jueves, 12 de febrero de 2026

LA PERCEPCIÓN

 

La percepción es un proceso vital para la supervivencia y adaptación al entorno, ya que nos permite percibir diferentes informaciones del medio, que procesamos en el cerebro, para dar respuestas adaptativas a las diversas situaciones.

Es la manera en la que nuestro cerebro hace una interpretación de las sensaciones que percibimos a través de los sentidos con el fin de formar una impresión consciente o inconsciente. Dicha interpretación afecta a la forma en que pensamos y actuamos.

Es el proceso mediante el cual los individuos organizan e interpretan sus experiencias sensoriales de forma coherente y significativa.

Es un asunto complejo y multifacético (involucra procesos físicos y cognitivos) que despierta nuestra curiosidad innata y nos permite interactuar y transformar datos sensoriales en imágenes mentales relevantes de nuestro entorno.

La percepción implica la interpretación y el análisis de la información. Es el cómo interpretamos y damos sentido a la información sensorial que recibimos del entorno. Es el proceso cognitivo que se produce a partir de estas sensaciones. Por ej., dos personas pueden experimentar el mismo sonido (sensación), pero su percepción del mismo puede variar dependiendo de su contexto, emociones o memorias asociadas.

La percepción es muy importante para comprender el comportamiento humano, porque cada persona percibe el mundo y se enfrenta a los problemas de la vida de manera diferente (todo lo que vemos o sentimos no es realmente lo que es. Lo que escuchamos no es lo que realmente se dice, sino lo que percibimos como dicho. Cuando compramos algo, no es porque sea el mejor, sino porque creemos que es el mejor). La percepción es un campo de estudio dentro de la psicología, al influir en cómo el individuo interpreta su entorno y, por lo tanto, afecta a su comportamiento y decisiones. Con ello los psicólogos desarrollan teorías sobre el comportamiento humano, así como tratamientos para diversas condiciones mentales (la percepción selectiva explica ciertas fobias o ansiedades, porque un evento o estímulo puede ser percibido de manera exagerada o distorsionada).

La percepción en filosofía consiste en describir la situación en la que el espíritu capta de forma intuitiva los estímulos exteriores. El empirismo tiene como base que la realidad que se experimenta es el sostén del conocimiento (sin este mundo que se percibe, se observa e interpreta, no habría ideas posibles). Locke dice que solo podemos conocer ideas de modo directo, y estas son solo reflejos de la realidad externa. Considera a la mente como una tabula rasa, es decir, todo lo que adquiere en relación con el conocimiento proviene de la experiencia. Hume sostiene que todo lo que poseemos como conocimiento son percepciones, y que estas se manifiestan con las impresiones (las primeras en impactar el alma son las percepciones más fuertes, como las pasiones, sensaciones y emociones), y las ideas o copia débil de las percepciones. Descartes considera la percepción como un acto de inteligencia, y argumenta que la mente es capaz de percibir y conocer de manera clara y distinta, lo que le permite obtener un conocimiento certero del mundo que le rodea. Por otro lado, Leibniz veía la percepción como un estado transitorio que involucra procesos múltiples y una interacción compleja entre el individuo y su entorno. Para él, la percepción es un proceso continuo que abarca la experiencia sensorial y la interpretación consciente. La Gestalt indica que el ser humano percibe la realidad conforme a una estructura. Hay una tendencia cognitiva a percibir algo no a partir de sus partes sino configurándolo como un todo (ante una figura humana percibimos primero el conjunto, y luego lo segmentamos), y tal percepción es interpretada como el proceso clave de la actividad mental para esta corriente. Además, considerarán que tal proceso de la actividad mental no reproduce exactamente la información que recibe, sino que hay una selección de datos. En la filosofía contemporánea, los filósofos de la mente y la percepción investigan cuestiones como la relación entre la percepción y la realidad, la naturaleza de la conciencia perceptual y la influencia de los sentidos en la comprensión del mundo.

Tipos de percepción:

Movimiento. Proceso por el que el hombre se orienta a sí mismo o a los movimientos físicos de los demás. Hemos de percibir dichos movimientos para equilibrarnos y movernos efectivamente, sin tal función, las posibilidades de supervivencia se reducirían mucho. Se relaciona con la capacidad de detectar y comprender el movimiento de objetos y personas en nuestro entorno. Nos permite reaccionar ante situaciones dinámicas y peligros potenciales.

