera para resolver un problema. Tienen una gran comprensión del problema y de las herramientas con las que lo pueden solucionar.

Elementos de pensamiento. El pensamiento utiliza herramientas e instrumentos de diversos tipos como:

  • Imágenes mentales de las experiencias pasadas. Siempre las visualizamos en su ausencia. Pueden ser auditivas, olfativas, visuales, gustativas, cutáneas o cinestésicas.
  • Conceptos. Son la representación mental de una clase de objetos, personas, eventos y cosas que comparten características comunes, así rojo, verde y blanco son los conceptos de colores, pero el verde no es un concepto. Organizan fenómenos complejos en categorías más simples, fácilmente comprensibles y utilizables y ayudan a resolver los problemas.
  • Proposiciones. Describen la manipulación mental de estas habilidades cognitivas (lenguajes, imágenes mentales, conceptos) para establecer relaciones significativas con lo que estamos pensando. Las proposiciones forman modelos mentales que guían nuestra estructura de conocimiento con objetos, lugares y eventos del mundo que nos rodea. Mientras que un modelo incorrecto conduce a errores de pensamiento e inacción.

Tipos. Los pensamientos son muy complejos y, en muchos casos, tan abstractos que encasillarlos en categorías herméticas supone caer en el reduccionismo. Sin embargo, conocer una clasificación orientativa de sus tipos es muy útil para comprender mejor la mente humana. Una actividad se puede presentar de distintos modos, según el tipo de operación mental que requiera, así hay pensamiento:

  • Deductivo. Parte de afirmaciones basadas en ideas abstractas y universales para aplicarlas a casos particulares.
  • Inductivo. Se basa en casos particulares y, a partir de ellos, genera conclusiones generales.
  • Analítico. Evalúa de manera lógica y razonada cada situación para obtener conclusiones. Se relaciona con el lenguaje, los cálculos matemáticos y la representación de la realidad.
  • Lateral o creativo. Crea soluciones originales y únicas ante problemas, mediante la duda de algo que en principio parece ser evidente.
  • Suave. Este tipo de pensamiento se caracteriza por utilizar conceptos con unos límites muy difusos, a menudo metafóricos. Actualmente es muy característico de corrientes de pensamiento vinculadas a la filosofía posmoderna o al psicoanálisis.
  • Duro o crítico. Este utiliza conceptos lo más definidos posibles, y trata de evitar las contradicciones. Es capaz de evaluar el paradigma con el que se fundan todos los otros pensamientos. Es el tipo de pensamiento que se requiere para el desarrollo científico, tecnológico o de investigación, en los que un ligero matiz en el vocabulario usado puede llevar a conclusiones totalmente erróneas
  • Divergente. Con él se establece una división entre dos o más aspectos de una idea, y se explora las posibilidades de mantener esta partición. Trata de abrir tu mente en todas las direcciones (darte cuenta de que las personas pueden incluir lo malo y lo bueno).
  • Convergente. Con él nos damos cuenta de que hay diferentes hechos o realidades que encajan entre sí, aunque al principio parecía que no tenían nada en común. Se da cuando ves sólo dos opciones (bueno o malo). Se utiliza para detectar patrones comunes y regularidades, y puede llevar a abstraer un concepto general que explique partes específicas de la realidad. Muy útil en matemáticas (con una respuesta obvia y correcta).
  • Mágico. Confiere intenciones a elementos que no cuentan con voluntad ni consciencia propias, y menos aún capacidad para actuar.
  • Histórico. Es lineal basado en la memoria, y su esfuerzo está en la acumulación de datos.
  • Interrogativo. Se utiliza ante una inquietud, incluye la forma en la que será formulada la pregunta para obtener la respuesta deseada.
  • Reflexivo. Implica una gran consideración y análisis de las experiencias y acciones para aprender y mejorar.
  • Sistémico. Consideran las interrelaciones y la totalidad de un sistema en lugar de enfocarse sólo en sus partes individuales.

Puedes consultar:  Pensamientos.

jueves, 22 de agosto de 2024

INTELIGENCIA ARTIFICIAL O DE LAS MÁQUINAS

 

En su forma más simple, la IA es un campo que combina la informática y conjuntos de datos para permitir la resolución de problemas. Hoy, los sistemas de IA son herramientas especializadas diseñadas para realizar tareas específicas, basándose en algoritmos y patrones aprendidos a partir de datos, y sus capacidades están limitadas por su programación y entrenamiento. Es el futuro de la tecnología, al permitir que las computadoras simulen la inteligencia y capacidades humanas en la resolución de problemas.

La IA es una rama de la informática centrada en la creación y gestión de tecnología capaz de llevar a cabo acciones y aprender a tomar decisiones de forma autónoma. Funciona con hardware convencional basado en CMOS e incorpora una mezcla de algoritmos y modelos de aprendizaje automáticos basados en datos. Sin embargo, a medida que la tecnología se ha ido incorporando a las aplicaciones cotidianas, ha crecido el interés por el cómputo neuromórfico, tratando de emular la arquitectura del cerebro humano con el diseño de hardware especializado y algoritmos optimizados.

La IA requiere muchísimos datos y repeticiones. Con el tiempo mejora su desempeño, y mientras que los sistemas de IA tradicionales se usan principalmente para analizar, reconocer y hacer predicciones, la IA generativa va más allá y crea otros similares a sus datos de entrenamiento, muy utilizados en estadística, pero el auge del aprendizaje profundo permitió ampliarlos a datos más complejos (GPT-3, BERT, DALL-E 2). La IA generativa se refiere a modelos de aprendizaje profundo que toman datos sin procesar, y “aprender” a generar resultados probables cuando se le solicite. Por sí sola o combinada con otras, la IA realiza tareas que de otro modo requerirían intervención humana. Los asistentes digitales, los GPS, los vehículos autónomos y las herramientas de IA generativa (Chat GPT) son algunos ejemplos.

