La palabra resumen deriva del latín «resumĕre» (volver a tomar), y consiste en reducir o sintetizar el contenido de un texto, documento o exposición oral, haciendo un extracto que recoja lo esencial con precisión.
Un resumen es un texto que expone de forma abreviada, fiel y concisa las ideas más relevantes de otro documento más extenso y complejo, para obtener una visión general de su contenido.
Es una técnica mediante la cual llevamos un texto a su expresión más esencial, anotando las ideas y aspectos más importantes y relevantes, con nuestras propias palabras (síntesis) sin hacer críticas. La síntesis es un escrito en el que se mencionan las ideas principales, subrayadas en otro escrito, o las notas tomadas en una exposición oral y que, a diferencia del resumen, puede incorporar un análisis e información que no aparece en el original.
La extensión del resumen no será mayor del 25 % del texto original. El resumen indicativo que recoge los enunciados principales sin dar explicaciones detalladas se escribe en voz pasiva y presente, y no debe sobrepasar las 50 palabras. El resumen informativo que informa de los contenidos explícitos y todos sus enunciados se escribe en voz activa y pretérito, y su extensión oscilará entre las cien y trescientas palabras, dependiendo de la longitud del documento original.
Sus características son:
- Brevedad. Será conciso al sintetizar la información esencial del texto, evitando detalles superfluos o suplementarios.
- Originalidad y autoría. No es una copia, sino un texto autónomo y personal que recoge lo principal de otro texto.
- Claridad. Transmitirá las ideas principales de manera clara y comprensible, sin utilizar un lenguaje complicado.
- Contextualizado y efectivo. Expondrá el contexto del original, los propósitos del autor y el tema que desarrolla.
- Flexibilidad. El estilo podrá variar de acuerdo con la capacidad de síntesis y la habilidad para redactar el texto.
- Objetividad. Se redacta en tercera persona, sin emitir opiniones o valoraciones y respetando la idea del autor.
- Autosuficiencia. El lector debe entender lo principal del original, sin leer el documento original completo.
- Coherencia y congruencia. Al seguir un orden lógico en la información que se está resumiendo.
- Precisión y concisión. Escrito con oraciones cortas que condensan las ideas esenciales.
- Fidelidad. Reflejará fielmente el contenido del texto original sin distorsionarlo.
- Jerarquía. Tendrá estructura y orden en las ideas.
Técnicas para resumir un texto:
Fichas de resumen. Son tarjetas en las
que se almacena el resumen personal. Consta de un título en el encabezado, la
introducción (donde se explica de manera sucinta el contenido), el cuerpo o
desarrollo del resumen (donde se condensan las ideas principales, de forma
objetiva, coherente y clara), y la conclusión (a la que llega el autor o
autores del texto original, así como, su finalidad, hallazgos, implicaciones y
limitaciones, y la firma y nombre del autor o autores a los que se confiere la
responsabilidad del trabajo).
Esquema o expresión gráfica de las ideas
más importantes de un texto. Se debe hacer después de leer, subrayar y dominar
el contenido del texto. Debe estar escrito con palabras propias. Cada idea irá
en línea y con un guion al frente. Debe ser atractivo para despertar el deseo
de leer y aprender. El blanco debe predominar sobre el escrito, es decir pulcro
y ordenado.
Lista de ideas. Se basa en resaltar las
ideas principales (expresan información básica y profundizan el tema central) y
secundarias (mencionan ejemplos, detalles, información accesoria, o
aclaraciones de la idea principal) del texto, expresadas en una oración.
Sumario o resumen. Se presenta con una
redacción mucho más ágil y directa que la utilizada en el original. Lo ideal es
que en pocas líneas se presente el tema y se convenza de su importancia,
interés, potencial o atractivo.
Subrayado. Es una técnica básica, que centra la atención,
ahorra esfuerzo y favorece la asimilación. Para subrayar bien primero debes hacer
una lectura general, y sólo después de una segunda lectura más lenta y
comprensiva se subraya. Se enfatiza párrafo a párrafo, pues en cada uno suele
haber una idea fundamental y otra complementaria. Con él haces el esquema, y
con este el resumen con las palabras propias del autor (síntesis), y si le
añades explicaciones o aclaraciones que no son del original será un resumen
comentado. Ten en cuenta que
los nombres y verbos que se repiten hablan del tema principal, y los adjetivos
de la opinión del autor. Se subrayan ideas y no palabras, destacando las
ideas básicas, con palabras concretas que las sintetizan, pero sólo la idea
clave de cada párrafo. Lo subrayado formará frases con sentido completo.
