martes, 21 de marzo de 2023

LA ASERTIVIDAD

Es la capacidad de comunicar nuestros sentimientos, opiniones y necesidades, sin ofender.

Es la habilidad que nos permite, expresar las emociones de manera libre y sosegada, defender nuestros derechos e intereses de manera directa, precisa, sencilla, y en el momento adecuado, sin agredir, ni dejarse llevar por la ira, o el llanto.

Es saber pedir lo que se desea, negarse a hacer lo que no se desea, y protestar cuando lo considera necesario de manera adecuada y serena.

Expresa algo nuestro de cara a los demás (inteligencia intrapersonal), mientras que la empatía es lo contrario, nos ayuda a comprender a los otros (inteligencia interpersonal).

La autoestima es una forma de aprecio para consigo mismo e implica cuidados hacia sí mismo. Las personas con más autoestima desarrollan mayor grado de asertividad.

Tras nuestros actos hay una necesidad no satisfecha. Si te centras en comprender tus necesidades y las de los demás, y no en ganar las discusiones, tus relaciones sociales serán mucho mejores, pues la asertividad nos facilita en equilibrio entre la agresividad y la pasividad.

Técnicas asertivas para manejar las conductas ajenas

Unas técnicas serán para reducir la ansiedad (relajación: Técnica progresiva de Jacobson, o Entrenamiento autógeno de Schultz) y la respiración, y otras para la discusión, usando los estilos, tipos o técnicas comunicativos: agresivo, pasivo, manipulativo y asertivo.

El fin de la comunicación asertiva es la empatía, por ello se debe hacer de la asertividad, un modo de vida, paso a paso, y con mucha práctica. Comienza con situaciones de bajo riesgo, para ir cogiendo práctica y confianza. La prisa sólo conduce a practicar situaciones difíciles antes de estar bien preparado. Habrá ocasiones en las que no tendrás éxito, pero vuelve a intentarlo con más ganas, ya que, como cualquier otra conducta, es algo que se aprende con la práctica. Establece un programa de entrenamiento con pasos como:

  • Observa las conductas de otros, especialmente de quienes logran su meta. ¿Cómo lo hacen? ¿Qué dicen y de qué manera? Es más importante cómo decimos las cosas que las cosas en sí.
  • Comienza por situaciones sencillas, con personas que te den confianza y se presten al ejercicio.
  • Ensaya y practica las conductas con la persona con quien nos resulta difícil mostrarnos asertivos.
  • Coge una única técnica y pruébala con esa persona y en la situación que sabes que seguro vas a poder aplicar. Escribe cómo fue la situación y qué sentiste física, y emocionalmente. Si no obtuviste lo que querías analiza qué ocurrió y piensa qué necesitas para realizarlo. Si salió como esperabas aplícala en otra situación o coge otra técnica y otra persona.
  • Evita las personas tóxicas. Si estás obligado a comunicarte con ellos, no expongas tus sentimientos y opiniones.

Hay estrategias de defensa: Disco rayado. Recorte. Aserción negativa. Ignorar selectivamente. Separar los temas. Ofrecer disculpas. Preguntas. Desarmar la ira. Banco de niebla. Interrogación negativa.

Y estrategias de ataque: Reforzamiento tipo sándwich. Repetición. Inversión. Aserción negativa de ataque.

Disco rayado. Consiste en repetir la misma frase una y otra vez de forma paciente y tranquila, sin entrar en justificaciones, argumentos ni excusas. El objetivo es ser persistente en lo que queremos, o no queremos. La frase no debe ser larga y, diga lo que diga el interlocutor, no dejamos de repetirla. El tono verbal será serio y sin variación de volumen y entonación (para que no se nos confunda con un tono de sorna o sarcasmo). Es muy útil ante una persona insistente, y cuando queremos rechazar algo. Ejemplos:

¿Vamos a tomar algo después del trabajo? -No puedo. Hoy estoy muy cansado. Venga, que hace ya un mes que no salimos. -No puedo. Hoy estoy muy cansado. De verdad, no sé por qué a veces eres tan aburrido. -No puedo. Hoy estoy muy cansado. El único día que puedo salir en mucho tiempo y me lo chafas. -No puedo, en serio. Hoy me encuentro muy cansado. Bueno. Hablamos.

Buenos días, estamos ofreciendo la nueva tarifa que aglutina móvil, fijo y fibra. -No, gracias, no estoy interesado. Con esta oferta se ahorrará 50 € al mes y según vemos… -No estoy interesado, muchas gracias. Si tuviera cinco minutos le explicaría como podrá ahorrarse al mes… -Muchas gracias, pero no estoy interesado. Bueno, muchas gracias por su tiempo.

Recorte. Consiste en proporcionar una cantidad mínima de información para obligar al otro a expresarse abiertamente cuando sentimos que quiere transmitirnos algo de forma indirecta. Se utiliza cuando somos atacados y no estamos seguros de haber cometido un error. Contestamos si, o no, esperando que la otra persona aclare el asunto, para luego comunicarnos de forma más natural. La jefa nos dice: las muestras del laboratorio que te pedí aún no están preparadas, a lo que respondemos: sí, es cierto; y esperamos a que la otra persona nos defina la cuestión antes de responder y arriesgarnos a meter la pata.

Aserción negativa. Se trata de responder de manera irónica o positiva a una provocación o crítica hostil. Consiste en reconocer un error propio (aserción negativa) y asumir los problemas, ante quien nos critica de modo insistente, sin excusarnos por tener esos defectos. Así, dejamos sin argumentos al interlocutor, mostrando una mayor seguridad y conocimiento de uno mismo. Has llegado tarde, -Es cierto, lo siento. Nunca se puede confiar en ti cuando hay un problema. -Es cierto a veces soy un poco despistado o no sé bien cómo hacer las cosas. (Aunque cometas errores, no puedes estar siempre disculpándote por todo).

Ignorar selectivamente. Consiste en atender o no atender, de forma selectiva, a aspectos del contenido del habla del otro que puedan representar tanto temas de interés como manifestaciones ofensivas o injustas. Así, lo que hacemos es extinguir algunas respuestas que no nos interesan y reforzamos las que puedan ser constructivas. La dificultad de la técnica está en realizar una adecuada discriminación de los aspectos a ignorar del discurso del otro. Nuestra pareja nos dice: no recoges tus cosas, no estás pendiente de mí, a ver cuándo me sacas a cenar. Respondemos atendiendo selectivamente al aspecto constructivo: este viernes voy a reservar un restaurante japonés en el centro.

