La morfología lingüística es la parte de la
gramática que estudia la estructura interna de las palabras para delimitar,
definir y clasificar sus unidades, las variantes que presentan, los segmentos
(morfemas) que las componen y sus combinaciones.
La morfología analiza los morfemas con
los que podemos, comprender cómo se forman las palabras, enriquecer la
comunicación e interpretar la palabra escrita y hablada con precisión; mientras
que la sintaxis analiza cómo se deben combinar las palabras para formar
sintagmas, oraciones y frases. La palabra es la unidad máxima del estudio
morfológico y la unidad mínima de la sintaxis.
La palabra atendiendo a la mayor intensidad de
sonido con que se pronuncie alguna de sus sílabas (acento prosódico), se
dividen en agudas, llanas, esdrújulas y sobreesdrújulas.
La tilde siempre señala la sílaba en la que va el acento, aunque
el acento no siempre va señalado con una tilde.
El monema es la unidad mínima dotada de significado y significante
(el fonema tiene significante, pero no significado), así, palillo consta de dos
monemas, la raíz «pal-» y el morfema derivativo «-illo».
La lexicología estudia las unidades léxicas de una lengua, el origen de las palabras (etimología), las relaciones entre conceptos y palabras (onomasiología y semasiología), las relaciones semánticas entre las palabras del léxico (conjunto de palabras que constituyen una lengua), y su fin es la elaboración de diccionarios.
La morfología se divide en dos grandes
ramas: la flexiva y la léxica.
Flexiva. Analiza las variaciones gramaticales de las palabras y explica
su flexión, concordancia y régimen preposicional. El conjunto de estas
variantes constituye su paradigma flexivo, e indica género, número, persona,
tiempo, aspecto, modo y caso.
- El género de los sustantivos y pronombres aporta información asociada al sexo de lo designado, aunque no siempre es así (mesa, cuál), como tampoco lo es en determinantes y adjetivos.
- El número en los nombres (idea/ideas) y pronombres (aquel/los) es informativo, al asociarse a nociones de unidad o pluralidad, pero en los determinantes (mi/mis), adjetivos (antigua/antiguas) y verbos (bebo/bebemos) sólo está presente por su concordancia.
- La persona es la propiedad gramatical de los pronombres personales y posesivos. En el verbo también se da en la concordancia.
- La flexión de caso es propia del pronombre personal yo (nominativo) o me (dativo). El tónico mí es preposición tanto en los complementos de régimen (hablan de mí) como cuando duplica al pronombre me (me vio a mí).
- La flexión de tiempo, aspecto y modo es exclusiva del verbo, así, el constituyente mínimo «cantá-ba-mos» informa del tiempo (pretérito), aspecto (imperfecto) y modo (indicativo).
Léxica o derivativa. Crea nuevas palabras con dos procesos
fundamentales que son la derivación y la composición. Las derivadas se forman a
partir de la adición de uno o más afijos a una base léxica, y en función de la
posición del afijo se distinguen tres procesos derivativos:
- Sufijación. Si se adjunta un sufijo a una base léxica. La unidad léxica resultante pertenece, a menudo, a una clase de palabras distinta a la de la base (motor/motorizar).
- Prefijación. Si se añade un prefijo a una base léxica. Este proceso suele conservar la categoría de la base (cargar / descargar).
- Parasíntesis. Al aplicar de forma simultánea la derivación y la composición, o la prefijación y la sufijación. También da nombre a la formación de verbos y, en menor medida, a adjetivos con base adjetiva (aclarar, entristecer) o sustantiva (acartonar, encarcelar).
La palabra es el sonido o conjunto de sonidos articulados
(sílabas) con significado propio, que expresan una idea o sentimiento. Es la
representación gráfica (escritura) de un sonido, compuesta de una o más
sílabas.
Las sílabas son monosílabas si tienen una sílaba, bisílabas si
tienen dos, trisílabas con tres, y polisílabas con cuatro.