Como campo de la informática, la IA abarca el aprendizaje automatizado (AA), computacional de las máquinas (ML), con el objetivo de desarrollar técnicas que permitan que las computadoras aprendan. El lanzamiento de Chat-GPT de Open-AI marcó un punto de inflexión, y hoy, la IA generativa puede aprender y sintetizar no sólo el lenguaje humano sino también imágenes, vídeos, códigos de software e incluso estructuras moleculares.

Para su funcionamiento, debemos profundizar en conceptos como:

  • Aprendizaje: el automático permite a las máquinas aprender de los datos, identificar patrones y tomar decisiones sin programación explícita.
  • Razonamiento: capacidad fundamental para la IA, ya que permite a las computadoras imitar el cerebro humano.
  • Resolución de problemas: su capacidad se basa en la manipulación de datos a través de técnicas de ensayo y error.
  • Procesamiento del lenguaje: natural o PLN, para analizar los datos del lenguaje humano de forma que tengan sentido para las computadoras.
  • Percepción: la IA captura el ambiente circundante con detectores, sensores de temperatura y cámaras (visión artificial), y permite a las máquinas interpretar y comprender datos visuales, para el reconocimiento de imágenes, y detección de objetos.

Aprendizaje profundo y automático. El deep learning (subcampo del machine learning) y el machine learning se utilizan indistintamente, pero se diferencian por su forma de aprender. El deep learning automatiza características del proceso, elimina parte de la intervención humana y permite el uso de conjuntos de datos más grandes. El machine learning tradicional depende más de la intervención humana de aprender. El desarrollo de algoritmos de IA capaces de aprender sin ser programados por el procesamiento de grandes conjuntos de datos se conoce como “aprendizaje profundo”.

Aplicaciones de IA. Existen numerosas aplicaciones y algunos de sus usos más comunes son:

  • Reconocimiento de voz (ASR) o conversión de voz a texto, con PLN para procesar el habla humana a formato escrito. Siri, Alexa, la tecnología que usas al decir “SÍ” en una transacción bancaria, o si le pides al tfno. que te diga qué tiempo va a hacer.
  • Atención al cliente. Los agentes virtuales en línea y los chatbots, grandes modelos de lenguaje (LLM), responden a preguntas frecuentes (FAQ). El LLM considera oraciones, además de aprender las reglas gramaticales y averiguar el significado de palabras por sí mismo.
  • Visión artificial. Esta permite que las computadoras deriven información significativa a partir de imágenes digitales, videos y otras entradas visuales, y tomen medidas (etiquetado de fotos, obtención de imágenes radiológicas, reconocimiento facial…).
  • Pronóstico meteorológico. Sus modelos son algoritmos complejos que se ejecutan en supercomputadoras.
  • Detección de anomalías. Al analizar muchos datos y descubrir puntos atípicos dentro de un conjunto de datos.
  • Asistencia personal digital: A través de smartphones, tabletas y ordenadores.
  • Compras por internet y publicidad. La IA crea recomendaciones personalizadas para los consumidores, basadas, en sus búsquedas y compras previas o en otros comportamientos en línea. En finanzas (detección de fraudes).
  • Búsquedas en la web. Los motores de búsqueda (Netflix y Amazon) y navegadores aprenden y dan resultados relevantes. La IA de CGI realista y de “efectos especiales” mejora la experiencia visual de películas y juegos.
  • Traducciones automáticas. Los programas de traducción, tanto en texto escrito como oral, recurren a la IA para mejorar la traducción.
  • Casas, ciudades e infraestructuras inteligentes. Los termostatos. La regulación y eficiencia del tráfico en el transporte. Los vehículos de conducción autónoma usan sistemas de asistencia a la conducción basado en visión VI-DAS, que detecta situaciones peligrosas y accidentes. Los GPS. Google Maps. En el sector agrícola optimiza el rendimiento y reduce el despilfarro. Los drones minimizan el uso de pesticidas y riego…
  • Ciberseguridad. Los sistemas de IA ayudan a reconocer y luchar contra los ciberataques y amenazas en línea, así como detectar fraudes, prevenir violaciones de seguridad y mejorar la seguridad pública.
  • Salud. Diagnóstico por imagen, investigación de fármacos y cirugía, y otras mejoras para los diagnósticos.
  • Manufacturas. La IA ayuda a que los productores sean más eficientes. Automatización en fábricas y laboratorios. Robots domésticos (cocina, limpieza y cuidado de niños). Fabricación (gestión de la cadena de suministro, inventario y servicios al consumidor).
  • Filtros de correo no deseado: las computadoras utilizan la IA estrecha para redirigir los spam a la carpeta de spam.
  • Función de autocorrección: cuando el iPhone corrige la ortografía al escribir, usa el poder de la IA débil en acción.
  • Las empresas se benefician de la detección de fraudes, la evaluación de riesgos y el análisis de las tendencias del mercado con robots dotados de IA en las líneas de producción.
  • La IA educativa incluye sistemas de tutoría inteligente que se adaptan a las necesidades del alumnado, lo cual les proporciona retroalimentación y orientación personalizadas. También ofrece calificaciones automatizadas, creación de contenido y simulaciones de realidad virtual.

 ¿Qué sabe la IA sobre mí? Tu tarjeta de fidelización del supermercado rastrea tus hábitos y gustos a través de tu compra semanal. Las agencias de crédito rastrean cuánto tienes en el banco y cuánto debes de tus tarjetas de crédito. Netflix y Amazon llevan un registro de cuántas horas de contenido viste anoche. Tus cuentas de redes sociales saben cuántos videos comentaste hoy. Etc.