Separar los temas. Si el otro introduce varios temas entremezclados, nos conviene separarlos y abordarlos de forma diferenciada, para no generar confusión, ansiedad o culpa. Organizamos los temas por su importancia y emplazamos para más tarde los aspectos menos relevantes. Nuestro padre nos dice: nunca haces la cama, te vas sin despedirte y haces sentir muy mal a tu hermana. Respondemos centrándonos en primer lugar en el malestar que le provocamos inconscientemente a nuestra hermana: ¿qué puedo hacer para que no se sienta así? y después procedemos a tratar los otros temas: respecto a hacer la cama, me comprometo a dejarla hecha todos los días antes de ir al instituto y si no me doy cuenta de despedirme es porque salgo escuchando música, pero prometo fijarme más a partir de ahora.

Pregunta asertiva. Con esta técnica pretendemos ayudar a que el otro se dé cuenta de una reacción impulsiva, no pensada, sobre todo cuando el interlocutor ha sido agresivo de forma no verbal. Cuando una persona te lanza críticas bien intencionadas, podrás crearle confusión, y darte ventaja, si le das la razón y le preguntas cómo lo haría él si estuviera en tu lugar. Preguntar de forma directa los detalles que han dado lugar a la crítica o al ataque contra mí, para que nos clarifique lo que hemos hecho mal y cómo podemos hacerlo bien. Entiendo que no te guste el modo en que actué la otra noche. ¿Qué fue lo que te molestó? ¿Qué hay en mi forma de hablar que te desagrada? ¿Cómo quieres que cambie para que esto no vuelva a ocurrir? No dar nada por sentado, preguntar al otro lo que piensa, lo que siente y lo que quiere. El dependiente de una tienda pone mala cara al ver entrar a un cliente, le atiende entre murmullos desagradables y mira continuamente su reloj, le preguntamos: ¿tiene prisa? o ¿le ha parecido mal algo de lo que he hecho?

Aplazamiento asertivo, o ignorar. Desarmar la ira. Esta técnica se utiliza para frenar una escalada en el conflicto. En el momento de la discusión, si no cuentas con la suficiente información para afrontarla, mediante el aplazamiento asertivo, y sin pedir perdón pues no sabes si es tu culpa, la pospones, ganando tiempo y evitando renunciar a tu opinión o derecho, pidiendo al otro discutir en otro momento o ambiente. Se usa cuando el interlocutor está mal, nervioso, alterado, enfadado, etc. Es conveniente expresar de forma abierta y con un tono de voz moderado, que se aplaza la discusión hasta que este se haya calmado. Con esto conseguimos que el otro se enfríe emocionalmente, que pueda pensar mejor y además vamos a tener mayor probabilidad de resolver con éxito el tema en cuestión. Una de las técnicas asertivas que mejor funcionan es desarmar al otro con un reconocimiento de su labor, de su persona o su tarea, para después pasar a expresar lo que necesitamos. Veo que estás muy enfadado, así que mejor lo hablamos en otro momento. Es un tema muy interesante, pero lo discutiremos, no quiero hablar de eso ahora, porque estoy mal¿Cómo no has sido capaz de solucionar esto? Mira, había más personas responsables de esa tarea. ¿Podemos aplazar esta conversación para analizar qué es lo que ha pasado? (Si contestas: No lo tengo muy claro. Intentaré arreglarlo lo antes posible. Lo siento). Si no tienes clara la causa de un problema y te pilla desprevenido, pide un tiempo muerto. Analiza la situación y reflexiona antes que pedir perdón. Así mientras puedes encontrar una razón para el problema antes de tener que reaccionar sobre algo de lo que no estás seguro.

Banco de niebla. Consiste en esquivar con tranquilidad, que puede tener parte de razón en las críticas que recibimos, o simplemente no negar ni confrontar una crítica, para cerrar parte de la discusión, pero sin renunciar a nuestra postura. Usándola, ignoramos los puntos que pueden llevarnos a responderle de forma agresiva, y al aceptar que existen aspectos en su crítica con las que estamos de acuerdo, llegamos a un punto medio, pero sin transmitir que estamos de acuerdo con toda su crítica. Es eficaz cuando nos critican, y útil para no entrar en discusión sobre quien tiene o no la última palabra (nos hacemos el sordo), para cuando te quieren vender algo, o cuando nos mienten para conseguir algo. Has ganado mucho peso. Quizás tengo que empezar a cuidarme. Nuestra pareja nos critica. Nunca haces nada en casa, eres un vago, a lo que respondemos: es verdad, a veces me comporto como un vago, en vez de contestarle con una defensa (yo traigo el dinero a casa), que lo único que conseguiríamos sería echar más leña al fuego y avivar el conflicto. Al dar la razón al otro, podemos hacerlo con diferentes respuestas:

  • La verdad de la crítica: nunca vienes a casa a comer, dejas de lado a tu madre; responder, tienes razón ya no como en casa, pero mi nueva situación familiar no me lo permite.
  • La posibilidad de lo que dicen: menudo inútil, pero ¿cómo has hecho esto tan mal? responder es verdad, a veces podría hacer las cosas de forma más eficaz.
  • La declaración lógica que nos lanzan: si no pides perdón a tu padre no querrá saber nada de ti; responder puede que tengas razón y no quiera volver a verme, pero todavía no estoy listo para hablar con él.

Pedro, ¿me dejas tu coche para un viaje? Prefiero no hacerlo tío. Pero bueno, no me puedo creer que seas tan egoísta, si yo te lo dejé la última vez. Tienes razón, me lo dejaste la última vez y puede que sea egoísta, pero prefiero no dejártelo.