Visual. Es la capacidad de ver, organizar e interpretar el propio entorno. Nos da la capacidad de aprender nueva información (texto, rostros, objetos comunes, o tener la coordinación ojo-mano requerida en las tareas diarias). Nos permite percibir los colores, movimientos, formas, tamaños, profundidad y textura, para interpretar más detalladamente la información visual percibida.

Auditiva. Nos permite escuchar sonidos o ruidos al captar e interpretar el cerebro los cambios y vibraciones del entorno. Es la capacidad de interpretar, diferenciar y dar sentido a la información auditiva (intensidad, tono, volumen, melodía y ritmo). Esto nos permite comunicarnos a través del lenguaje, disfrutar de la música y detectar señales de peligro, como una sirena de emergencia.

Olfativa. Nos permite percibir los olores, aromas, o hedor que hay a nuestro alrededor. El proceso comienza en la nariz con la estimulación de las neuronas sensoriales olfativas y termina en los centros cerebrales superiores que, cuando se activan, nos hacen conscientes de un olor. La activación, sobre todo por irritantes, del trigémino, vagal y glosofaríngeo en el tracto respiratorio contribuye a la experiencia perceptiva. Desempeña un papel importante en la identificación de alimentos, la detección de peligros y la evocación de recuerdos.

Táctil. Nos permite percibir por medio de la piel y, sobre todo, a través de las manos. La piel está equipada con receptores de presión, temperatura y textura que nos permiten experimentar sensaciones físicas, como el calor, el frío, la suavidad o la rugosidad de las superficies y la vibración de objetos.

Gustativa. Las papilas gustativas de la lengua y el paladar nos permiten desarrollar este proceso sensorial al introducir alimentos en la boca, de manera que así percibimos su sabor y podemos sentir diferentes sensaciones (gratas o desagradables). Cuando percibimos un sabor que nos resulta desagradable rechazaremos ese alimento, puesto que nos suscitará repulsión. Incluye la percepción de sabores, como dulce, salado, agrio, amargo y umami (sabroso).

Espacial o cinestésica. Es la capacidad de captar los objetos y formas del entorno en sus tres dimensiones. Nos permite calcular la profun­didad, distancia y altura de los estímulos que percibimos. Es la capacidad de interpretar y dar sentido a la información sobre el movimiento y la posición del cuerpo en el espacio, así como la ubicación de las diferentes partes del cuerpo para realizar movimientos coordinados.

Cognición social. Está relacionada con la forma que tienden a visualizar las personas a los que se encuentran a su alrededor, formándose impresiones e inferencias acerca de los demás, permitiéndoles asociar, recordar y categorizar a las personas del entorno (al formar impresiones, sacan conclusiones y tratan de explicar el comportamiento social de las interacciones humanas). Se centra en los factores que influyen en las formas en que las personas entienden a otras personas y en cómo procesan, organizan y recuerdan información sobre los demás.

Dolor. Se desencadena cuando un mensaje doloroso emerge desde el SNP y se transmite al SNC donde se interpreta en función de diversas dimensiones como cualidad, afecto, duración, intensidad y localización lo que hace que sea un tipo de percepción complejo.

Extrasensorial. Se da aparte de los procesos sensoriales tradicionales. La mayoría de las pruebas provienen de experimentos que involu­cran la adivinación de naipes. Aunque muchos científicos continúan dudando de la existencia, las personas que reclaman esta habilidad a veces son utilizadas por equipos de investigación en busca de personas o cosas desaparecidas. La Percepción Extrasensorial (PES), a menudo llamada el “sexto sentido”, se refiere a la capacidad de adquirir información o conocimiento sobre eventos, objetos o situaciones sin la utilización de los sentidos convencionales. Destacar que la existencia de la PES no tiene evidencia científica seria que la respalde. Engloba fenómenos como la:

Telepatía o supuesta capacidad de comunicarse con la mente de otra persona sin la necesidad de palabras o señales físicas. En teoría, una persona podría transmitir pensamientos, sentimientos o información directamente a la mente de otra, incluso a larga distancia.

