La clave está en
si es una pregunta, una respuesta, un sustantivo o una combinación de preposición más pronombre.
Las dos únicas variantes para tener en cuenta son porque (en respuestas o explicar una causa. Es la más frecuente) y por qué (en preguntas o exclamaciones). Las otras dos variantes son infrecuentes y pueden sustituirse en la mayoría de los casos por expresiones más claras.
Por qué.
Es la forma que utilizamos para
preguntar por la causa de algo.
Es una locución adverbial interrogativa
que introduce una pregunta (con signo de interrogación o no), una duda, incertidumbre,
o exclamación (causales o no causales, que se puede cambiar
qué por cuál, cuáles o cuán) tanto directas como indirectas para indagar la
causa, razón o motivo de algo.
Preguntas
directas (aparecen entre símbolos de ¿?): ¿Por qué llegaste tarde? ¡Por qué
calles más bonitas pasamos!
Preguntas
indirectas (aparecen sin los símbolos de interrogación). En este caso
subordinada a una oración con un verbo de habla: Me pregunto por qué no viniste
a clase ayer. Dinos por qué no viniste a clase ayer.
Está formado por la preposición «por» y
el pronombre interrogativo o exclamativo «qué» (palabra
tónica que se escribe con tilde diacrítica (hace siempre función de pronombre
interrogativo o exclamativo) para distinguirla del relativo y de la conjunción
que).
En las
interrogativas reconocemos esta forma porque permite que añadamos tras ella los
sustantivos causa, razón o motivo (porqué (razón, motivo o causa) te marchaste
tan pronto). Si puedes sustituirlo por «por cuál razón-por qué razón- por cuál
motivo» o formular una pregunta, es por qué. Obsérva que, a diferencia del
sustantivo porqué, la secuencia por qué no puede sustituirse por términos como
razón, causa o motivo.
La locución «por qué» proviene realmente
de «por qué causa/razón/motivo», más o menos equivalente a «por cuál
causa/razón/motivo». Por tanto, podemos comprobarlo haciendo la sustitución:
¿Por qué/cuál causa/razón/motivo no viniste a clase ayer? Me pregunto por
qué/cuál causa/razón/motivo no viniste a clase ayer.
Esta variante es infrecuente y por lo general se puede evitar casi siempre.
Porqué.
Es un sustantivo
masculino sinónimo de «causa», «motivo» o «razón» de una acción o situación.
Se escribe junto
y con tilde por ser palabra aguda terminada en vocal.
Se emplea en el sentido de pregunta que
comienza por la locución causal «por qué» e indaga la causa de algo.
Puesto que se trata de un sustantivo
(puede usarse en plural/los porqués), se usa siempre precedido de artículo (el,
un, los, unos) o un determinante posesivo (mi, tu, su, etc.). No entiendo el porqué de su decisión (No entiendo la razón de su decisión).
Explícame el porqué de tu decisión. (la razón). Hay muchos porqués sin
respuesta. Todo tiene su porqué (su causa o motivo). No entiendo el
porqué de su comportamiento (el motivo). Necesito saber el porqué de tu
ausencia (la razón). Me explicó su porqué para decidir así (su razón).
Esta variante es la menos frecuente y te
recomiendo que la evites, pues siempre se puede usar una alternativa más común.
Podemos hacer la comprobación intercambiando «porqué(s)» por «motivo(s)» sin añadir, eliminar o modificar absolutamente ninguna otra cosa en la oración: Te diré mis porqués/motivos. Aprende el porqué/motivo de que en España se coman 12 uvas.
Porque.
Es la variante más frecuente escrito
junto. Es la respuesta que se espera a la pregunta «¿Por qué…?»
Es una palabra átona, es decir, no tiene
acento prosódico ni ortográfico.
Es una conjunción causal o de finalidad que
sirve para responder a una pregunta introducida por la secuencia por qué, o explicar
la causa o motivo.
Puede
sustituirse por «ya que», «puesto que» o «dado que». Estudio español porque me gusta
(respuesta). Lo hizo porque (para que) todo saliera bien (valor final, con
subjuntivo; aquí también se admite por que).
La palabra «porque» al ser una conjunción
introduce una oración subordinada, y por ello siempre debe haber un verbo
detrás de «porque». No puede haber solo un sustantivo, un pronombre, etc. Las
únicas excepciones son «Porque sí» y «Porque no».
Puede funcionar
como conjunción final, equivalente a «para que», precediendo un verbo en
subjuntivo. Trabajé muy duro porque lográramos los objetivos.