Interrogación negativa. Consiste en pedir aclaraciones al interlocutor que nos ataca, si sentimos que la crítica no tiene fundamento. Para que el otro se muestre menos manipulador conmigo le invitamos a que formule las críticas que pueda albergar, así obtenemos más información y podemos saber si son críticas sinceras o manipulativas. Siempre soy yo el que lo tiene que hacer todo. Perdona. ¿Me puedes explicar eso de que siempre lo haces todo? (no debe haber silencio, pues es mejor tratar de solucionarlo que evitar la conversación). Así el interlocutor expondrá sus ideas y opiniones de forma clara. Dejándolo hablar sin interrupciones, podrás valorar si su queja está justificada o no. Un amigo nos dice: los viernes siempre vas a cenar a un restaurante con tu novia. Le preguntamos ¿qué tiene de malo que vaya a cenar con Isa? Así, nuestro amigo nos puede decir: me gustaría salir algún día de fiesta contigo, como hacíamos antes (y conocer el trasfondo de su crítica inicial). Si le hubiésemos contestado defendiéndonos: pues a ti no hay quien te vea los sábados de partido, nuestra comunicación escalaría en hostilidad y no nos llevaría a ningún punto constructivo. ¿Qué es lo que no te gusta de mi forma de hablar?, ¿qué quieres decir con eso?, ¿a qué te refieres concretamente?

Reforzamiento tipo sándwich. Este implica presentar una idea positiva antes y/o después de una negativa. Así se expresa un desacuerdo o petición de cambio de conducta de forma muy sutil y educada. ¿Te gusta como he preparado la carne? Si no estamos muy convencidos: está muy sabrosa (positivo), le pondría un poco menos de pimienta la próxima vez (negativo), pero está en su punto (positivo).

Repetición. Cuando pensamos que no estamos siendo debidamente escuchados, le pedimos al otro que repita lo que le estábamos diciendo. De esta forma aumentamos la probabilidad de que nos escuche ¿Qué opinas de lo que estoy contando?

Inversión. Cuando le pedimos algo a nuestro interlocutor y este responde con rodeos y sin claridad, le pedimos que conteste “sí” o “no”. Así conseguimos, no sólo que el otro se moje, sino que también aumentamos la probabilidad de que en las próximas ocasiones nos conteste “sí”, ya que las personas recordamos mejor nuestras contestaciones negativas directas que las indirectas y tratamos de ser justos con el que tenemos enfrente, equilibrando las contestaciones positivas con las negativas. Preguntamos a un amigo ¿te apetece venir a tomar algo? Contesta: pues no se la verdad, por un lado, me apetece, pero no sé, tengo que ir a…, procedemos a la inversión: dime si o no.

Aserción negativa de ataque. Esta responde a una estrategia comunicativa muy utilizada al revelar el temor de que algo que vamos a decir puede molestar o irritar al otro. Por tanto, consiste en anticiparnos a cómo puede reaccionar nuestro interlocutor utilizando una frase amortiguadora. Un amigo nos pide dar un paseo en nuestra moto nueva y le decimos: no pienses que no me fío de ti, pero no le dejo mi moto a nadie.

Acuerdo parcial. Cuando nos ponemos en el lugar del otro, tratando de entender sus opiniones, emociones y problemas, sin abandonar las nuestras, procurando encontrar un punto intermedio y bueno para ambos. Escucha a la otra persona, analiza si tú también has cometido algún error. ¡Es que yo ya he trabajado en ello muchas horas y me estoy empezando a cansar! -Es cierto que has trabajado mucho en la tarea. Ambos lo hemos hecho. Y como es responsabilidad de ambos, vamos a llegar a un punto intermedio y lo acabamos juntos. (si contestas: ¿Y yo qué? Yo también he trabajado mucho en esto y una vez esté listo, tengo más cosas que hacer que tú. La técnica del “y yo/tú más” nos lleva a una conversación dirigida por el ego de cada persona, en la que cada uno intentará quedar por encima del otro, llegando incluso a degradar el tono de la conversación).

Acuerdo asertivo. Admitir que he cometido un error, pero separándolo del hecho de ser buena o mala persona. Es útil cuando la persona tiene razón al estar enojado, pero no estamos de acuerdo con la forma de decírnoslo. Te he estado esperando. -Sí, me olvidé de la cita que teníamos para comer, en general suelo ser más responsable. Aunque hoy haya llegado tarde, no quiere decir que sea impuntual.

Autorrevelación. Exponer en primera persona cómo uno se siente o piensa. Consiste en compartir con el interlocutor aspectos que te hacen ser persona y no conocerá si tu no se los muestras (hechos objetivos, opiniones, valoraciones personales y emociones o sentimientos íntimos). ¿Cómo puedes comer eso? -Porque me gusta. Favorece la revelación de los aspectos positivos y negativos de uno mismo para estimular la comunicación con los otros y reducir la manipulación.

Claudicación simulada. Aparenta ceder terreno, dando parte de la razón al otro, pero sin cederlo realmente. Hay que mostrarse de acuerdo con el argumento de la otra persona, pero sin consentir cambiar de postura. Es posible que tengas razón, podría ser más generoso, quizá no debiera ser tan duro, pero…

Quebrantamiento del proceso. Si la conversación empieza a ir por derroteros que pueden llevar a la agresividad o la descalificación, es el momento de utilizar esta técnica, para romper con la espiral de agresividad que genera el interlocutor. Contesta a la provocación con monosílabos, sí; no; quizá.

Procesamiento del cambio. Consiste en desviar el foco de atención. Desplaza el tema para ver qué es lo que ocurre realmente entre ambos.

Técnica de la “ABC + Z”. Consiste en expresar de manera asertiva, que es lo que sentimos ante la actuación del otro, y no limitarnos sólo a una crítica destructiva. Para convertirla en constructiva, explicamos como nos hace sentir su comportamiento y además nos comprometemos a mejorar el nuestro, intentando que no pase en el futuro. “Si haces o dices A, me siento B, y me hubiese gustado que hicieses C. Además, podemos incorporar a la ecuación la Z, por mi parte me comprometo a…”

  • A “Cuando haces o dices…” Al exponer lo que te ha molestado habla del comportamiento y no de la persona. No utilices palabras como “nunca” o “siempre” y juzga la conducta objetiva.
  • B” Me siento…” Hazlo sin dramatizar, y deja que la persona te explique cómo se ha sentido ella ante esa misma conducta, sin hacer juicios de valor.
  • C “Me hubiese gustado que…” Habitualmente nos centramos en A y B, no dando la oportunidad al interlocutor de saber qué es lo que nos hubiese gustado. Nos centramos en la crítica, provocando que la misma situación se repita en el futuro. Si proponemos una alternativa de cambio, nos acercaremos más a la solución del problema.
  • Z “Por mi parte me comprometo a…” El gran olvidado en las confrontaciones. Puede parecer que cedemos al comprometernos a Z, pero los primeros beneficiados somos nosotros. Es un ejercicio de autocrítica, y si lo conseguimos, adquirimos responsabilidad ante la situación y aprendemos a poner un poquito más de nuestra parte.