Clarividencia o capacidad de obtener conocimiento supernormal sobre eventos o situaciones que están fuera del alcance de los sentidos. Algunos sostienen que los clarividentes pueden ver cosas que están ocultas o distantes en el espacio y el tiempo.

Precognición o habilidad para percibir o prever eventos futuros antes de que ocurran. Los que afirman tener precognición sostie­nen que pueden anticipar acontecimientos antes de que sucedan de manera convencional.

Retrocognición o supuesta capacidad de percibir eventos pasados sin la necesidad de información histórica o registros. Las per­sonas que dicen tener retrocognición afirman poder acceder a información sobre el pasado de manera directa.

La mayoría de la comunidad científica considera que los informes de PES se deben a errores, sesgos cognitivos o coincidencias. A menudo se asocia con fenómenos paranormales o místicos, y a pesar de la falta de evidencia científica sólida, algunos continúan creyendo en su posibilidad.

 

Características de la percepción:

  • Proceso cognitivo mediante el cual interpretamos la información sensorial que recibimos a través de nuestros sentidos.
  • Se basa en los cinco sentidos convencionales que nos permiten captar estímulos del entorno.
  • Subjetiva lo que significa que diferentes personas pueden percibir un mismo estímulo de manera distinta, dependiendo de sus antecedentes, necesidad, interés, experiencias, creencias, circunstancias, el contexto, la cultura (lo considerado normal o inaceptable, varía según el entorno cultural), y la lengua (hay palabras y conceptos sin equivalencia exacta en otros idiomas). Del mismo modo las interacciones con otras personas y normas sociales pueden afectar a nuestra forma de percibir el mundo.
  • Selectiva pues no percibimos todos los estímulos igual, ni con la misma atención, nuestro cerebro tiende a enfocarse en ciertos estímulos relevantes o significativos, mientras ignora otros. Esta es la percepción selectiva que es parte integral de cómo experimentamos el mundo que nos rodea. Este proceso de selección y filtrado de estímulos nos permite lidiar con la sobrecarga informativa a la que estamos expuestos constantemente.
  • Temporal al ocurrir en un contexto específico de tiempo y lugar. Se construye continuamente a partir de la interacción con el entorno y representa un fenómeno a corto plazo que tiende a variar.
  • Inferencial tras recibir y procesar los estímulos, la mente elabora una idea o una imagen a partir de esa información, es decir, le da sentido y crea una representación mental.
  • Constancia perceptual pues a pesar de las diferencias en los estímulos, tendemos a percibir ciertas propiedades de manera constante, como el tamaño, la forma y el color de los objetos, incluso bajo condiciones variables de iluminación o distancia.
  • Ilusión perceptual pues a veces, nuestra percepción puede engañarnos y generar ilusiones perceptuales, donde vemos algo que no corresponde a la realidad, o cuando nuestra percepción distorsiona la información sensorial de manera engañosa (ilusión de Müller-Lyer. Ilusión de Adelson…).

Factores que afectan la percepción. Las personas pueden percibir un mismo estímulo de manera diferente. Los factores que afectan son:

Aprendizaje perceptual. Basándonos en experiencias pasadas o en cualquier capacitación especial que recibamos, cada uno de nosotros aprende a enfatizar algunas aportaciones sensoriales e ignorar otros (un invidente identifica a las personas por su voz o por los sonidos de sus pasos).

Conjunto mental. Se refiere a la preparación o disposición para recibir alguna información sensorial, tal expectativa mantiene al individuo preparado con buena atención y concentración.

Motivos y necesidades. Nuestros motivos y necesidades influyen en nuestra percepción.

Estilos cognitivos. Las personas difieren en la forma en que procesan la información de forma característica. Las personas flexibles que reciben buena atención, se ven menos afectadas por los interferentes y están menos dominadas por las necesidades y motivos internos que las personas que se encuentran en el límite.

Errores en la percepción. La percepción es el proceso de analizar y comprender un estímulo tal y como es, pero puede que no siempre sea posible percibir los estímulos tal como son, consciente o inconscientemente, confundimos el estímulo y lo percibimos erróneamente. Puede deberse a un defecto en nuestros órganos sensoriales o al funcionamiento defectuoso del cerebro. Muchas veces los prejuicios en el individuo, el tiempo de percepción, el trasfondo desfavorable, la falta de claridad del estímulo, la confusión, el conflicto en mente y otros factores son los responsables de los errores en la percepción. Estos errores son de dos tipos:

Espejismo o ilusión. La ilusión es una percepción falsa, aquí la persona confundirá un estímulo y lo percibirá erróneamente. La mayoría de nuestras ilusiones son visuales y auditivas, pero las ilusiones pertenecientes a otros sentidos también son posibles.