Tipos de IA:

  • La IA débil o estrecha (ANI), está entrenada y enfocada para realizar tareas específicas dentro de unos parámetros bien definidos. Permite aplicaciones como Siri de Apple, Alexa de Amazon, IBM Watson y vehículos autónomos.
  • La IA robusta o fuerte está compuesta por la IA general (IAG) y la super IA (SIA). La IA general (IAG) es una forma teórica de IA en la que la máquina tendría una inteligencia igual a la del humano. La IA robusta todavía es teórica y no tiene ejemplos prácticos de uso hoy.

Comprender los cuatro tipos de IA arroja luz sobre el panorama cambiante de la inteligencia de las máquinas:

  • Máquinas reactivas: estos funcionan con reglas predefinidas, pero carecen de la capacidad de aprender de nuevos datos o experiencias. Por ejemplo, los chatbots que no pueden adaptarse ni evolucionar más allá de su programación inicial.
  • Memoria limitada: estos poseen la capacidad de aprender, y poder tomar decisiones con conocimiento de causa y adaptarse hasta cierto punto en función de su capacitación. Por ejemplo, los automóviles autónomos equipados con sensores y algoritmos de aprendizaje automático que les permiten navegar por ambientes dinámicos de forma segura. Las aplicaciones de procesamiento del lenguaje natural también utilizan datos históricos para mejorar la comprensión e interpretación del lenguaje a lo largo del tiempo.
  • Teoría de la mente: este tipo describe la idea de un sistema que pueda percibir y comprender las emociones humanas, y luego utilizar esa información para predecir acciones futuras y tomar decisiones por sí mismo. Por ejemplo, la interacción persona-computadora y la robótica social, al permitir un comportamiento más empático e intuitivo de las máquinas.
  • La IA autoconsciente: es el escenario hipotético de un sistema de IA que tenga sensaciones de identidad. Posee una consciencia similar a la humana y comprende su propia existencia en el mundo, así como el estado emocional de los demás. Hasta ahora, este tipo de IA sólo se encuentra en el mundo de la ciencia ficción, popularizado en películas como Blade Runner.

Historia de la IA. La idea de una máquina que piensa se remonta a la antigua Grecia.

En el s. XIX la “máquina diferencial” de Charles Babbage, se considera la primera calculadora automática. Pero no fue hasta la década de 1980 cuando renació la IA gracias a la ampliación del conjunto de herramientas de algoritmos y el aumento de los fondos destinados.

En 1950 Alan Turing, considerado el padre de la informática, (famoso por descifrar el código de los nazis durante la II Guerra Mundial) formula la pregunta ¿pueden pensar las maquinas?, en la que un interrogador humano intentaría distinguir entre una respuesta de computadora y humana. Luego Geoffrey Hinton, Yoshua Bengio, Yann LeCun, Stuart Russell y Peter Norvig publicaron un libro con cuatro posibles definiciones de la IA, que diferencia los sistemas informáticos en función de la racionalidad y el pensamiento frente a la actuación:

  • Enfoque humano: Sistemas que piensan, y actúan como humanos.
  • Enfoque ideal: Sistemas que piensan, y actúan racionalmente.

En 1956 un grupo de científicos se reúne en el Proyecto de Investigación de Verano sobre IA de Dartmouth College. En el John McCarthy acuña el término IA. Luego McCarthy inventaría el lenguaje Lisp. Allen Newell, JC Shaw y Herbert Simon crearon Logic Theorist, el primer programa de software de IA que funcionó.

El periodo entre 1966-74 se conoce como el “primer invierno” de la IA, debido a la reducción financiera y el freno a la investigación de la IA.

En 1967 Frank Rosenblatt crea el Mark 1 Perceptron, la primera computadora basada en una red neuronal que aprendió mediante prueba y error. Un año después, Marvin Minsky y Seymour Papert publican Perceptrons, y se convierte en el trabajo de referencia en redes neuronales.

En 1980 las redes neuronales que utilizan un algoritmo de retro propagación para entrenarse a sí mismas se utilizan en aplicaciones de IA.

En 1997 se implementó en Windows el software de reconocimiento del habla desarrollado por Dragon Systems. El sistema Deep Blue de IBM vence al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, y demuestra el gran potencial de los sistemas IA.

En 2004 John McCarthy la definió como “La ciencia e ingeniería de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas informáticos inteligentes”.

En 2011 en el concurso televisivo Jeopardy la computadora Watson DeepQA de IBM derrota a dos de sus campeones (Ken Jennings y Brad Rutter) del concurso y demuestra la capacidad de los sistemas de IA para comprender el lenguaje natural.

En 2012 el enfoque del aprendizaje profundo, inspirado en el cerebro humano, revoluciona aplicaciones de IA y da paso al actual auge de la IA.

En 2015 la supercomputadora Minwa de Baidu usa la llamada red neuronal convolucional, para identificar y categorizar imágenes con una mayor precisión que el promedio humano.

En 2016 el programa informático AlphaGo de DeepMind capta la atención del mundo al derrotar a Lee Sedol, el campeón del mundo de Go, en un partido de cinco juegos. Más tarde, Google compró DeepMind por 400 millones de dólares.

A partir de 2017 los avances en visión artificial, procesamiento del lenguaje natural, robótica y sistemas autónomos son impulsados por el progreso en el aprendizaje profundo y el aumento de la potencia de computación.

En 2023 el auge de los modelos lingüísticos grandes (LLM), como GPT-3 y sus sucesores, demuestra el potencial de los sistemas de IA para generar textos como los creados por humanos, responder preguntas y ayudar en una amplia gama de tareas.