PARA SER ASERTIVO

Crea un entorno favorable. Al hablar con alguien haz un esquema de la situación, elige el lugar y momento adecuados, en el que no os interrumpan y estéis cómodos. Luego le miro a la cara, gesto relajado, voz audible, ritmo adecuado, naturalidad, y le digo algo concreto y particular. Es normal sentir un grado inicial de ansiedad. Si es la persona la que está mal, decido hablarlo en otro momento más adecuado para ella, pero si soy yo el que no se encuentra bien, quizás necesite respirar profundamente, o hablar antes con otra persona, o tomar un poco el aire, o esperar uno o dos días.

Reemplaza los pensamientos negativos por positivos al hacer valer tus derechos. No puedes cambiar tus emociones, pero sí la forma en que las interpretas. Evita pensar cosas como “Soy un mal amigo por no dejarle dinero a mi colega” y cámbialo por una visión más positiva y personal “Merezco que me respeten y no puedo dejar dinero a quien nunca me lo ha devuelto”.

Defiende tu verdad. Aunque sea desagradable hay que decirla, y a menudo la más dura es la más valiosa. La verdad que nunca te podrá ser negada es cómo te sientes. Nadie podrá discutir si estás contento, triste o enfadado, porque son tus sentimientos (lo único real e indiscutible). Imagina que has quedado para una primera cita. Esperas 10, 20 y 40 minutos hasta que decides llamar, pero el móvil está desconectado. ¿Qué piensas? Que te ha plantado, sobre todo si te ha ocurrido antes. Pero y si de camino se le ha estropeado el móvil, o se ha equivocado de calle.

Haz una petición, activa, concreta, objetiva y sin juzgar. Identifica y expresa tus sentimientos usando el yo en lugar de tú. La gente no es adivina, ni sabe lo que te molesta o esperas de ellos. Ve al grano, pues cuanto más claro tengas lo que quieres, más probable será que lo consigas. Una vez tengas un objetivo, no te apartes de él. Tu objetivo es ése, y no ganar la discusión. Identifica y expresa con detalle tu necesidad para que el otro pueda decidir si quiere ayudarte. Al juzgar lo ocurrido, evita palabras críticas (siempre, nunca, todo y nada), así lograrás que la gente no se sienta agredida ni juzgada antes de empezar a tratar el problema. Usa frases como: Quiero/no quiero que... Me gustaría que... ¿Te importaría... No me gustó que hicieras eso/me gustó que hicieras eso. Tengo una opinión diferente, creo que... Estoy de acuerdo en esto…, pero no estoy de acuerdo con esto... Es importante expresar lo que quieres como lo que no quieres. Otra de las ventajas del mensaje “Yo” es que es muy difícil de discutir porque expresa lo que sientes (emoción o sensación), crees y opinas, y hace que el otro se muestre más receptivo a tus peticiones. Usa el yo me siento…, evitando el tú me haces sentir, y menos uniéndolo con las palabras críticas pues adoptará una actitud defensiva que impedirá que escuche, y generará una excusa, distancia o enfado por su parte. Tus sentimientos son la única realidad que no admite discusión, y aunque sean negativos, es una de las formas más eficaces de generar empatía. Me siento solo (es una experiencia emocional tuya), pero siento que no me quieres (es una interpretación de los sentimientos del otro, y puede ser errónea). Usa frases que empiecen por yo, como: "yo no estoy de acuerdo contigo, en vez de decir: "Tú te equivocas", o "(A mí) me gustaría que ordenaras esto", en vez de "(Tú) deberías ordenar esto". Sugerir que alguien está equivocado o es desordenado, vago, etc., y debería cambiar, crea resentimiento. Me siento muy desilusionada cada vez que me prometes algo y lo incumples de nuevo, es mucho mejor que ¡Nunca cumples tus promesas!

Añade motivos a lo que pides. Una petición no la hagas a cambio de otra cosa, o como exigencia. Dar motivos es una excelente forma de reducir las probabilidades de que te rechacen porque tu interlocutor verá que hay una razón real que sustenta tu petición, y no un capricho. Siempre que proporciones motivos concretos, tanto al pedir algo como al negarte, conseguirás que tu mensaje sea más convincente y menos agresivo. Es bueno ofrecer alternativas y expresar cómo nos harían sentir, para tener más posibilidades de que acepte cambiar su actitud. Es importante realizar tus peticiones en forma de pregunta (preguntar es mejor que pedir). Si topas con un no, deberás continuar dialogando para encontrar nuevas posibilidades que permitan satisfacer las necesidades de ambos. Me gustaría/te propongo que la próxima vez en lugar de hacer lo que has hecho, hicieras lo que te comento. Así yo me sentiré más tranquilo, contento, escuchado y, al fin y al cabo, más feliz. ¿Me estoy explicando bien? ¿Qué opinas tú de esto? ¿Qué quieres hacer tú? Esto ayuda a corregir cualquier malentendido que pueda haber y ayuda a los demás a entender que tú estás expresando una opinión o un sentimiento, en vez de hacer una exigencia o dar una orden.

Reduce tu ansiedad con el lenguaje corporal. Ten en cuenta que al comunicarte con los demás no solo lo haces con la palabra (enlace comunicación no verbal), sino también con tus gestos, miradas, postura… No te encojas ni empequeñezcas tu postura, mantén una postura corporal firme, espalda erecta, cuello erguido sin mostrar debilidad a tu interlocutor ni a ti mismo. La llamada “postura de poder”, es la que hace tu cuerpo tan grande como sea posible, como la posición que adoptan los deportistas cuando ganan una competición, o las personas cuando están orgullosas. Haz que el lenguaje verbal y el corporal estén en consonancia.

Encuentra tu necesidad real no satisfecha. Debes de tener claro que tus sentimientos los crean tus necesidades (te sientes bien si tus necesidades están satisfechas, y mal si no lo están). El camino a la acción es el proceso mental a través del cual, recibes una información, la mezclas con tus conocimientos y necesidades para transformarla en pensamientos, que te causan sentimientos y la forma de actuar. Todos compartimos las mismas necesidades: seguridad, identidad, aprecio, vitales (comer, dormir), libertad, comprensión y diversión. Todos necesitamos sentirnos apreciados, seguros o comprendidos. Cuando no entiendas los motivos de alguien para hacer o decir algo, para enfadarse o deprimirse, pregúntale qué necesita. Mostrar tus necesidades te ayuda a empatizar con los demás porque hablas en un lenguaje universal, y eso provoca que también sientan la necesidad de abrirse. Las necesidades son el motor del comportamiento, y las críticas que la gente emite son el reflejo de que no las ha satisfecho. Si alguien te dice “Es que nunca me escuchas” lo que comunica realmente es que su necesidad de comprensión no está cubierta. Si tu pareja te recrimina que, te importa más tu trabajo que ella, lo que en realidad te está diciendo es que necesita más afecto.