Por su formación interna, las palabras
pueden ser simples si están formadas por una sola entidad que no puede
descomponerse en partes más pequeñas (gota, pan, flor); derivadas si contienen
dos constituyentes, la base léxica y un afijo (florista; flor- + -ista); y compuestas
con dos constituyentes o lexemas pudiendo funcionar como palabras
independientes (cuentagotas).
Según su función y características las
palabras se dividen en:
Variables, las que admiten palabras nuevas, y son:
- El nombre o sustantivo, que designan conceptos o realidades físicas o abstractas (pelota, hambre, paloma, mano, sueño).
- El adjetivo acompaña al nombre para añadir cualidad, defecto, estado o establecer relaciones (agradable, pequeña).
- El verbo indica el tiempo y modo de la acción, además de si está terminada o no (cantar, fueron, estudiarás, trabajando).
- El adverbio añade información de tiempo, lugar, cantidad, duda o afirmación, entre otras (sí, nunca, jamás, allí, delante).
- El pronombre hace las funciones del nombre y puede sustituirlo (él, vosotras, lo, me, se, les, ninguno, quienes, ustedes).
- El determinante que identifica referentes, como artículos, posesivos o demostrativos (las, ambos, tuyas, esos, aquella…).
Invariables, las que no admiten palabras nuevas y se mantienen estables, y son:
- La preposición es la clase que introduce complementos (a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre).
- La conjunción relaciona palabras u oraciones con otras (y, o, ni, sino, como, aunque, que, conque y pero).
- La interjección es la categoría gramatical que, sin tener significado, nos ayuda a ser más expresivos, (¡hola!, ¡ah!, ¡adiós!).
Las palabras se componen de:
-Lexema o raíz. Parte invariable con significado léxico, que se
combina entre sí, o con morfemas, para formar unidades léxicas que constituyan
una lexía o conjunto de monemas. Puede ser a la palabra completa, o sólo a la
raíz a la que se le agrega un morfema para completarla, así la palabra «señor»
es un lexema del que se desprenden «señor-a-as-es-ita-itas». El lexema
«guerr-», que no es una palabra en sí misma, es la raíz de otras
«guerr-a-illa-ero».
-Morfema. Es la parte variable y fija de una palabra con
significado relacional, pero sin autonomía gramatical. Es el elemento
más pequeño dotado de significado en que se puede descomponer una palabra. Es
la unidad mínima aislable en el análisis morfológico, así la palabra niño tiene
dos morfemas y cada uno transmite una información diferente «niñ- (raíz) y -os
(sufijo de plural)». Los morfemas de una palabra no deben confundirse con las
sílabas, ya que cada una de sus partes «li-bre-rí-a» no tiene significado
propio, pero si la dividimos en morfemas sí «libr- (raíz), -ería (morfema
derivativo)». Son los prefijos y
sufijos que agregamos a los lexemas para crear nuevas palabras que pueden o no
compartir significado con la raíz, y pueden ser:
a. Gramaticales con una función gramatical de:
- Género, indica si la palabra está en masculino o femenino.
- Número, indica si la palabra está en plural o singular.
- Desinencias, se añaden al lexema del verbo e indican persona, número, tiempo y modo («-ando» de gerundio).
b. Léxicos de base, radical o raíz, con un significado claro «casa», pudiendo ser:
- Trabados (mar-inero).
- Flexivos si se fijan a temas para obtener nuevas palabras (habl-amos).
- Derivativo si se fijan a temas para obtener otras (extra-muros). La derivación permite léxicos con muchos sentidos a partir de pocas raíces o lexemas. Es similar a la flexión (ambas añaden morfemas a la raíz), pero la flexión no comporta cambio de referente, sino que las marcas añadidas sólo tienen un fin gramatical. Se le asignan dos significados:
- El amplio engloba la derivación y se opone a flexión y los fenómenos de la morfología derivativa.
- El restrictivo que se refiere sólo a la formación de palabras con afijos (prefijo, interfijo, o sufijo).