En 2024 los nuevos avances en IA multimodal permiten a los sistemas procesar e integrar varios tipos de datos (texto, imágenes, audio y video) para obtener soluciones más completas e inteligentes, y participar en conversaciones naturales y contextualizadas.

sábado, 17 de agosto de 2024

LA SOCIOLOGÍA

 

La sociedad es más que la suma de los individuos que la componen, e implica la existencia de relaciones sociales complejas, con sus propias leyes y es previa a los individuos que la componen. Es la agrupación global, estable y eficaz de personas, familias, pueblos o naciones en una unión parcial física, psíquica y moral, que coopera para realizar un fin común. Es la colectividad organizada de personas que, habitan un vasto territorio común, comparten una cultura y funcionan como unidad social distinta, al mantener relaciones recíprocas de comunicación, solidaridad y dependencia.

El término sociología se compone de la raíz latina “socius” (socio o compañero), y del sufijo “-logía” del griego “lógos” (ciencia o estudio).

La sociología es el estudio de los cambios, causas y consecuencias sociales del comportamiento humano.

Su ámbito abarca, desde el análisis de los encuentros efímeros entre individuos hasta la investigación de los procesos sociales mundiales.

Para delimitar su estudio, hay que tener en cuenta sus características como el ser una ciencia empírica al observar datos; objetiva al separar la investigación del sistema de valores; crítica por mostrar de modo realista, coherente y veraz cómo se orienta la sociedad; teórica con base en la abstracción; y acumulativa pues el conocimiento acumulado es la suma para la investigación siguiente. Su objeto de estudio son las relaciones sociales que se dan en una población específica, por ello estudia, analiza y describe la estructura, organización y funcionamiento de las sociedades humanas. Así como las conductas, tendencias, fenómenos y problemáticas que se dan a nivel colectivo por las actividades sociales, para mejorar la convivencia, considerando el contexto histórico y cultural en que se hallan insertas, con métodos de investigación y evaluación sistemáticos.

Los sociólogos investigan la estructura y relación de los diferentes grupos, organizaciones y sociedades, la formación de las instituciones y su influencia en el pensamiento y la acción de las personas, generando respuestas eficaces, tanto a nivel macro (apunta a los sistemas sociales y poblacionales a gran escala, para abordar temas como la guerra, la pobreza, el desarrollo, etc.), como micro (se centra en la interacción social cotidiana y a pequeña escala. Se ocupa de los individuos, sus familias y las unidades mínimas en que puede concebirse una sociedad), y desde el espectro objetivo al subjetivo.

Para N. J. Smelser la principal característica es la existencia de una gran cantidad de escuelas que se yuxtaponen y, a veces, luchan entre sí.

A. Giddens dice que la sociología es el estudio de la vida social humana, de los grupos y sociedades, y su objeto es el comportamiento humano.

Su origen comienza en Grecia con filósofos como Platón, Sócrates, Pitágoras y Tales de Mileto. Aristóteles fue el primero en analizar cómo se estructuraban las relaciones sociales y el orden político en las ciudades-estado helénicas, empleando el método empírico y positivo.

En la Grecia clásica, algunos sofistas orientaron sus estudios hacia el hombre como ser social, constituyendo un antecedente remoto del quehacer sociológico. En las obras de Heródoto se encuentran descripciones específicas sobre costumbres de diferentes pueblos de la antigüedad.

En el Medioevo Tomás de Aquino basó su filosofía en la necesidad de distinguir y poner de acuerdo a la razón y la fe.

El Domesday (censo de Inglaterra) encargado por Guillermo I, el Conquistador, es fundamental en el estudio de las raíces sociológicas.

En los siglos XVIII y XIX con el Renacimiento y la Ilustración, se inicia el pensamiento científico. Las transformaciones de este período como la Revolución Americana, la Francesa o la industrial hacen que pensadores de la época traten de explicar, interpretar y predecir los cambios. En este período se da el paso de una sociedad estamental a otra industrial. En este tránsito convulso del feudalismo al capitalismo, surge la sociología como manifestación del proceso de especialización en unas sociedades cada vez más complejas y seculares y menos estáticas. Instituciones europeas son analizadas por Voltaire, Montesquieu (comparó diferentes instituciones políticas y sociales aplicando el método deductivo aristotélico), Giambattista Vico, Adam Smith, Adam Ferguson, o John Millar. Thomas Hobbes y Baruch Spinoza, explicaron los fenómenos sociales aplicando un enfoque racional y científico. La sociología se vio influida por corrientes de pensamiento positivistas y empiristas, sobre todo por la obra de Francis Bacon, John Locke, David Hume o George Berkeley. En la Ilustración contribuyen al desarrollo de la sociología autores como Anne Robert Turgot, Condorcet, Thomas Malthus o Quetelet, que desarrolló estudios de estadística aplicados al ámbito de lo social bajo el término de “física social” (ciencias de las sociedades). Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon fue el principal defensor de estas ideas y considerado padre de la disciplina junto con su entonces secretario, Auguste Comte, creador del pensamiento positivista y a quien se le atribuye acuñar el término sociología por primera vez en su Curso de filosofía positiva de 1838. Comte decía que todas las ciencias tenían una dependencia jerárquica y acumulativa de tipo piramidal, en la base situaba a las matemáticas, y en el vértice a la sociología. Uno de los ejes fundamentales de sus planteamientos consistía en lo que llamó Ley de las tres etapas que la humanidad tendría que atravesar: la teológica (fuerza sobrenatural), la metafísica (el poder terrenal y temporal se sustituye por el espiritual) y la positiva (leyes sobre las relaciones entre los hechos observados y la cuantificación, que permiten prever cómo evolucionan y se gestan los fenómenos sociales y cómo intervenir en su transformación).

A comienzos del XX Émile Durkheim, seguidor de Comte, diferenció la sociología de la psicología y la filosofía, conciliando a muchos sociólogos su consideración de que para que la sociología fuera una verdadera ciencia debía estudiar los hechos e instituciones sociales, con la misma objetividad y rigor con la que los científicos estudian la naturaleza, apostando por los hechos sociales como si fuesen “cosas”.