Alucinación. A veces un individuo percibe algún estímulo, incluso cuando no está presente. La persona puede ver un objeto, una persona, etc., o puede escuchar alguna voz aunque no haya objetos ni sonidos en la realidad. Las alucinaciones pertenecen a todas las sensaciones que aparecen en las personas, pero las más comunes son las visuales y auditivas. Por lo general, las personas con una mente enferma, con trastornos emocionales, alcohólicos y aquellos que se encuentran en estados confusos pueden experimentar alucinaciones.

Además de estos errores, existen algunas anormalidades en las percepciones sensoriales denominadas anestesia (sin sensación), hiperestesia (sensibilidad excesiva) y parestesia (sensación anormal o erróneamente localizada). En estos casos, la sensación táctil se percibe erróneamente.

 

Etapas de la percepción. El proceso de percepción incluye tres etapas fundamentales la selección de estímulos, la organización de la información y su interpretación. Todas se desarrollan, de modo secuencial o cíclico, y en ellas se puede incluir etapas intermedias:

1. Detección o recepción de estímulos. En esta fase los receptores sensoriales detectan los estímulos externos (luz, sonido, presión, vibración, olor, etc.). Estos deben ser lo suficientemente intensos o relevantes como para captar nuestra atención y activar los receptores. La selección de estímulos es el primer momento del proceso perceptivo, ya que lo que se percibe es una pequeña parte de los estímulos disponibles. Su percepción depende de las características del estímulo y de los aspectos internos del individuo. Se perciben mejor los más grandes, los de color más variado, con mayor movimiento, intensidad o contraste, los relacionados con las necesidades, intereses, expectativas o valores individuales, los gustos personales y colectivos, y lo que se considera saludable o positivo.

1.a. Transducción. Es el proceso de transformación de la energía física o química, en energía eléctrica a través de los receptores sensitivos. Gracias a la atención y exposición selectivas se toman (de manera inconsciente) los estímulos que son importantes para las circunstancias de cada quien.

1.b. Transmisión neuronal. Es la experiencia inmediata y automática de los estímulos. La energía creada viaja por el SN al cerebro, por lo que los receptores sensoriales envían esa señal hacia las neuronas cerebrales. Cada modalidad sensorial tiene rutas específicas (nervio óptico en la visión). La sensación es el proceso mediante el cual los sentidos recogen información del entorno y la envían al cerebro.

1.c. Percepción. En esta se genera la experiencia consciente formada a través de toda esa información que llega al cerebro a través de los órganos sensoriales, y alcanza las zonas donde se transforma en la experiencia perceptiva. Las constancias perceptuales son producto de la interacción entre los sentidos y el sistema cognitivo. El cerebro tiene la capacidad de ajustar la percepción (de tamaño, forma, color…) para mantener una representación coherente y estable de los objetos a pesar de las variaciones del entorno. Esta constancia perceptual es esencial para nuestra capacidad de comprender y navegar por el mundo de manera eficaz.

1.d. Reconocimiento. La experiencia perceptiva se compara, con categorías adquiridas con anterioridad, de modo que los nuevos estímulos percibidos logran adquirir un significado.

2. Organización y procesamiento de la información. Una vez que los estímulos han sido recibidos, se organizan con dos tipos de procesamiento, por un lado, el procesamiento de abajo-arriba (el camino desde la presentación de un estímulo hasta su procesamiento), y, por otro lado, está el de arriba-abajo (se da al comenzar el análisis por los elementos centrales). La percepción se organiza por reglas, esquemas y guiones. Una vez que estos estímulos son seleccionados, en función de aquello que es deseable (y separado de aquello que no nos es útil), serán clasificados y les será asignado un significado. La escuela de la Gestalt definió leyes que explican cómo las personas agrupan sus percepciones. Las más importantes son:

Figura y fondo. Los individuos diferencian entre lo que consideran la figura y el fondo que la rodea.