Las variaciones morfológicas más
importantes de las palabras son la flexión, la derivación y la composición,
pero sólo estas dos últimas permiten la formación de nuevos vocablos.
-Flexión. Es el procedimiento que agrega una desinencia a una raíz que aporta información sobre el número, género, persona, caso, tiempo o modo. No modifica la categoría gramatical (bonito/-a). Cada clase de palabra varía en los aspectos gramaticales:
- Flexión nominal: género y número (sustantivo, adjetivo, determinante).
- Flexión pronominal: género, número, persona y caso (pronombre).
- Flexión verbal: número, persona, tiempo, modo y aspecto (verbo).
- Palabras morfológicamente invariables como los adverbios, preposiciones y conjunciones.
-Derivación. Las palabras derivadas se
forman a partir de la suma de afijos a una raíz. Es el modo más habitual y
productivo. Las palabras que sirven de base para su formación se llaman
primitivas, y las resultantes derivadas. Los distintos procedimientos son:
a). Prefijación. Al colocar un prefijo
delante de la base léxica de la palabra. Este proceso normalmente conserva la
clase de palabra.
|
Prefijos derivados del latín |
Prefijos derivados del griego |
||||
|
Prefijo |
Significado |
Ejemplo |
Prefijo |
Significado |
Ejemplo |
|
a-, ad- |
Proximidad |
Adrenalina |
a-, an- |
Privación |
Afónico |
|
ab-, abs- |
Separación |
Abusar |
agro- |
Campo |
Agronomía |
|
bis-, bi- |
Dos |
Bifurcación |
ana- |
Contra, sobre |
Anatema |
|
circun- |
Alrededor |
Circunvalación |
anfi- |
Ambos |
Anfibio |
|
cuadr(i)- |
Cuatro |
Cuadruplicar |
cata- |
Caída, íntegro |
Cataclismo |
|
ex- |
Ha djado de ser |
Exalumno |
demo- |
Pueblo |
Democracia |
|
extra- |
Demasiado |
Extrovertido |
di(a)- |
A través de |
Diámetro |
|
i-, im- |
Privado de |
Imposibilitado |
end(o) |
En el interior |
Endometrio |
|
infra- |
Debajo de |
Intravenoso |
epi- |
Sobre |
Epíteto |
|
inter- |
En medio de |
Interacción |
eu- |
Bien |
Eufórico |
|
intra- |
Adentro |
Intravenoso |
exo- |
Fuera de |
Exorcismo |
|
multi- |
Numeroso |
Multitud |
geo- |
Tierra |
Geología |
|
omni- |
Todo |
Omnipotente |
glos- |
Lengua |
Glosario |
|
post- |
Después |
Posterior |
hemi- |
Medio |
Hemisferio |
|
pre- |
Delante de |
Preoperatorio |
hiper- |
Exceso |
Hiperactivo |
|
radi-o- |
Rayo |
Radiación |
hipo- |
Debajo |
Hipocresía |
|
retro- |
Hacia atrás |
Retrógrado |
homo- |
El mismo |
Homogéneo |
|
sub- |
Bajo |
Subsuelo |
para- |
Junto a |
Paramilitar |
|
ulter-/ultra- |
Más allá |
Ulterior |
peri- |
Alrededor |
Periferia |
|
yuxta- |
Junto a |
Yuxtaposición |
pro- |
Delante |
Proponer |
b). Sufijación. Procedimiento por el que
se adjunta un sufijo tras la base léxica. Este proceso suele modificar la clase
de palabra. Hay también
sufijos especializados, como los gentilicios «–án; ano/ana; -és/esa; -ense;
-eño/eña; -ita; -ego/-ega; -ota; -ino/ina; -í».