Otros pensadores del XX que contribuyeron a la sociología, son Herbert Spencer, Alain Touraine, Zygmunt Bauman, Jean Baudrillard, Pierre Bourdieu, Anthony Giddens. Karl Marx se le consideró el iniciador de una de las corrientes sociológicas que considera que es el conflicto el factor decisivo a la hora de explicar la dinámica social. Marx desarrolló la teoría sobre la evolución social partiendo del estudio de los procesos de producción económica, dentro de un posicionamiento teórico al que denominó "materialismo histórico". Los factores económicos provocan conflictos entre las clases sociales que son, a su vez, el motor del desarrollo histórico. Entendía el capitalismo como un sistema de clases en el que el enfrentamiento entre ellas era constante y que sería sustituido por el socialismo o el comunismo.

Max Weber tomó las disciplinas que denominó “las ciencias de la cultura” que explican el cambio social, y obedece a un patrón acumulativo al que denominó “racionalización”. Propuso un enfoque al que denominó “método comprensivo”, por el que se combinaban tres dimensiones de análisis (la objetiva, la subjetiva y la histórica). Sus elaboraciones sobre la burocracia, como rasgo característico de la época contemporánea, aún sigue vigente.

Ámbito de estudio. Por la naturaleza singular y dinámica y su pluralismo teórico, encontramos un amplio abanico de campos abordados por la sociología, desde pequeñas unidades de agrupación, relaciones sociales o grupos primarios e instituciones elementales, hasta la comparación y análisis de los sistemas sociales más complejos. Algunas de sus áreas temáticas o ramas son la sociología:

  • De la educación. Se refiere al estudio, descripción e interpretación de los fenómenos y realidad educativa de una sociedad específica y la educación que recibe del sistema informal, como la familia, clubes, iglesias, etc.
  • Jurídica o del derecho. Estudia los fenómenos, la realidad social, y la influencia que estos tienen en el derecho o que están determinados por él, como el abuso, maltrato, migración y la reaparición de sentimientos de xenofobia.
  • Urbana y rural. Ambas tienen en común el estudio análisis y descripción de los rasgos característicos y problemáticas específicas, y las relaciones y fenómenos sociales que se dan en sus entornos, con el objetivo de mejorar la vida de las personas en su entorno. La urbana estudia las interacciones humanas en grandes poblaciones y áreas metropolitanas. La rural se desarrolló orientada hacia la innovación agrícola.
  • Política. Se centra en la interacción entre el comportamiento social y los elementos de carácter político que inciden o condicionan las relaciones que se establecen en el seno de las comunidades o entre diversos colectivos. Tiene como objeto de estudio el poder político, las clases sociales, la estructura de la sociedad, y las relaciones de los ciudadanos con el Estado, es decir del poder en la sociedad (los movimientos de masas, la ciudadanía, etc.), para determinar e investigar cómo afecta la política a nivel social.
  • Del trabajo. Se refiere a las relaciones sociales, las estructuras organizativas y los códigos normativos, que forman parte de las experiencias e identidades de las personas durante su vida laboral. Incide en cómo se organizan las empresas, cómo son remunerados los trabajadores, los conflictos y soluciones que se dan en las compañías.
  • Criminal. Analiza e interpreta los factores sociológicos que intervienen en la sociedad para la producción de crímenes. Aplica principios científicos al estudio del delito, el comportamiento delictivo y el castigo. El objeto de estudio es comprender empíricamente, desarrollar y realizar pruebas de teorías que expliquen el comportamiento criminal, la formación y el cumplimiento de las leyes y del sistema penal.
  • Industrial. Estudia y analiza los fenómenos sociales de las colectividades que experimentan o han experimentado procesos de industrialización. Tiene en cuenta, además, las relaciones entre las asociaciones económicas, las empresas y las industrias, el problema del tiempo libre, los cambios en el comportamiento del consumidor y el papel de la propaganda industrial.
  • Económica. Se basa en la aplicación de conceptos, técnicas, métodos e ideologías para analizar el comercio, el consumo y la distribución de los bienes y servicios.
  • Del conocimiento. Presta atención a las formaciones socioeconómicas, ya que éstas agrupan la expresión de los impulsos, instintos, necesidades e intereses, que condicionan todo el saber.
  • De género. Estudia las sociedades humanas haciendo hincapié en los roles de género y el modo en que las personas piensan o imaginan su condición de los géneros posibles, para comprender las diferencias sociales en torno al tema del sexo biológico y del género.
  • De la empresa. Estudia la estructura social, el clima y organización de la empresa, la postura del hombre frente al trabajo, los problemas de adaptación. El contingente de bajas de los empleados depende generalmente menos de las características del proceso laboral y de la clase de instrumentos, que de las relaciones sociales dentro de los grupos laborales y de la magnitud de estos grupos. Es un campo de tensiones entre los empresarios y los obreros, por ello está expuesta a la sospecha de ideología.

Métodos de estudio. Se utilizan multitud de técnicas para la investigación a fin de analizar e interpretar desde distintos puntos de vistas las causas, significados e influencias que motivan la aparición de diversas tendencias del comportamiento en el ser humano:

  • Cualitativo. Es una búsqueda abierta de conocimiento comprometido con la verdad y el bienestar del ser humano. Implica un compromiso, una interacción y una negociación constante entre las personas. Los principales métodos son: investigación de acción, método etnográfico, biográfico (historias de vida), y comparativo constante. El propósito de estos es responder preguntas sobre el qué, cómo o por qué de un fenómeno en lugar de cuántos o cuánto, que se responden mediante métodos cuantitativos.
  • Cuantitativo. Resaltan mediciones objetivas y el análisis estadístico numérico de los datos recopilados a través de encuestas y cuestionarios, o mediante la manipulación de datos estadísticos preexistentes utilizando técnicas computacionales. Se centra en recopilar datos numéricos y generalizarse entre grupos de personas o explicar un fenómeno particular. El objetivo es determinar la relación entre una cosa y otra en una población. Los diseños de investigación cuantitativa son descriptivos (establece sólo asociaciones entre variables) o experimentales (establece la causalidad).
  • Comparativo. Estas comparaciones cotejan el análisis de las acciones de los agentes históricos involucrados y la estructura y característica del fenómeno estudiado. Las comparaciones más frecuentes son entre las unidades macrosociales, como las culturas, sociedades, instituciones, estados, países, normas, aun cuando, también es posible, que se realice entre grupos sociales más reducidos.