Después pregúntate sobre el texto y si la respuesta está subrayada, correcto.
El subrayado es importante, pues:
- Facilita la revisión y el recuerdo.
- Aumenta la capacidad de expresión oral y escrita.
- Forma parte de las técnicas de estudio del estudiante.
- Resume la información de un texto para preparar un examen.
- Motiva el proceso lector, y favorece el estudio activo y el interés.
- Potencia la atención, la perfección selectiva, la fijación y la memoria.
- Suministra información objetiva y básica de un contenido más amplio.
- Ejercita el sentido práctico, e incrementa el sentido crítico de la lectura.
- Favorece la asimilación y desarrolla la capacidad de análisis y de síntesis.
- Es condición indispensable para confeccionar buenos esquemas y resúmenes.
- Realiza gran gimnasia intelectual, con el constante ejercicio de análisis y síntesis.
- Califica las competencias de los estudiantes, su comprensión lectora y de síntesis.
- Brinda el núcleo de la información generada durante un período de tiempo extenso.
- Predispone la atención de manera selectiva, evitando la distracción y pérdida de tiempo.
- Sintetiza la idea principal del tema, lo que ayuda a repasar muchas materias en poco tiempo.
- Aumenta la concentración mental por la conexión, organización y estructuración de conceptos.
- Acelera la velocidad lectora, con lo que la lectura se hace más provechosa, rápida y participativa.
Puedes subrayar usando diferentes técnicas:
- La doble línea para nombres (=).
- El corchete ([]) para párrafos y aclaraciones.
- El asterisco * para señalar al margen anotaciones.
- El círculo para rodear epígrafes o comienzos del tema.
- La | en la parte izquierda de párrafos enteros a destacar.
- Líneas, (_) recta la principal y (~) ondulada la secundaria.
- Colores: rojo idea principal, azul secundaria y verde terciaria.
- Rectángulo para encerrar frases fundamentales, clasificaciones, etc.
- Las marcas, que estimes oportunas, para cumplir con el fin propuesto.
Para hacer un buen resumen:
- Realiza una lectura comprensiva y atenta del original para identificar las ideas principales que son la fuente del resumen.
- Reflexiona sobre el título y el tema principal para seleccionar las palabras claves y comunicarlas con nuestras propias palabras, cuidando la ortografía y la gramática.
- Organiza la información para que la estructura, contenido y comunicación siga un orden lógico y eficaz.
- Escribe lo subrayado con oraciones coherentes. En los resúmenes de estudio, las definiciones pueden ser iguales a las del texto original, pero si el resumen es evaluativo, se emplearán sinónimos y nombres abstractos.
- Analiza los párrafos para subrayar las ideas principales y descartar las secundarias.
- Al redactar el resumen evita los acrónimos, siglas o abreviaturas. Si es
necesario, escríbele entero, y al utilizarlo por primera vez pon entre
paréntesis («en adelante…»).
- Usa marcadores temporales (al principio, primero, luego, más tarde, finalmente) y conectivos (preposiciones, conjunciones y adverbios). No empieces el resumen con una preposición, o este artículo…
- Usa frases cortas con la forma verbal en voz activa y tercera persona del singular en todo el resumen.
- Busca un término general que englobe las enumeraciones (nueces, avellanas, anacardos = frutos secos).
- Exprésate de modo claro, fluido,
conciso, legible y breve. Evita la redundancia,
el estilo telegráfico,
cambia frases por nombres, verbos o adjetivos, cambia participios o adjetivos
por proposiciones subordinadas.
- Inclínate por la síntesis del final del libro, y sigue el orden de los apartados del esquema, idea principal, secundaria…
- Establece una jerarquía clara de ideas, eligiendo de lo general a lo particular, o de lo principal a lo accesorio.
- Revisa el escrito final, elimina las cosas que sobren y añade un título, autor, y editorial.
Compara y verás que, en los dos párrafos dicen lo mismo:
El agua es un bien natural muy necesaria para la vida del hombre, de los animales y de las plantas. El agua ocupa el setenta por ciento de la superficie de la tierra, por lo que hay agua en multitud de lugares: en los océanos y en los mares, en los lagos en los ríos, en el interior de la tierra, en la nieve y en el cielo, en las nubes y en el aire, pero a pesar de ello es un bien que hay que cuidar.
El agua que ocupa el setenta por ciento de la superficie terrestre
es un bien natural, necesaria para la vida, que hay que cuidar.
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