|
Sufijos de origen latino |
Sufijos de origen griego |
||||
|
Vocablo |
Significado |
Ejemplo |
Vocablo |
Significado |
Ejemplo |
|
Aceo |
Pertenencia |
Crustáceo |
Atra/atría |
Curación |
Pediatría |
|
Cida |
Que mata |
Homicida |
Céfalo |
Cabeza |
Acéfalo |
|
Cola |
Cultivo |
Agrícola |
Cosmo |
Mundo |
Macrocosmos |
|
Cultura |
Arte d cultivar |
Agricultura |
Dromo |
Carrera |
Autódromo |
|
Ducción |
Que conduce |
Deducción |
Edro |
Cara/base |
Hexaedro |
|
Fero |
Que lleva |
Mamífero |
Fago |
Comer |
Esófago |
|
Forme |
Con forma de |
Deforme |
Fobia |
Miedo |
Claustrofobia |
|
Fuga-o |
Que huye |
Prófugo |
Grafía |
Escribir |
Taquigrafía |
|
Or |
Dar nombres |
Doctor |
Itis |
Inflamación |
Hepatitis |
|
Paro |
Engendra |
Vivíparo |
Lito |
Piedra |
Monolito |
|
Pedo |
Con pies |
Bípedo |
Logía |
Ciencia |
Geología |
|
Peto |
Va hacia |
Parapeto |
Metro |
Medida |
Decámetro |
|
Sono |
Sonido |
Dísono |
Polis |
Ciudad |
Metrópolis |
|
Triz |
Agente |
Institutriz |
Sofía |
Sabiduría |
Filosofía |
|
Voro |
Comer |
Herbívoro |
Terapia |
Tratamiento |
Hidroterapia |
-Composición. Las palabras compuestas se forman a partir de la
combinación de dos o más raíces o bases léxicas, que pueden ser simples
«salvavidas, boquiabierto» o compuestas «filología». Hay dos tipos de palabras
compuestas:
a). Propias o léxicas: son los que se
escriben en una sola palabra (lavavajillas, cortacésped, hipódromo).
b). Impropias o sintagmáticas: que se
escriben por separado (hora punta, mesa camilla).
Lo frecuente es que se sumen dos lexemas, pero hay casos con tres (electro+cardio+grama), o más. También hay palabras compuestas que provienen de lexías formadas por aposición especificativa (coche cama). Los más usuales son:
- Nombre + nombre: bocacalle, sueldo base, casa cuna, motocarro, hombre lobo.
- Adjetivo + nombre: extremaunción, medianoche, salvoconducto, bajorrelieve.
- Nombre + adj.: aguamarina, camposanto, pasodoble, pelirrojo, boquiabierto.
- Pronombre + verbo: cualquiera, quehacer, quienquiera.
- Verbo + nombre: sacacorchos, abrelatas, aguafiestas.
- Adjetivo + adj.: sordomudo, agridulce, altibajo.
- Nombre + verbo: hispanohablante.
- Adverbio + adj.: biempensante.
Otros tipos de formación de palabras son las reducciones o acortamientos informales «profe», la acronimia o siglas de una palabra (EMT), o palabras que se funden (ofimática), oficina + informática.
Los morfemas reciben distintos nombres
según sea su función dentro de la palabra:
a). Raíz, radical o lexema: Es la base
de la palabra que contiene su significado principal, y puede coincidir o no con
la palabra completa. Dicha base se mantiene invariable en todas las palabras de
la familia y contiene el significado léxico o básico del DRAE.
b). Afijos, morfemas flexivos o
derivativos, o gramemas: Son los elementos que se añaden a la raíz modificando
su sentido o valor gramatical, para formar otras palabras por los procesos de
flexión o derivación. Por su posición
respecto a la raíz, los hay:
b1.). Prefijos. Van delante de la raíz para formar palabras de significado diferente (derivadas) modifican la palabra y añaden información nueva como grado (sobreactuar), negación (imposible) o cantidad (decálogo). Sus características son:
- No cambian la categoría gramatical de la palabra.
- Son átonos pues carecen de acento o sílaba tónica.
