Las emociones nos dan información sobre las experiencias que vivimos, para responder de la manera más adaptativa posible.
Son estados
afectivos o reacciones subjetivas al ambiente que vienen acompañados de cambios
orgánicos, fisiológicos y endocrinos de origen innato.
La emoción es
una reacción compleja del organismo que se experimenta en respuesta a un estímulo,
evento o situación externo o interno.
Es un fenómeno
que se manifiesta en la conducta y en las percepciones corporales, que genera
una tendencia adaptativa a la acción.
Es la reacción del organismo ante un determinado estimulo acompañada de gestos, actitudes u otros modos de expresión, en cuya manifestación intervienen diversos factores interrelacionados, en especial los componentes:
- Fisiológico (adaptativo): Corazón late rápido. Respiración agitada. Sudor en manos. Tensión muscular. Las pupilas, el tórax, los bronquios y el corazón se dilatan. Aumenta la provisión de sangre. Los músculos se contraen. La piel palidece. En casos extremos la vejiga se vacía.
- Cognitivo (subjetivo): Evaluación de la situación. Etiquetado de la emoción. Recuerdos asociados. Creencias personales. Expectativas.
- Conductual (expresivo): Impulso a la acción. Expresión facial. Lenguaje corporal. Voz (tono, volumen). Comportamiento observable.
Todo ello se debe a que la amígdala detecta en milisegundos el estímulo, luego el hipotálamo activa la respuesta física (hormonas y SN), al tiempo que la corteza prefrontal controla y modula la respuesta emocional y por último el hipocampo relaciona la emoción con situaciones pasadas.
Las emociones son respuestas intensas y breves para estímulos agradables o desagradables, y sus principales funciones son:
- Adaptación. Las emociones nos disponen rápidamente para hacer frente a las experiencias que se presentan. Ayudan a ajustarnos a nuevas situaciones (sorpresa, interés).
- Comunicación. Sus expresiones físicas y conductuales son indicadores del estado, intención y necesidad de las personas. Expresa nuestro estado interno sin palabras y propicia la reintegración personal (tristeza, enfado).
- Motivación. Motivan determinadas conductas o acciones. Nos empuja a conseguir metas o evitar castigos (ilusión, miedo).
- Supervivencia. Nos prepara para huir o luchar ante peligros (miedo, ira).
- Social. Facilita la conexión con otros humanos y motiva la protección y el cuidado (alegría, amor).
- Toma de decisiones. Guía nuestras elecciones con «señales viscerales» (intuición, asco).
Tipos de emociones. Se han observado diferencias entre cómo cada cultura nombra y experimenta las emociones, por lo que diferenciamos entre emociones primarias y secundarias.
A- Emociones básicas
o primarias. Son las comunes e innatas a todos los seres humanos (con
independencia de su contexto sociocultural), e incluso a muchos animales. Son las
respuestas emocionales universales iguales en todas las culturas que aparecen
automáticamente.
1. El psicólogo Paul Ekman identificó 6 emociones
básicas que se expresan con la misma cara en todas las culturas del mundo,
incluso en tribus aisladas. Posteriormente, en la década
de 1990, expandió su teoría original e incluyó el desprecio (disgusto más ira).
Alegría. Estado placentero que genera bienestar y satisfacción. Su función
principal es reforzar conductas beneficiosas. Crear vínculos sociales. Aumentar la creatividad y
flexibilidad cognitiva. Motiva a repetir experiencias positivas. Fortalece el S.
inmunológico. Promueve comportamientos de acercamiento y
construcción de vínculos sociales, además de ser un indicativo de éxito. En
exceso puede llevar a conductas de riesgo (adicción).
Miedo. Es una respuesta de lucha o huida que ayuda al organismo a
reaccionar ante peligros. Provoca reacciones fisiológicas, como la tensión muscular
o el aumento de sudoración. Sirve para detectar peligros y dar respuesta rápida. Activa el
sistema de lucha/huida/paralización. Agudiza los sentidos. Nos enseña a evitar
riesgos reales. Hay que diferenciar entre miedo real a un peligro presente y
una ansiedad anticipatoria o miedo a lo que puede pasar. Relacionado con la emoción de horror, el miedo es una reacción primaria
directamente vinculada con el instinto de supervivencia. El miedo desproporcionado
puede convertirse en fobia o ansiedad generalizada.