Puede usarse con
dos valores:
A-Como
conjunción causal, para introducir oraciones subordinadas que expresan causa,
caso en que puede sustituirse por locuciones como «puesto que o ya que». No fui
a la fiesta porque (ya que) no tenía ganas. La ocupación no es total, porque (puesto
que) quedan todavía plazas libres.
Al valor causal
se añade un matiz concesivo o condicional si el verbo va en subjuntivo: Tampoco
pasa nada porque (si no/aunque) no te bañes hoy.
Cuando tiene
sentido causal, es incorrecta su escritura en dos palabras.
B-Como
conjunción final (de uso poco frecuente), seguida de un verbo en subjuntivo,
con sentido equivalente a «para que». Sonreí porque (para que) no pensaran que
me había afectado la noticia.
Si reemplaza porque por «puesto que, ya
que o debido a que», y la oración conserva el sentido, es «porque». Estudio
mucho porque quiero aprobar el examen (causa). Lo hizo porque le dio la gana (motivo).
Aunque no es obligatorio, lo más
frecuente es que, si la razón se dice antes que la información principal, se
use «como» en lugar de «porque»: No quiere estudiar porque sus padres tienen
mucho dinero. Como sus padres tienen mucho dinero, no quiere estudiar.
Un uso bastante infrecuente es usar «porque» en lugar de «para que», es decir, para expresar la finalidad. Realmente es una situación similar a la de «por» y «para». En este caso, el verbo estará casi siempre en subjuntivo. Recemos porque llueva. Recemos para que llueva.
Por que.
Es la
combinación de la preposición «por» más el pronombre relativo o conjunción
«que».
Las dos palabras son átonas siempre.
Es poco
frecuente y aparece principalmente cuando puede sustituirse por «por el cual» o
la palabra anterior o el verbo exige «por» más «que».
Se puede
anteponer un artículo (el/lo/los/las) al relativo o cambiarlo por otra forma
equivalente (el/la cual, los/las cuales).
Si es
preposición más conjunción es subordinada de complemento de un nombre, adjetivo
o de complemento de régimen. Se puede sustituir la secuencia que sigue a la
preposición por el pronombre «eso» (está inquieta por que la llamen. Está
inquieta por eso).
Sus dos usos principales
son:
a) Preposición «por»
más el pronombre relativo «que» (se refiere a un antecedente, en general,
a una palabra que precede a por que) o la conjunción
«que». Esa es la razón por (la) que luché. Los ideales por que vivimos. Aquí equivale
a «por la que».
Si reemplaza «por que» por «por el cual,
por la cual, por los cuales o por las cuales». El «que» se refiere a un
sustantivo anterior.
b) Preposición «por»
exigida por los verbos/sustantivo/adjetivo más la conjunción subordinante «que»
(complemento de régimen),
aparece cuando hay complementos introducidos por la preposición por. Esta secuencia aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que
rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una
oración subordinada introducida por la conjunción que. Al final optaron por que
no se presentase. Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto. Optaron
por que fuera ella. (votaron por algo más que, más subjuntivo).
Si la
subordinada tiene subjuntivo y sentido final, se admite la grafía porque. Me esforcé
por que entendieras el tema. Aquí «que» introduce una oración subordinada.
Puedes, a veces, interponer «el hecho»
entre «por» y «que».
Una oración subordinada completiva es la
que completa a la oración principal, es decir, es obligatoria para que la
principal esté completa y tenga sentido. En este caso, la preposición «por»
está regida (exigida) por el verbo, sustantivo o adjetivo anterior, y la
conjunción «que» introduce la subordinada obligatoria. En estos casos, el verbo
casi siempre está en subjuntivo. Recemos por que llueva (verbo más preposición;
«rezar por algo»). Está loco por que lo llevemos al parque de atracciones
(adjetivo más preposición «estar loco por algo»). Como vemos, en ocasiones el
uso es prácticamente el mismo que el de «porque» para expresar finalidad.
El pronombre relativo más frecuente en
español es «que», que puede sustituirse normalmente por «el/la cual» y «los/las
cuales». Cuando una oración de relativo va precedida por una preposición como
«por», lo más frecuente es que «que» lleve artículo definido: Por fin he
realizado los sueños por los que he trabajado tanto. Puede omitirse el artículo,
en los registros formales o cuando se está buscando algún efecto estilístico.
No se suele usar en el habla cotidiana. Por fin he realizado los sueños por que
he trabajado tanto.
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