- Poseen un significado por lo general abstracto, no léxico.
- No pueden originar palabras derivadas si se combinan con otros afijos.
- Pueden acumularse dos o incluso tres antes del lexema, pero difícilmente más.
- Se combinan con bases de distintas categorías, así «super-» se une a bases nominales, adjetivales y verbales (-bueno).
Su clasificación se debe a su:
-Característica, hay dos tipos de prefijos, los propiamente dichos y los prefijoides:
- Poseen significado léxico, pues son nombres derivados de lexemas, no de preposiciones.
- Forman series de palabras compuestas (aeropuerto, aerotransportado).
- Pueden aparecer al principio o al final de las palabras (biblió–filo, grafo–manía, repro–grafía).
-Posición, algunos pueden superponerse a palabras derivadas
formadas con otros prefijos (re-des-cubrir).
-Origen, la mayoría provienen del latín. Palabras griegas se
tradujeron al latín copiando prefijos griegos con latinos (meta-morfo-sis).
b2.). Infijos o interfijos. Van entre la
raíz y el sufijo. Sólo facilitan la unión entre la raíz y el sufijo (picotear),
y los hay:
- Antihiático. Evita la formación de hiatos (café-c-ito, café-l-ito, café-t-ito en lugar de café-ito que produciría hiato).
- Diferencial. Distingue palabras de diferente significado (carn-ic-ero para diferenciarlo de carnero).
b3.). Sufijos. Afijos que van detrás de
la raíz. Es el morfema
derivativo que se agrega tras la raíz y antes del morfema constitutivo, para
añadir información, y formar una nueva palabra derivada (viejo, viejecito). Por
su categoría gramatical se clasifican en:
- Verbalizantes (-ar, -ear, -ificar, -izar, -ecer): taponar, costear, vivificar, vigorizar, florecer…
- Nominalizantes (-ancia, -encia, -anza, -ción, -sión, -ismo, -dad, -tad, -ada, -ería, -aje, -ez, -mento, -miento, -dura): vivencia.
- Adjetivizantes (-os-, -ble, -able, -ible, -enc-, -ante, -iente, -ente, -iv-, -an-, -ad-, -id-, -il, -esc-, -ient-, -oide): nuboso, amable.
- Adverbializantes (-mente): hábilmente.
Una característica del español es la marca de afectividad con
sufijos apreciativos-valorativos:
- Diminutivos, indican proximidad afectiva, muchos ligados al ámbito local o regional (-uc-et-ic-ill-it-ino-ín-uel-ij-): nenuco.
- Aumentativos, indican distanciamiento afectivo y asombro (-ón, -ot-, -az-, -at-, -ac-, -ud-, -arrón): tontón, niñato, forzudo.
- Despectivos, degradan peyorativamente los lexemas que modifican (-astr-; -arr-; -uch-; -ach-; -aj-; -ej-; -urr-; -orr-; -orrio; -ales; -uz-; -usco; -oide; -ang-; -aina; -alla; -eng-; -ing-; -ong-; -ung-, -etis; -atis; -olis): camastro, casucha, hierbajo, tipejo, tintorro.
- Superlativos para adj. (-ísim- y –érrim-): fuerte-fortísimo, nuevo-novísimo; célebre-celebérrimo, pobre-paupérrimo…
b4.). Circunfijos. Afijo de tipo discontinuo que consiste en la inserción de un lexema previo de dos partículas separadas entre sí. Se usa para crear palabras por la parasíntesis (alrededor de la raíz). Ej.: ensuciarse (en- + lexema + -ar, -er, -ir).
Los alomorfos son variantes de un
morfema que aparecen en diferentes contextos, así el morfema de plural puede
ser -s o -es, y otras veces para adaptarse a la ortografía de la palabra (calur- es alomorfo de calor en
caluroso).
Su distribución depende del contexto fonológico precedente «pec- (raíz,
alomorfo de pez) +-ec- (interfijo) + -ito (sufijo diminutivo)».
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