Algunos comportamientos no asertivos son:

  • Los demás con frecuencia logran que hagas lo que ellos desean o que pienses como ellos.
  • Te resulta difícil expresar tus sentimientos positivos y negativos abiertamente.
  • A menudo pierdes el control y te enfadas con otros de manera injustificada.

Algunos ejemplos de comunicación asertiva:

  • Has trabajado mucho para terminar este proyecto (conducta) y estoy muy orgulloso de ti (cómo te sientes). Seguro que tendrás éxito en tu negocio (consecuencias).
  • A menudo entregas tus proyectos tarde (conducta) lo que me molesta bastante (cómo te sientes) porque parece que el departamento está desorganizado (consecuencias). Quiero pedirte que a partir de ahora seas puntual en la entrega (solución).
  • Cada vez que me dices lo que debo hacer (conducta) me siento amenazado (cómo te sientes) porque gritas mucho y me señalas (más detalles), y me gustaría que dejaras de hacerlo de esa manera (solución).
  • Si quiero que mi jefe me suba el sueldo, el objetivo es salir de la reunión con la confirmación. Existe un coste emocional, no quiero que la discusión que tengamos influya para más tarde. Siendo consciente de estos puntos prepararé la discusión para saber cómo decir las cosas porque he decidido que lo que más me importa es el objetivo, me da igual si me quedo tocado un par de días y de si luego mi jefe me lo pagará cuando trabaje con él, pero priorizo el objetivo.
  • Estoy preocupado porque últimamente noto a mi pareja rara. Mi objetivo es hablar con ella, preguntarle si le ocurre algo y transmitirle mi preocupación. Es una situación conflictiva porque mi pareja se mosquea cuando le hago este tipo de preguntas. Evalúo el coste emocional y pienso que si no se lo digo voy a estar preocupado toda la semana, y si lo hablo me quitaré un peso de encima y estaré más tranquilo, seguro y confiado. Pensando en la relación si tenemos esta charla acabaremos discutiendo y seguramente no me hable en lo que queda de día y se enfade. Evaluando los tres puntos decido priorizar el coste emocional que tendré si no lo hago (y por tanto lo hago) y aunque pueda enfadarse, hablaré con ella.
  • Entiendo que puedas haberte olvidado de invitarme a cenar. Pero siento la necesidad de hacerte saber que, cuando tú te olvidas, yo me siento excluido y triste. Esto es asertivo porque me hago responsable de mis emociones, no es que él me hace sentir excluido, sino que yo me siento excluido con sus acciones.
  • Disculpa Juan, veo que no te gusto el comentario de Ana cuando comentó acerca de cómo encarar este trabajo. ¿Tienes una idea diferente? ¿No estás de acuerdo con su punto de vista? Está hablando de forma directa y poniendo en palabra la emoción de la otra persona, además le da la palabra y lo invita a participar en el dialogo.
  • Perdón Pablo, estoy haciendo un esfuerzo, pero no estoy entendiendo del todo lo que me estas explicando, ¿podrás explicarlo de otra manera o dando ejemplos? Primero pido disculpas, luego le comento que estoy prestando atención y me interesa lo que tiene para decir y por último realizo el pedido de que me lo explique. Es importante que el pedido (yo ya escuché y no lo entendí) es que lo explique de otra manera para que pueda comprenderlo.
  • ¿Me explico de forma correcta? Es una frase a utilizar para reemplazar al ¿me entiendes? Es más asertiva ya que la responsabilidad la asume el orador y no el destinatario.
  • Quieres pedirle a un compañero de trabajo que deje de presentar los proyectos en equipo como si él fuera el único responsable. En lugar de explotar, uso un esquema asertivo y di: Las dos últimas veces que has presentado el proyecto no has mencionado mis aportaciones (observación) y eso me desconcierta (sentimiento) porque me gustaría que se reconociera mi trabajo (necesidad). ¿Te importaría mencionar de qué forma yo también he colaborado la próxima vez que lo presentes? (petición)
  • Si tu pareja se pasa varias horas al día viendo la tv. y lleváis meses sin hacer algo juntos. Utiliza la forma asertiva y di: Llevamos meses sin salir a hacer algo juntos (observación) y eso me entristece (sentimiento) porque me gustaría sentir que me quieres (necesidad). ¿Podemos salir este sábado a cenar a nuestro restaurante favorito? (petición)
  • Trátame con respeto es mejor (que no me grites) porque expresa lo que sí quieres, pero es demasiado vago y no concreta. En cambio ¿Te importaría dejarme terminar de hablar y bajar la voz conmigo? sí que expresa lo que quieres.
  • No me gusta que llegues tarde, no es ni concreto ni comunica la acción que esperas de alguien. Me gustaría que fueras puntual, expresa tu deseo, pero tampoco lo especifica. Pero ¿Cómo crees que puedo conseguir qué llegues 5 minutos antes a las reuniones? sí que informa de lo que esperas en esa persona.

lunes, 20 de marzo de 2023

LA FILOSOFÍA

 El vocablo filosofía debe su origen a dos palabras griegas (φιλο = amar y σοφία = sabiduría), y dos latinas (philos y sophia), que traducimos como amigo de la sabiduría.

La filosofía es tan antigua como el hombre, y se dice que la inventó Pitágoras, cuando al ser preguntado por el rey espartano Leónidas si él se consideraba un sabio, respondió, más bien soy un amante o buscador de la sabiduría.

Se desarrolló tanto en Oriente como en Occidente, aunque con concepciones y métodos muy diferentes:

  • Occidente comprende la filosofía griega y romana. La griega comienza, a principios del s. VI a.C., con Tales de Mileto, además de Anaxágoras, Demócrito, Diógenes, Heráclito... La romana surgió con Lucrecio, Séneca, Cicerón…
  • Oriente tuvo dos grandes vertientes, la hindú (Buda, Bodhidharma, Chárvaka) y la china (Confucio).