Tristeza. Estado caracterizado por la desesperanza y falta de motivación. Sirve
para procesar
pérdidas, pedir ayuda, facilitar el duelo y la adaptación. Atrae apoyo social
al percibir un estímulo externo que aflige. Facilita la introspección y el
aprendizaje. Suele aparecer ante la pérdida de seres queridos, tras una
ruptura o al cerrar etapas vitales, así como ante experiencias de soledad.
Prolongada puede derivar en depresión.
Sorpresa. Surge ante un evento inesperado. Puede ser agradable o desagradable,
según qué la provoque y la persona que la experimenta. Funciona como un
mecanismo de alerta rápida que ayuda a orientar nuestra atención hacia nuevos
estímulos, facilitando la adaptación rápida a cambios o nuevas informaciones.
Es un sobresalto,
asombro o desconcierto transitorio.
Asco. Es una sensación de repulsión que provoca rechazo a sustancias o conductas nocivas o tóxicas.
Suele ir acompañado de síntomas físicos como arcadas o malestar general.
Ira. Su función principal es movilizar
energía para eliminar obstáculos. Prepara el cuerpo para la acción. Surge como respuesta a la percepción de una amenaza o injusticia, que motiva
acciones correctivas o defensivas. No gestionada daña las relaciones sociales y
la salud cardiovascular.
2. Las emociones
básicas de Daniel Goleman. En su obra sobre la IE, identifica seis emociones
básicas fundamentales para el entendimiento humano y la interacción social.
Dicha emociones son:
Miedo. Se manifiesta con un aumento del ritmo cardíaco, tensión muscular, y
agudización de los sentidos.
Tristeza. Se da una disminución en la energía y motivación, lo cual puede
fomentar un espacio para el duelo y eventual recuperación.
Ira. Produce un incremento en la energía corporal, tensión muscular, y en
algunos casos, comportamiento agresivo.
Felicidad (Alegría). Sirve para reforzar comportamientos que son percibidos
como beneficiosos, y promover la cohesión social.
Sorpresa. Su función es aumentar la atención y la alerta ante situaciones
inesperadas, permitiendo una rápida reacción. Su origen recae en la aparición
de un estímulo que no esperábamos. Este estímulo puede producir sensaciones
positivas o negativas, dependiendo de la situación.
Aversión (Asco). Se manifiesta con expresiones de rechazo facial, que
señalan la repulsión e impulsan el alejamiento de la fuente de desagrado.
3. Clasificación
de la Universidad de Glasgow. Este estudio sugiere que el miedo y la sorpresa
comparten señales faciales similares e indica una alerta, mientras que el asco
y la ira comparten expresiones de rechazo y antagonismo. Según esta solo hay cuatro
emociones básicas:
Miedo. Caracterizado por ojos ampliamente abiertos, que preparan al
individuo para estar más alerta a los estímulos del entorno.
Tristeza. Expresión facial que a menudo implica ceño fruncido y labios
caídos, reflejando un estado de pérdida o desconsuelo.
Ira: Incluye ceños fruncidos y labios apretados, una preparación para la
confrontación física o verbal.
Felicidad. Sonrisa (contracción de los músculos del contorno de los ojos y
boca) que promueve la cohesión social y el bienestar personal.
4. Clasificación
de Aguado. Universo emocional básico con 10 emociones:
Miedo. Sensación de alerta ante el peligro inminente y arrollador.
Tristeza. Emoción que surge de pérdidas personales o fracasos irrevocables.
Ira. Respuesta ante amenazas a nuestra integridad o justicia.
Alegría. Sentimiento de placer y satisfacción.
Sorpresa. Reacción breve y espontánea ante lo inesperado.
Asco. Rechazo hacia algo que se percibe como desagradable o contaminante.
Culpa. Sentimiento que ocurre cuando una persona cree que ha cometido un
error o transgresión moral. Su exceso es dañino.
Admiración. Emoción de respeto y reverencia, a menudo hacia alguien o algo
que posee cualidades superiores.
Curiosidad. Deseo de explorar, conocer y aprender, motivado por el interés
hacia lo desconocido o poco familiar.
Seguridad. Sensación de certeza y confianza en la propia capacidad para
enfrentar los desafíos del entorno.