Proximidad. Las personas tienden a agrupar los estímulos de acuerdo a su proximidad, similitud y continuidad.

Cierre. En los casos de secuencias abiertas o incompletas, los individuos tienden a cerrarlas y completarlas en busca del equilibrio.

Similitud. Las personas tienden a agrupar juntos los estímulos semejantes.

2.a. Acción. Aquí se producen una serie de ajustes motrices o acciones diferentes, como hacer un movimiento para ajustar la mirada hacia algún punto o dirección con el fin de que la persona pueda desplazarse por el entorno.

2.b. Conocimiento. El conocimiento adquirido previamente y almacenado en la memoria influye de manera determinante en la percepción, ya que posibilita a las personas tener conocimientos acerca de diversos estímulos que hay a su alrededor.

3. Interpretación y comprensión: El cerebro da significado a lo percibido, con arreglo a la memoria, experiencias previas y expectativas. Esta etapa involucra la asignación de significado a los estímulos organizados en base a nuestras experiencias pasadas, conocimientos y emociones.

3.a. Reconocimiento: Se identifica el estímulo como algo conocido (un rostro, sonido u objeto). Permite actuar o responder adecuadamente. Es el proceso mediante el cual el cerebro interpreta y da significado a la información sensorial organizada. En esta etapa el cerebro utiliza la información previa y las expectativas para identificar y categorizar objetos y eventos del entorno.

3.b. Interpretación-evaluación. En esta hay estímulos por experiencias individuales, necesidades, deseos, valores, expectativas, estado físico o emocional, género y creencias. Se evalúa a los individuos según la manera en que el individuo se comporta y realiza la acción de manera apropiada o inapropiada. En la interpretación confluyen dos aspectos, por una parte, los estímulos aprehendidos, discriminados y organizados, y por otro la experiencia previa. Sus intereses, motivaciones y concepciones contribuyen al cómo se interpretan estos elementos organizados. Implica dar contenido y significado a los estímulos previamente seleccionados y organizados.

3.c. Recuerdo. Después de un tiempo, la persona quiere recordar cierta información. La etapa de recuperación reconstruye lo que el individuo escuchó de manera significativa con los esquemas, aunque este obliga al individuo a pensar o incluso a repensar.

3.d. Memoria. Esta es un almacén tanto de la percepción como de la interpretación-evaluación que se guardan de acuerdo con los guiones, esquemas, eventos o experiencias, no es el objetivo de la recolección, pero es más probable que esté muy influenciado por las ideas preconcebidas y los esquemas individuales.

 

Percepción y la edad. La plasticidad cerebral es un fenómeno que subraya la capacidad del cerebro humano para adaptarse y cambiar a lo largo de la vida. Este proceso tiene un impacto profundo en cómo percibimos el mundo que nos rodea, ya que la percepción misma puede ser moldeada y modificada. La plasticidad cerebral es la capacidad del cerebro para reorganizar sus conexiones neuronales y estructuras en respuesta a la expe­riencia y el aprendizaje. Cuando estamos expuestos repetidamente a un estímulo sensorial, como un sonido o una imagen, nuestro cerebro puede adaptarse a ese estímulo y reducir su respuesta. Esto significa que percibimos menos intensamente los estímulos constantes, lo que nos permite enfocarnos en cambios y novedades en nuestro entorno. A medida que aprendemos nuevas habilidades, adquirimos conocimientos o experimenta­mos diferentes situaciones, nuestras conexiones neuronales se fortalecen o cambian para reflejar esos aprendizajes. Esto puede influir en cómo percibimos y procesamos la información sensorial relacionada con esas experiencias. La plasticidad cerebral persiste a lo largo de toda la vida, pero a medida que envejecemos, nuestras capacidades perceptivas pueden disminuir debido, por una parte, a cambios físicos, el envejecimiento puede afectar la sensibilidad de los receptores sensoriales, y por otra a cambios cognitivos, el envejecimiento puede afectar a la capacidad para procesar y dar sentido a la información sensorial. Además, la memoria de trabajo, que es la capacidad de mantener y manipular la información en la mente a corto plazo, puede disminuir, lo que puede afectar la capacidad de percibir estímulos complejos y procesar información rápidamente. Estos cambios en la percepción no son universales y varían de una persona a otra.


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