Escuelas. La primera corriente de pensamiento sociológica es el evolucionismo que comienza a desarrollar la idea de encontrar paralelismos entre la evolución de los organismos biológicos, basados en las tesis de Charles Robert Darwin, y el de la sociedad. H. Spencer plantea que el cambio social constituía la necesidad de adaptarse a un nuevo entorno, como una forma de lucha por sobrevivir en un mundo donde los recursos escaseaban. Las aportaciones más tempranas identificaban evolución con progreso, y con diferentes matices, en esta línea trabajaron Oswald Spengler, Arnold Toynbee y Joseph Arthur Gobineau. Este formuló un combinado de teorías racistas que influirían en la posterior formación de ideologías excluyentes y xenófobas en Europa Occidental. Posteriormente Gerhard Lenski elaboró construcciones teóricas que conciben una evolución multilineal en el desarrollo de las sociedades como forma de adaptación al medio.

  • Funcionalismo. Se inició con Comte y Durkheim, aunque el moderno sería influido por A. R. Radcliffe-Brown y Bronislaw Malinowski, quienes opinaban que era preciso estudiar una sociedad en su conjunto para poder comprender el funcionamiento de sus instituciones y el modo en el que se relacionan sus miembros. En el período de entreguerras, Talcott Parson, y Robert K. Merton, influidos por las teorías evolutivas, entienden que hay disfunciones del comportamiento social que son una amenaza para el orden existente.
  • Estructuralismo. Se gesta teniendo como base a Durkheim, aunque su desarrollo sería influido por Ferdinand de Saussure. La idea de estudiar todo lo que subyace al habla o a las palabras, es decir, la propia estructura lingüística o las llamadas “reglas de significación”.
  • Interaccionismo. Enfrentado al funcionalismo, orienta sus trabajos a la forma en que los individuos perciben e interpretan subjetivamente el mundo circundante, y su máximo representante es Edmund Husserl. Se parte de la idea de que es posible llegar a conocer cómo somos a través del modo en el que los demás nos perciben. George Herbert Mead, y sus discípulos Erving Goffman y George Gurvitch, sostienen que toda relación social es un intercambio de símbolos que advierten del comportamiento más adecuado en cada situación.
  • Hermenéutica. Representa una nueva forma de entender y abordar el espacio social, enfrentándose al determinismo y el funcionalismo. Clifford Geertz y Robert Bellah, critican la sociología contemporánea que practica un “reduccionismo simbólico”. Defienden que la cultura pueda ser constitutiva de la sociedad y de la personalidad de los individuos, puesto que sólo cobran sentido dentro el contexto simbólico que representa cada cultura.
  • Marxismo. Con tres líneas diferenciadas de pensamiento. Una opta por la adaptación del materialismo histórico al funcionalismo (G. A. Cohen); otra lo adapta al estructuralismo (Louis Althusser); y la tercera, aunque menos influyente, con propuestas mediatizadas por el interaccionismo simbólico (Herbert Marcuse, y Theodor Adorno), se inspiran en la Escuela de Frankfurt y en los trabajos de los radicales C. Wright Mills, Paul Sweezy y Paul Baran, que trajeron el marxismo, en sus diversas formas, al centro del debate teórico en el quehacer sociológico durante décadas.

jueves, 15 de agosto de 2024

EL DEBATE SOCIAL


Socialmente siempre hay un orden mínimo y los hombres actúan y se comportan siempre dentro del marco de un sistema social, que cada uno percibe de modo diferente. Un sistema social existe cuando hay un grupo de personas que, orientadas casi siempre por unas normas culturales, influyen regularmente unas sobre otras por razón de las expectativas sociales mutuas, y tienen al menos algunas metas comunes. Designa concretamente una forma histórica de realización de todo un conjunto de vida social (el sistema tribal, el feudal, el familiar, etc.).

En la sociedad hay unos comportamientos que conforman todo el entramado organizado de la sociedad, y otros que se desvían de la estructura social desorganizándola de los convencionalismos sociales.

Los conceptos, asimilación e integración, definen las dos posturas predominantes en el debate social y político sobre los problemas originados tras los flujos de inmigración no asumidos por los estados receptores. La asimilación supone la desaparición de las diferencias entre grupos distintos que conviven, pero en el caso de la integración estas diferencias se mantienen, por lo que asimilación e integración son opuestos.

La asimilación social es el proceso mediante el cual un grupo definido por unas características culturales propias (lengua, ritos, religión, modo de entender los lazos familiares, costumbres, etc.) pierde gran parte de su identidad cultural al introducirse en otro grupo mayoritario o predominante. El proceso de asimilación cultural culmina cuando los elementos asimilados de la cultura dominante se imponen sobre los referentes de la cultura más débil. Durante el proceso de asimilación se produce, inevitablemente, un conflicto en la sociedad asimilante y en la de referencia, cuyos miembros necesitarán un tiempo para alcanzar la cultura que van adquiriendo. La asimilación social no es un proceso violento en su totalidad, pues cuando estamos ante un acto de violencia con fines similares en el que la resistencia no es nunca del todo superada, no estamos ante una verdadera asimilación, sino ante una imposición, conquista, cruzada o cualquier otra forma de relación. La asimilación es un proceso sutil, sin violencia, en el que el grupo asimilado acepta plenamente y hace suyos los usos, costumbres, modos y creencias del grupo más fuerte, acabando por ser prácticamente igual al conjunto mayoritario, y abandonando la cultura de origen.