Para Aristóteles (creador de la escolástica, cuyo máximo representante fue san Alberto Magno), la filosofía es conocer y reflexionar sobre la realidad, y la divide en:

  • La lógica estudia los medios para adquirir el conocimiento y sistematizarlo.
  • La física es el conocimiento de todo lo que se percibe y forma parte de la naturaleza.
  • La ética trata de conocer lo que nos hace ser humanos, y que la naturaleza no nos da.

Para Sócrates (fundador de la ética occidental) es una actitud, al buscar por puro placer de interrogarse, y conducirse desde la autorreflexión, en una triple dimensión: como modo de saber, como función intelectual y como actividad.

Para Platón, la filosofía es dialéctica. Llamó “idea” al ser de las cosas, y que solo se aprende en la visión mental o “Nous”.

La llegada del cristianismo trajo, en un primer momento, la negación de la filosofía, que se convirtió en afirmación cuando san Agustín asimiló el saber platónico a la nueva fe, y santo T. de Aquino lo hizo con el aristotelismo.

Ya en la Edad Moderna, la escolástica, da el primer paso para separar filosofía y ciencia. Luego son los autores los que marcan doctrina, así Descartes inicia el racionalismo; Fichte y Hegel crean el idealismo, y como reacción a este el positivismo de Auguste Comte; Spinoza el panteísmo; Locke el empirismo; Kant “no puede aprenderse filosofía sino a filosofar”, polariza la filosofía con Fichte y Schelling; Husserl fundó la fenomenología; Heidegger la filosofía existencial, además de autores como Jaspers, Marcel y Sartre.

Las diferencias entre ciencia y filosofía son:

Ciencia:

Filosofía:

  • Es objetiva.
  • Sigue métodos de investigación.
  • Busca explicar los fenómenos que afectan a la gente.
  • Basa sus explicaciones en la observación y experimentación.
  • Las teorías se sustituyen por otras en función de los descubrimientos.
  • Utiliza pruebas e hipótesis.
  • Es abstracta.
  • Hace uso de la razón.
  • Sirve de guía para las personas.
  • Basa sus explicaciones en discusiones y principios.
  • Las teorías no tienen por qué sustituirse, por nuevos descubrimientos.
  • Utiliza argumentos lógicos y dialécticos.

La filosofía es un modo de saber, pero cuando algo no se sabe, y se necesita saber, se tiene un problema particular.

Enfatiza el pensamiento crítico, no acepta verdades absolutas, y establece las bases del conocimiento humano.

Es un conjunto de principios, razonamientos, y reflexiones lógicos y metódicos apoyados en la razón, sobre conceptos abstractos que explican las causas, relaciones y fines de la verdad, la realidad, las experiencias y nuestra existencia en el universo, representando la posibilidad de pensar el modo en que cambiamos y con ello el mundo.

Es el conjunto de conceptos, ideas y principios de actuación de un individuo, sociedad o institución.

Es la ciencia que trata de la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas.

Sistema de creencias y valores que cada uno asume para dar sentido a su vida.

Savater la define como "la tarea actual y prioritaria de tomar intelectualmente partido por la civilización humana única frente a lo que en cada una de las diversas culturas se opone a ella".

Tiene un enorme abanico de campos de estudio, por lo que se la conoce como la madre de todas las ciencias, disciplinas, o ramas como la:

  • Ética. Estudia la moral (muy relacionada con la ética por sus valores morales sólidos), la virtud, la felicidad, el deber, las buenas costumbres y las nociones y principios de lo correcto e incorrecto del comportamiento humano (Sócrates, Platón, Tomás de Aquino).
  • Estética. Estudia la percepción de la belleza y su esencia, intentando dar su significado y modos de determinación (Heidegger, Platón, Denis Diderot).
  • Teodicea. Es la demostración racional de la existencia de Dios.
  • Sociología. La que se encarga del análisis científico de la población.
  • Lógica. Estudia los principios y normas que hacen inferir juicios o conclusiones, a partir de premisas (por lo que es también una rama de las matemáticas, y muy relacionada con la ingeniería informática). Investiga los elementos que hacen que unas inferencias sean aceptables y otras no (Kurt Gödel, Aristóteles, S. Peirce).
  • Epistemología. Estudia el modo en que el hombre genera conocimientos a partir de sus reflexiones y de su relación con el entorno, para establecer conclusiones correctas (Descartes, Hume, Locke).
  • Axiología. Estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos, con la noción del valor ético y estético, donde es difícil encontrar la explicación a por qué le damos valor a unas cosas y a otras no.
  • Gnoseología. Estudia el origen, alcance y naturaleza del conocimiento en general.
  • Meta filosofía. Reflexiona sobre la naturaleza de la propia Filosofía, analiza los objetivos, y procedimientos, poniendo en duda sus ideas más fundamentales para evolucionar.
  • Metafísica. Estudia la realidad en su conjunto, y los principios, propiedades y causas primeras del ser, con preguntas como: ¿Qué es ser? ¿Qué es lo que hay? ¿Por qué hay algo y no más bien nada? Comprende dos subramas:
    • Ontología: trata sobre los fenómenos, diferenciando situaciones y cosas reales e irreales e investigando el sentido de su existencia (Platón, Aristóteles, Hegel, Leibniz, Berkeley).
    • Teología: se centra en conocer diferentes aspectos y características relacionadas con lo divino.
  • Antropología. Cuyo objetivo material es la psicología y la historia, pero su propósito general es la rareza humana.