B- Emociones secundarias
o complejas. Surgen de la combinación de las emociones primarias y se manifiestan
de acuerdo con códigos sociales, culturales y personales aprendidos. Son específicas
del contexto y pueden variar entre diferentes culturas y situaciones sociales. Afectan
al cómo interactuamos con los demás, y cumplen una función reguladora dentro de
la sociedad, promoviendo conductas que fortalecen las estructuras sociales y
desalentando aquellas que las debilitan. Se clasifican en emociones sociales,
morales y estéticas.
Sociales. Emergen en contextos de interacción con otros y reflejan las normas, valores y expectativas de una cultura. Estas emociones incluyen:
- Orgullo. Sentimiento de satisfacción personal que viene de los propios logros o los de alguien con quien nos identificamos.
- Humillación. Emoción dolorosa que surge cuando nuestra dignidad es atacada, y nos sentimos ridiculizados o despreciados públicamente.
- Vergüenza. Es haber fracasado en vivir de acuerdo con un ego-ideal, y acompañado de un deseo de esconderse o desaparecer.
- Gratitud. Sentimiento de reconocimiento hacia alguien que ha beneficiado de alguna manera a uno, reforzando los lazos sociales.
Morales. Se entrelazan con las percepciones de justicia e injusticia y surgen de juicios sobre las acciones propias o ajenas. Juegan un papel crucial en la regulación del comportamiento social, motivando acciones que promueven la equidad y desalentando transgresiones morales. Incluyen:
- Culpa. Se da al cometer un error que va contra su propio código ético o los de su comunidad, llevando a un deseo de enmendar el error.
- Indignación. Surge como respuesta a una percepción de injusticia, provocada por acciones que violan normas morales aceptadas socialmente.
- Compasión. Implica sentir empatía por el sufrimiento de los demás y un deseo de aliviarlo.
Estéticas. Son las respuestas emocionales que surgen en la contemplación de objetos o situaciones que consideramos bellos o sublimes, ya sea en el arte, la naturaleza o la vida cotidiana. Incluyen:
- Arrobo. Sentimiento de placer intenso ante la belleza que captura completamente la atención y provoca admiración.
- Admiración. Respuesta emocional a algo que no solo es bello sino también impresionante o sublime en su perfección o escala.
- Nostalgia. En un contexto estético, surge al experimentar arte o ambientes que evocan un anhelo por el pasado.
Otras emociones
ambivalentes son:
Emociones ambiguas de Richard Lazarus. Este incluye emociones que en muchos contextos culturales son vistas positivamente como:
- Compasión. Esta surge de la interacción entre el amor (una emoción positiva) y el sufrimiento (una emoción negativa).
- Esperanza. Es tener lo peor, pero anhelar mejorar.
Clasificación de Rafael Bisquerra. Este propone una organización pensada para su aplicación en la educación emocional, distribuyéndolas en cinco familias principales, lo que ayuda a entender su función y manejo en contextos educativos. Son las emociones:
- Positivas. Incluyen la alegría, el amor y la felicidad, que fomentan la conexión y el bienestar personal.
- Negativas. Comprenden el miedo, ira, tristeza, asco y ansiedad, todas con un claro papel en la alerta y la protección ante situaciones adversas.
- Ambiguas. Sorpresa, compasión y esperanza se categorizan aquí porque su impacto puede variar según el contexto en que se presenten.
- Sociales. Incluye la vergüenza, timidez, celos, culpabilidad y envidia, emociones que surgen en interacciones sociales y reflejan su complejidad.
- Estéticas. Son las que experimentamos ante manifestaciones de arte y belleza, provocando admiración, arrobo y otras reacciones subjetivas.
Rueda de emociones de R. Plutchik. Este estableció unas emociones básicas y diferentes combinaciones entre ellas como:
- Alarma. Resulta de la combinación del miedo y la sorpresa.
- Alevosía. Resulta de la combinación de anticipación y la ira.
- Amor. Resulta de la combinación de la alegría y la confianza.
- Decepción o desilusión. Resulta de la combinación de la sorpresa y la tristeza.
- Desprecio. Resulta de combinar el disgusto y la ira.
- Optimismo. Resulta de la combinación de la alegría y la anticipación.
- Remordimiento. Resulta de combinar el disgusto y la tristeza.
- Sumisión. Resulta de la combinación de la confianza y el miedo.
- Susto. Resulta de la combinación de sorpresa y miedo.
- Vergüenza. Es la combinación de miedo y culpa. Socialmente mantiene las normas y conductas del grupo. En exceso es muy dañina.