La segregación es el estado en el que grupos cultural, étnica o racialmente distintos se mantienen separados aun viviendo en un mismo espacio.

Para las sociedades occidentales, la imposibilidad de improvisar respuestas ante la inmigración ha producido sentimientos xenófobos. En el debate político y social hallamos dos posiciones: la de los que consideran que las culturas minoritarias y más recientemente llegadas a determinadas zonas geográficas deben hacer un esfuerzo por adaptarse a la cultura de la mayoría de acogida y llegar a formar parte de ella a través de un proceso de asimilación; y la de quienes creen que debe fomentarse la diversidad cultural y étnica en una sociedad cada vez más plural. La asimilación supondría en este caso el abandono voluntario y paulatino, por parte de las minorías, de los usos y costumbres que atentan contra los principios básicos y fundamentales de las sociedades en las que se ha instalado. La asimilación que hoy en día podría darse no implica abandono de todas las costumbres, ni culto, ni lengua, ni tradiciones, sino sólo de aquellos aspectos culturales que atentaran contra los valores de la sociedad de acogida. La asimilación demanda, por lo tanto, tolerancia por parte de los grupos de acogida con las culturas distintas hasta donde no afecten a la vida que Occidente a escogido para sí; y flexibilidad (frente a fanatismo) a los miembros de las minorías que tendrían que aceptar límites a su cultura respeto a las formas de vida de los estados a los que han emigrado y de las sociedades que les han acogido.

La sociedad se sustenta en la aceptación mayoritaria de un conjunto de normas regulares y recurrentes cuya carencia haría imposible la vida social; esto es lo que se denomina conformidad, o el ajuste de la acción a la norma, aunque con un margen de variabilidad permitida. Esta adhesión a las normas sociales puede ser espontánea y voluntaria, pero también puede ser aceptada sólo bajo la amenaza de la fuerza física u otras sanciones externas. La conformidad social se presenta de tres formas: inculcando una conciencia de la costumbre y la tradición; inspirando una conciencia autorreguladora que incorpora valores sociales; y sensibilizando al individuo frente a los juicios y expectativas de los demás. Las condiciones que favorecen la conformidad social son, la socialización por la que las normas se convierten en elemento integrante de toda personalidad; la reciprocidad, en cuanto que la persona forma parte de una red de expectativas y obligaciones recíprocas; el aislamiento de las normas, para aplicarlas en lugar y tiempo distintos, con lo que se evitan los conflictos de normas; la jerarquización de las normas; el control social; y la ideología que le da a la norma soporte intelectual y confianza en el sistema.

Las normas sociales son leyes vigentes obligatorias para una mayoría de individuos, generalmente observadas y expresamente reconocidas o sólo supuestas por todos, que regulan la convivencia dentro de unos grupos que difieren entre sí respecto a su magnitud y origen. Las normas pueden ser tan generales y amplias, que pueden aspirar a desterrar el conflicto de todos los grupos; y específicas de unas tareas o de unos grupos. El derecho crea normas sociales, muchas veces incluso en contra de las costumbres reinantes. Las normas sociales coinciden en gran parte con el derecho viviente, y no con el derecho positivo. Las normas sociales dan origen a la regularidad, a la uniformidad y a la repetición en la conducta, cuando se trata de una conducta socialmente relevante.

La estructura social es el conjunto de las instituciones existentes en una sociedad, o como dice G. Eisermann, la constelación especial de los grupos sociales más importantes (castas, estamentos, clases) dentro de la sociedad, junto con las correspondientes formas específicas de los acuerdos sociales entre éstas. La estructura social de hoy es pluridimensional: viene determinada por la estructura de la población, clasificación profesional, actividades económicas, organizaciones, así como por unos campos de comportamiento institucionalizados, como la familia, la escuela, la empresa, las asociaciones, la iglesia, con sus sistemas típicos de roles, y, además, por los grupos dirigentes y por los tipos de asentamiento.

La estratificación social es la clase, el estamento, y la casta que son tomadas como formas históricas del estrato. Según Lepsius, los estratos son categorías de sujetos, entre los que existe una típica desigualdad insuperable de posiciones. Por estrato social entendemos también la división arbitraria de toda población fundada en unas características objetivas de posición (profesión, vivienda, posesión, formación), sin desempeñar ningún papel los aspectos subjetivos como el prestigio y la conciencia de clase. La estratificación social resulta de la desigual distribución del status dentro de una sociedad concreta.

El debate sobre la funcionalidad de la estratificación social tiene su origen en la tesis de K. Davis que intenta mostrar en su teoría funcional la necesidad de una estratificación en todo sistema social. Para los funcionalistas, toda sociedad es un mecanismo en funcionamiento que gracias a cierta dinámica interna logra distribuir a sus miembros en diversas posiciones sociales, convenciendo a los titulares de las diferentes posiciones para que cumplan de modo adecuado con los deberes de sus posiciones. Por tanto, si los deberes y las ventajas de las diversas posiciones de una sociedad son desiguales, esta sociedad tiene que estar estratificada.

El cambio social es una expresión general, vaga y confusa, que designa cualquier paso de la organización o vida social de un estado a otro. Este término se emplea sobre todo para hablar del paso de las sociedades tradicionales a la sociedad industrial y moderna. El cambio social puede ser progresivo o regresivo, espontáneo o dirigido, en un sólo sentido o en sentidos divergentes, temporal o duradero, positivo o negativo.

La revolución social es el concepto sociológico que mejor describe el ritmo rápido como se desarrolla el cambio de las estructuras sociales. Afecta a todo el mundo directa e inmediatamente, e implica un cambio socio-estructural violento y rápido. La revolución social en sí es un forma de guerra, una lucha, un antagonismo entre grupos sociales desiguales, entre los que se provocan duros choques.