Además, podemos hablar de filosofía:

  • De la ciencia. Analiza el origen, desarrollo y límites de la ciencia y su relación con otras formas de conocimientos válidos y confiables (Rudolf Carnap, Karl Popper, y T. Kuhn).
  • De la cultura. Analiza el impacto que tiene la cultura en el individuo, y el cómo, determina su forma de ser, se transmite de generación en generación y se mantiene y evoluciona en el tiempo.
  • De la educación. Analiza el fenómeno educativo y su impacto en la sociedad. De igual modo, reflexiona sobre cómo la pedagogía y la enseñanza moldean nuestra forma de pensar y de ver el mundo.
  • De la mente. Estudia los procesos cognitivos y emocionales de la mente, como el pensamiento, sensaciones, emociones, sentimientos, percepciones, fantasías, creencias, memoria, miedos, sueños, deseos...
  • De la religión. Analiza la espiritualidad y el por qué todas las comunidades humanas a lo largo de la historia han necesitado crear figuras divinas.
  • De la sexualidad. Reflexiona acerca de cómo percibimos el amor y la naturaleza del sexo. Hoy en día, esta rama ha empezado a analizar qué es el concepto de género, la identidad sexual y el feminismo.
  • Del deporte. Analiza cómo la actividad física es capaz de moldear nuestra forma de ser. De igual modo, reflexiona acerca del fenómeno cultural y social del deporte.
  • Del lenguaje. Estudia el uso del lenguaje de modo fundamental y general, con métodos no empíricos, con lo que se distingue de la lingüística (Saussure, L. Wittgenstein).
  • Medioambiental. Reflexiona sobre el lugar que el hombre ocupa dentro de la naturaleza, y analiza su impacto en el entorno que habita.
  • De la historia. Estudia la forma y desarrollo creados, y los que siguen creando la historia.
  • De la política. Estudia las interrelaciones entre los ciudadanos y los gobernantes (Montesquieu, Smith, Stirne, Marx, S. de Beauvoir, T. Hobbes).

Filosofía significa templanza y fortaleza para afrontar situaciones complicadas, por ello, tomarse las cosas con filosofía, significa relativizar un problema.

Mi filosofía de vida es…. Expresión que describe el modo en que una persona percibe el modo de existir, y que a veces se utiliza de manera ligera como equivalente a “estilo de vida”, pero que en realidad se refiere a los principios, valores e ideas que rigen el estilo de vida de una persona o grupo. Hay muchos tipos de filosofía de vida en la sociedad, unas provienen de las religiones o espiritualidades como el cristianismo, judaísmo, islamismo, budismo, taoísmo…, y otras son de naturaleza agnóstica, pero todas tienen en común el hecho de que provienen del ejercicio crítico del pensamiento, pues pretenden hallar el mejor modo de existir del hombre.

Métodos:

El método filosófico se caracteriza por tener presente el argumento, la duda y la dialéctica. Se fundamenta en los preceptos de la falsabilidad y reproducibilidad, y se aplica en tres formas fundamentales:

  • La duda: todo filósofo tiene dudas, y se argumenta que el asombro y la duda son la llave de la sabiduría.
  • La pregunta: siendo clara y precisa sirve de camino a la raíz del problema.
  • La justificación: los argumentos que llevan a la solución, han de ser justificados, respaldados y argumentados.

Empírico-Racional. Parte de la hipótesis de que las dos fuentes del discernimiento humano son el entendimiento y los sentidos. El empírico expresa que el principio del conocimiento depende de la experiencia sensible. El raciocinio es la fuente para lograr las “verdades de razón” que involucran a la realidad. Sin embargo, la experiencia es el camino hacia las “verdades de hecho”, con las que se revelan nuevos conocimientos y aspectos de la realidad.

Racionalista. Es un movimiento expuesto por Descartes (señala que la geometría simboliza el prototipo de todas las ciencias e ideologías), que se suplementa con el criticismo de Kant. Es el mecanismo del pensamiento que enfatiza el papel de filosofar en la obtención del conocimiento, hecho en disparidad con el empirismo.

Transcendental. Creado por Kant, no indaga sobre cuál es el origen del conocimiento, sino en argumentar las razones.

Analítico-lingüístico. Este nace en el contexto del neopositivismo y se basa en el análisis del lenguaje el cual es la principal forma de expresión del ser humano y por esto debe ser el punto de origen de cualquier reflexión. Wittgenstein, lo denominó juegos lingüísticos. Según los neopositivistas la ideología ha pretendido emplear las reglas del manejo científico a realidades que van más allá de los apuntes empíricos.

Hermenéutico. Es el arte de la comprensión de la verdad, y el papel que cumple en el ámbito religioso, es la interpretación de los textos sagrados.

Fenomenológico. Esta corriente busca resolver todos los inconvenientes filosóficos, recurriendo a la experiencia evidente o intuitiva, que es aquella en el que las cosas se ostentan de la forma más patente y ordinaria.

Psicoanalítico. Es el modelo teórico explicativo y descriptivo de los mecanismos, fenómenos y procesos incluidos en la vida anímica del hombre. Se fundamentó, al inicio, en los estudios de Freud en el tratamiento de pacientes con fobias, histeria y otras enfermedades psíquicas. Alude a un conjunto de métodos y procedimientos terapéuticos que se forman a partir de esta hipótesis para el tratamiento de enfermedades mentales.

Entrada refundida de dos anteriores, la filosofía del 23/5/2020, y filosofía del 1/4/2022.

RECUERDOS DE WORDPRESS

 El blog WordPress que eliminé el 5/3/2023

Final del formulario

El burra. Esta entrada se la dedico al tren burra, en el que tantas veces viajé hacia M. de Rioseco. Corrían los años … cuando todos los días, lloviera o nevara, hiciera frío o calor, teníamos que andar para ir al colegio. La primera etapa era desde casa a la estación, pasando por Santamaría, luego tomábamos el automotor y nos bajábamos en la estación de arriba. Cuando hacía muy malo o llovía, tratábamos de esquivar al revisor, pues si te pillaba …, para bajarnos en la estación de abajo y caminar menos. La segunda etapa era de la estación al colegio, y por la tarde el mismo recorrido a la inversa. Pero cuando llegaban los jueves y volvíamos a mediodía en el “burra”, no sólo caminábamos, sino que también hacíamos deporte por dentro y por fuera. Viernes, 6/9/2013.

Politiquillos.

Decía Groucho Marx: La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. Si a lo anterior unimos lo que decía Kant: No se puede aprender filosofía, solo podemos aprender a filosofar. Nos queda lo que en “román paladino” sería: No me vengas con filosofías. 29/4/2020.

COVIC 19

Después de un tiempo, voy a retomar las entradas. Ahora estamos pasando un Estado de Alarma por el covic-19.


Esperemos seguir mañana…26/4/2020

La comida y el humor

Si ojeamos el refranero español veremos que siempre se ha dicho que de la panza sale la danza o que en tripa vacía no hay alegría.

Hoy sabemos que la comida ayuda a combatir el mal humor, la melancolía y la irritabilidad, pues hay una gran relación entre el consumo de determinados alimentos y el estado anímico de las personas, debido a las sustancias que contienen algunos alimentos que originan reacciones en la química cerebral, originando cambios beneficiosos en el estado anímico de las personas.