Otras emociones.
Dependiendo de las experiencias que vivimos, las emociones que sentimos son diferentes
y pueden ser:
Aburrimiento. Emoción desagradable que surge cuando una persona realiza una
actividad de la cual no quiere formar parte, lo que le produce malestar y fastidio.
Esta emoción hace referencia a la expresión de cuando parece que no pasan las horas
y el estado de ánimo decae.
Admiración. Expresa fascinación hacia un estímulo externo. Demuestra entusiasmo
y disfrute ante las cualidades positivas de otra persona.
Adoración. Está relacionada con la de admiración, pero hace referencia a cuando
elogiamos a alguna cosa a nivel espiritual.
Ansiedad. Es hacer frente a un miedo incierto, que puede llevarnos al
bloqueo, la irritabilidad o el agotamiento.
Confusión. Produce una sensación de desconcierto y duda ante la situación en
la que nos encontramos.
Deseo carnal. Es cuando existe una atracción física hacia otro. El hecho de
ver al objeto de deseo produce placer y provoca impulsos sexuales.
Disgusto. Se experimenta cuando el resultado de una situación no es el que esperabas.
Puede derivar en sentimientos de frustración y pena.
Diversión. Surge cuando la persona vive una situación que le agrada y se lo
pasa bien. Suele ir acompañada de síntomas físicos como la sonrisa.
Enfado. Produce repulsión, ira y, según la gravedad, puede derivar en agresividad.
Éxtasis. Una emoción cuyo origen es la alegría, pero las sensaciones que produce
son mucho más fuertes.
Horror. Es una repulsión muy grande hacia una situación u objeto en concreto,
ya sea real o ficticio.
Interés. Aparece cuando algo o alguien nos produce mucha curiosidad porque lo
percibimos como un estímulo valioso para nosotros.
Rabia. Nos impulsa a defender límites y a luchar por lo que consideramos
justo. Pero si sube mucho de volumen, se genera una sensación de ira que puede
llevarnos a conductas impulsivas, que luego nos harán sentir culpables.
Satisfacción. La experimentamos cuando logramos alcanzar alguna meta concreta
o cumplir un deseo que llevamos mucho tiempo persiguiendo.
Simpatía. Aparece cuando se experimenta una inclinación positiva hacia otra
persona. Si es mutua, es el origen de una relación afectiva.
Tolerancia. Tiene su origen en el respeto mutuo. Consiste en no juzgar los comportamientos,
acciones o personalidades de los demás.
Tranquilidad. Se produce cuando no percibimos ningún estímulo externo que pueda
suponer un peligro para nosotros.
Valentía. El valor es la consecuencia de lograr superar el miedo y ser capaz
de lograr lo que nos proponemos.
Vulnerabilidad. Se da cuando estamos ante estímulos externos que no sabemos ni podemos gestionar y que pueden controlar nuestras acciones.
Las emociones básicas son reacciones profundas y transitorias, que alteran la psique y desencadenan respuestas fisiológicas del organismo. Los sentimientos son el fruto de la percepción racional de las emociones, es decir, ocurren cuando se reflexiona sobre las emociones, y por lo tanto representan una experiencia más estable. Ej.: la rabia es una emoción primaria muy poderosa y representa una experiencia más estable: fluye rápido, impacta en el cuerpo y la conducta, y tiende a desaparecer cuando el estímulo que la disparó se extingue. Entonces, es posible que, al razonar sobre lo sucedido, aparezca un sentimiento de culpa por la forma en que se reaccionó. Los sentimientos son más duraderos y estables en el tiempo y son la consecuencia de una elaboración cognitiva de las emociones, es decir, una reflexión, que implica una interpretación subjetiva. Ej.: una persona que recibe una buena noticia experimenta alegría (emoción), luego, reflexiona sobre ello y se siente optimista y orgulloso (sentimientos).
Para usar las emociones en tu favor debes usar la autorregulación. El proceso consta de cuatro pasos su gestión:
- Detectar (identifica la emoción y su nivel).
- Pausar (respira 5 segundos. La emoción dura 90 segundos si no la alimentas).
- Nombrar (di en voz baja «Esto es miedo» o «Esto es ira»). Nombrar reduce intensidad.
- Decidir (elige una acción que te ayude (respirar, pasear, hablar, esperar), no que te empeore).
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