La movilidad social es el fenómeno del cambio de estatuto social para una persona o grupo. Se habla de movilidad social en el interior de una sociedad diferenciada, dividida en capas y clases sociales, en la medida en que tales capas están jerarquizadas, se habla de movilidad vertical, con paso descendente o ascendente de un estrato social a otro (el cambio de oficio es una movilidad horizontal). Según P.A. Sorokin, la movilidad social abarca todo cambio de posición de las personas, no sólo el profesional sino también, el religioso.

La adaptación social se da cuando un individuo, grupo, minoría o institución, a lo largo del tiempo y en la mayoría de los casos debido a un cambio consciente de las propias características, que han adoptado una disposición interna que hace que sus relaciones con otras personas, dentro del mismo ambiente social, tengan menos fricciones que las existentes al principio del proceso. Todo individuo se ve obligado alguna vez a adaptarse. Dentro del ámbito de los pequeños grupos, cabe distinguir, con L. V. Wiese, entre acercamiento, adaptación en sentido estricto, asimilación y unión.

Desorganización social. La sociología ha tomado de la física el término entropía para expresar el hecho de la energía social desperdiciada, en sentido disfuncional. La desorganización social es la energía social que no se adapta a las normas, ni al orden social establecido. En todas las sociedades algunos de sus miembros no se comportan como espera el resto de la colectividad, y aunque las conductas inconformes varían mucho, se dan algunos rasgos comunes, que permiten los comportamientos entrópicos:

  • Anomia social. La sociedad orienta los comportamientos de sus miembros con unas normas sociales (leyes, costumbres y usos), por contra, cuando la sociedad presenta unos patrones de los que se prescinde totalmente al orientar la conducta en circunstancias concretas, estamos ante una anomia social que supone fisuras en la organización social, esto es, o bien porque hay zonas de la sociedad donde realmente no existen normas, o porque éstas se entrecruzan y anulan unas a otras, produciéndose el conflicto de pautas o de roles.
  • Marginación social. Es una conducta o situación social, individual o colectiva, en la que se camina entre dos sistemas de normas, sin identificarse con ninguna de ellas. Es el resultado de una situación en la que la estructura se establece en un punto de equilibrio, dejando fuera de sus cauces de participación a personas, grupos o sectores de la sociedad. Entre otros factores, la marginación se debe al inconformismo, o rechazo de los valores, a la anomia social, a los comportamientos desviados, a los conflictos institucionales, a la movilidad social y geográfica, a la pobreza, etc. Sus manifestaciones son múltiples y se da en las instituciones sociales, como la familia, educación, religiosa, política, sanitaria...
  • Desviación social. Es la violación de las normas de un grupo o colectividad. Cuando una conducta es disfuncional para la sociedad, es nociva a la convivencia; y como en la sociedad se dan siempre dos fuerzas competidoras, la conducta desviada será siempre la del otro, que no se ajusta a su modo de pensar o a sus expectativas. La desviación social es una amenaza a la estabilidad, y una forma de protección de la sociedad, ya que por contraste sirve para valorar el conformismo, e indicador del cambio social, ya que cuando una norma se transgrede mucho, se hace necesario su revisión. La delincuencia (conducta desviada y expresamente tipificada y castigada por las leyes) es una interpretación específica de la desviación social, pero no es un fenómeno individual, sino que hay que entenderla como expresión anómala de las deficiencias y fricciones sociales.

Desigualdad social. Una sociedad de iguales no es lo mismo que una sociedad de idénticos. Los intentos de solución han terminado en el fracaso; pensemos en los socialismos o comunismos utópicos, ya que no podemos olvidar que los seres humanos son sujetos, y por tanto, cambiantes en sus actitudes y comportamientos. Todas las sociedades humanas a medida que se han hecho más complejas y desarrolladas, las desigualdades parecen estar más enraizadas. En nuestra sociedad industrial se manifiesta como conflicto de intereses; los distintos grupos intentan imponer sus intereses al resto de la colectividad, luchando por convencer a los demás de la bondad de sus puntos de vista sobre la organización social y la distribución de los bienes sociales. Incluso las distintas ideologías y religiones han intentado justificar, a su manera, el fenómeno social de la pobreza de los más y de la riqueza de los menos, surgiendo las grandes teorizaciones sobre las estratificación social y las clases sociales.

El término utopía de etimología griega se compone de “u” (que significa no) y “topos” (lugar). Es decir, utópico, lugar que no existe, lo que no está en ningún lugar, y lo que se supone deseable en grado máximo, valor ideal, perfecto y, por tanto, inalcanzable. Como ha mostrado J. A. Maravall, no puede entenderse la historia de occidente sin considerar que está entretejida sobre una trama de tensiones y dualismos que se expresaron bajo la forma de utopías.

La acción social es todo proceso social o comportamiento de un individuo o grupo. Hay dos tipos de asistencia social, y en niveles diferentes:

  • El nivel del trabajo, asistencia y servicio social encaminado, dentro de un sistema dado y sobre la base de una legislación propia, a aportar remedios a los males sociales más importantes, a prevenirlos, o a facilitar a la gente la solución de los problemas que no puede resolver por sí misma.
  • El nivel de una acción más profunda sobre la sociedad, y que va encaminada a realizar transformaciones a veces incluso en las estructuras sociales y en las instituciones. En este caso, la acción social está constituida por una fuerza o movimiento que quiere llevar a cabo reformas de carácter político, económico, institucional, cultural, educativo, con vista a un progreso social, a una mayor justicia social, etc.

EL SILOGISMO

  Comenzaremos aclarando los conceptos de lógica, premisa y falacia. La lógica es la ciencia que comprende las leyes y formas del conocimi...