El estado de euforia y alegría o infelicidad y decaimiento dependen de la activación de sustancias químicas inhibidoras y excitantes:

  • Dentro de las de tipo excitante está la adrenalina, la noradrenalina y la serotonina.
  • Entre las de tipo inhibitorio tenemos la dopamina y la feniletilamina.

La adrenalina o epinefrina es una hormona vasoactiva secretada por las glándulas suprarrenales bajo situaciones de alerta o emergencia, que:

  • Relaja la musculatura de las vías respiratorias para permitir que pase más aire a los pulmones.
  • Estimula al corazón y lo hace latir con más rapidez y fuerza.
  • Dilata las pupilas para aumentar la capacidad de observar.
  • Aumenta la velocidad de la respiración y retarda el sistema digestivo de manera que entra más sangre a los músculos, que se tensionan y aumenta la presión arterial.

Se encuentra de forma natural en el organismo, pero puede inyectarse para tratar reacciones alérgicas potencialmente mortales causadas por mordeduras de insectos, alimentos, medicamentos, látex…

La adrenalina actúa principalmente sobre el músculo, el tejido adiposo y el hígado. Comienza a secretarse en cuestión de segundos, pero su punto más alto se produce al llegar al minuto de producción. Su efectividad se extiende entre uno y tres minutos y tiene la capacidad de aumentar el metabolismo normal del cuerpo hasta en un 100%.


La noradrenalina (norepinefrina = sintética), es una catecolamina con doble función de hormona y neurotransmisor. Como hormona del estrés, afecta a partes del cerebro donde se controlan la atención y las acciones de respuesta. Interviene, junto con la adrenalina, en la respuesta ante las alertas, aumentando la frecuencia cardíaca, provocando la liberación de glucosa a partir de las reservas de energía, y aumentando el flujo sanguíneo al músculo esquelético. Sin embargo, cuando actúa como droga, aumenta la presión arterial por su destacado efecto sobre el tono vascular.

Se produce en varias áreas del cerebro, y se sintetiza a partir de la dopamina mediante la dopamina β-hidroxilasa.

La serotonina, es un neurotransmisor, que transmite las señales nerviosas a través de las neuronas. Se sintetiza a partir de un aminoácido, el triptófano, que debe ser incorporado en la dieta diaria, ya que el cuerpo no lo produce. Sin embargo, para sintetizar serotonina, el cuerpo necesita además de triptófano, ácidos grasos omega 3, magnesio y zinc. Esta sustancia juega un papel fundamental en nuestro estado de ánimo y es responsable de diversas anomalías de la personalidad, especialmente la depresión y sobre todo en la de tipo estacional.

Aumenta el nivel de serotonina, una dieta adecuada, hacer ejercicio físico, adoptar hábitos adecuados de sueño e intentar mantener un sentido positivo ante la vida. Disminuye el nivel de serotonina, la falta de una dieta adecuada, disminuir drásticamente el consumo de hidratos de carbono o tomar ciertas drogas como el alcohol o la cafeína. 23/10/2013

Por todo ello es recomendable consumir alimentos ricos en:

  • Triptófano, aminoácido necesario para potenciar la formación de serotonina:
  • Pescado especialmente los azules (caballa, sardina y atún), carne, leche, huevos, lentejas, arroz, trigo, avena, almendras, pistachos, fresas, aguacates, papayas, mangos, espinacas, berros, calabaza, semillas de girasol y sésamo.
  • Ácidos grasos omega 3: pescado azul (caballa, atún sardinas, etc.), aceite de linaza y colza, lechuga, coles, espinacas, pepino, soja, fresa, piña, almendra y nueces.
  • Hidratos de carbono: en la pasta, arroz, patatas o pan ya que aumentan la serotonina a nivel cerebral.
  • Fibra: Los alimentos ricos en fibra soluble ayudan a alargar la digestión y así mantener los niveles de azúcar estables lo que origina menos cambios de humor e irritación. Como la fresa, los orejones, germen de trigo, semilla de linaza, etc.
  • Selenio: Además de antioxidante este mineral ayuda a nuestro organismo a recuperarse del estrés físico y emocional. Cereales integrales, germen de trigo, cebolla, brócoli, atún, nueces.
  • Magnesio: Este ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo: salvado de trigo, cereales integrales, marisco, chocolate amargo, soja, almendras y nueces.
  • Calcio: Por su capacidad en ayudar a metabolizar el hierro da fuerza y energía lo que hace que nos sintamos animados. Toma leche, productos lácteos y vegetales de hoja verde.
  • Zinc: Este sirve para hacer frente al estrés y aumenta nuestra capacidad para concentrarnos y aprender. Toma ostras, hígado, levadura de cerveza, algas, etc.
  • Hierro: Este juega un gran papel para que funcionen bien los músculos y el SN. A la vez que nos ayuda a mantener un buen estado de ánimo, por ello su carencia se asocia con un estado permanente de cansancio y fatiga. Toma almejas, carne, hígado, verduras verdes, frutos secos (orejones) y avena.
  • Ácido fólico: Este ácido estimula la producción de triptófano. Existen estudios que evidencian que bajos niveles de ácido fólico se asocian con estados depresivos. Toma espinacas, semillas de girasol, hojas verdes, brócoli, germen de trigo, harina de avena, lentejas, soja y mostaza.
  • Vitamina B12: Ayuda a mantener el SN en buen estado y mejora la concentración y el equilibrio. Bajos niveles de esta vitamina se asocian con la depresión. Toma carnes, almejas, ostras y queso manchego.
  • Vitamina C: es capaz de influir en nuestro estado de ánimo y es esencial para asimilar el hierro. Toma cítricos, pimientos rojos, kiwi, fresa, etc.
  • Vitamina E: Por su capacidad antioxidante esta vitamina ayuda a nuestro organismo a recuperarse del estrés físico y emocional. Toma aceite de germen de trigo, cereales integrales, huevos espinacas y soja.

Prueba

Estoy intentando poner algo que de impresión de movimiento.


 Al principio parece que no funciona, pero al pinchar sobre el nombre todo solucionado. 30/9/2013

USO DE POR QUÉ - PORQUÉ - PORQUE - POR QUE

La clave está en si es una pregunta, una respuesta, un sustantivo o una combinación de preposición más pronombre. Las dos únicas variantes...